edición: 2287 , Miércoles, 23 agosto 2017
13/10/2008

A Moratinos se le destiñe la ´Marcha Verde´

Quiere hacer de España y su paraguas del Proceso de Barcelona un padrino para sus dos pretensiones ante Bruselas. A Madrid, Mohamed VI le cobra todos los peajes: los diplomáticos, pasan por las reverencias, el silencio sahariano y el viaje privado del rey, que tiene que recomponer el desembarco que Moratinos intenta desde julio, tarde, mal y nunca. El Acuerdo de cooperación ganadera no ha sido más que un peaje. Lo de la primera televisión privada marroquí -si llega a manos del catalán Mediterránea- será el premio de consolación. Al tren de alta velocidad y las infraestructuras, de momento ni olerlos desde España. Hoy las esperanzas del túnel y las otras pasan por Bruselas. La próxima cita en Madrid en noviembre dirá. Moncloa le pondrá sobre la mesa un nuevo acuerdo de cooperación económica y financiera. Como poco, Rabat se lo cobrará en inmigración- sigue sin refrendar la repatriación de menores-, terrorismo y la mediación con los Veintisiete.

Para empezar, este lunes en Luxemburgo España tendrá que apadrinar a Marruecos en la iniciativa del Estatuto Avanzado para acceder a las políticas de cohesión de la UE.

Sarkozy le recordó en su momento que era su principal competidor con el vecino marroquí y por mucho que su Unión del Mediterráneo se haya afogonado, su último periplo le sacó 3.000 millones y dejó las migajas para las urgencias de Moratinos. El Sahara sería el tránsito para el gasoducto alternativo a Moscú que los Veintisiete le han planteado a Nigeria. Más de un camino de la UE y de Madrid pasa por Rabat, por mucho que en el reino alauita cierren la puerta a Repsol para más de una prospección que virtualmente están en territorio canario.

El futuro túnel entre Marruecos y España bajo el Estrecho no sólo topa con las brechas físicas (las recién descubiertas grietas de terreno arcilloso) y las incertidumbres de los ingenieros sobre su viabilidad. No será hasta al menos dentro de un año y varios millones cuando se resuelvan esas dudas. Las otras, las reticencias de Rabat a apadrinar la financiación y sus esfuerzos por cargarsela  a las espaldas de Madrid o París, pueden tener los días contados. Esta semana Magdalena Álvarez Moratinos  y el ministro Taieb Fassi-Fihri peregrinan a Luxemburgo y Bruselas para pedir algo más que el beneplácito. Rabat promete hacer lo propio con el Elíseo. Su tren de alta velocidad -en manos de multinacionales galas- es la puerta abierta al paraguas parisino para todas las infraestructuras.

El Palacio de Santa Cruz y Moncloa tratan de purgar sus pecados magrebíes. Prometen resarcir una legislatura de desencuentros, hacer ahora de la otra orilla del Mare Nostrum una de sus prioridades en política exterior y pescar con la red  del comercio bilateral en unas aguas que se han vuelto algo más hostiles de lo previsto para la ‘diplomacia nuclear’ de Sarkozy. Pero Moratinos y compañía -empeñados en ejercer de ‘madrastra’ de quienes no reniegan del padrinazgo francés- se arriesgan a convertirse sólo en los catalizadores de los desencuentros sobre inmigración, agricultura y terrorismo entre el Magreb y la UE y a recoger las migajas energéticas y nucleares que quieran lanzarles Mohamed VI, Bouteflika, y Gaddafi, tras un año en el que la ‘sarkodiplamacia’ gala les ha adelantado por la derecha. 

El paraguas de la política agrícola gala puede acoger todo lo que Moncloa repudia. Sarkozy está dispuesto a hacer de introductor de embajadores para las pretensiones de Marruecos, que, en plena negociación con Bruselas busca acelerar la liberalización de los intercambios comerciales agrícolas´ con la Unión Europea e impulsar más acceso para sus frutas y hortalizas. Para Mohamedv VI el destrabe de las relaciones comerciales y la apertura más generosa a las inversiones españolas para por la mediación española -algo no muy fácil, teniendo en cuenta sus propios intereses nacionales- a las dos cuestiones que la Comisión Europea rechaza en el marco del proceso de negociación del Estatuto Avanzado entre la UE y Marruecos: en el capítulo agrario, incluir a su sector dentro de la Organización Común de Mercado (OCM) de Frutas y Hortalizas, con todo lo que ello hubiese supuesto de perjuicio para los intereses españoles. La segunda petición consistía en que la UE financie el Plan Verde que va a poner en marcha para reestructurar el conjunto de su sector agrario.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...