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“La empresa del siglo XXI debe incorporar los aspectos sociales y ambientales en su estrategia”
Elia Tárrega, aclara que “gran parte del trabajo de Analistas Internacionales en Sostenibilidad consiste en analizar memorias de sostenibilidad de empresas cotizadas en España. En estos informes, observamos que cada vez más las empresas rinden cuentas no sólo a los accionistas, sino a los demás grupos de interés: clientes, empleados, proveedores, medio ambiente y sociedad. Existe un entendimiento generalizado sobre el deber de las empresas para con todos los grupos de interés, tanto en el modelo de negocio y la práctica de su actividad como en el reporte de los mismos.”
Asegura que los aspectos conflictivos a tener en cuenta para desarrollar un programa de RSC varían en función del sector. “El área de medio ambiente obtiene un peso mayor en las empresas energéticas que en las entidades financieras. Del mismo modo, al evaluar las empresas del sector de distribución o fabricación textil, el área de proveedores tiene una mayor relevancia en comparación con otras empresas de otros sectores. “, asegura.
A pesar de todo, las previsiones son esperanzadoras. En opinión de la experta se ha “observado un avance en cuanto a la toma de conciencia acerca de los temas sociales, medioambientales y de gobierno corporativo. Los informes de sostenibilidad son útiles para los grupos de interés, pero a día de hoy son mejorables. Existe la necesidad de aportar más datos en cuanto a objetivos y fechas de consecución, y el progreso periódico para que se puedan evaluar y comparar mejor los resultados medibles de la RSC. A su vez, los informes de sostenibilidad no ofrecen información acerca de aspectos controvertidos en los que las compañías han estado involucradas y las medidas tomadas junto a los progresos alcanzados al respecto.
EL RETO DE LA CRISIS ECONÓMICA
Elia Tárrega asegura que “las empresas han visto claramente el impacto negativo que puede tener obviar la RSC en cuanto a reputación. Sin embargo, son pocas las empresas que lo ven como una oportunidad y una forma de diferenciación y así lograr atraer y retener talento por la parte de empleados, nuevos accionistas con interés en temas de medio ambiente, sociales y de gobierno corporativo, y clientes que buscan consumir y contratar productos y servicios con este valor añadido. “
“Ahora nos enfrentamos al gran reto de atravesar una crisis económica, y en estos tiempos difíciles comprobaremos si el desarrollo de la RSC en las empresas es de carácter temporal o bien de carácter estructural. Pienso que la RSC es aún más importante en tiempos de crisis económica, cuando se ponen de manifiesto decisiones de gran relevancia obligadas a recortes de presupuesto e incluso la consideración de la viabilidad de una empresa.”, asevera la gerente de AIS-Triodos.
Las empresas que deseen consolidarse como los líderes del siglo XXI no deben perder de vista las premisas de la RSC. Para Elia Tárrega, la empresa triunfadora es “aquella que incorpore los aspectos medioambientales, sociales y de gobierno corporativo en su estrategia y los aplique a todas las áreas de negocio. De esta manera, se cubren las necesidades de todos los grupos de interés que se encuentran afectados por la actividad de la empresa y se toma la RSC como una oportunidad de aportar valor para todos ellos”
Finalmente, en cuanto a las carencias y complejos de la RSC, Tárrega asegura que “hasta el momento, el área de proveedores resulta la menos desarrollada dentro de las empresas de manera generalizada. Este área tiene una gran relevancia, ya que las empresas pueden elaborar un código de conducta para proveedores e implementar un programa de seguimiento y control del mismo que puede incluir auditorías externas. “