edición: 2366 , Lunes, 18 diciembre 2017
11/12/2009
Los ‘parches’ le pasan factura y no se estiran ya más

A Sebastián se le agotará pronto el ‘limbo’ de las renovables

Las CCAA socialistas y las multinacionales hacen lobby conjunto otra vez para que cumpla la transposición de la Directiva Europea de renovables y puedan optar a intercambio y fondos comunitarios
La patronal aún no ha digerido todas las promesas de regulación incumplidas en la Ley de Economía Sostenible y no esperará más allá de la presidencia europea
Biomasa
Javier Aldecoa

Ha quemado todos los cartuchos de sus tiempos muertos. Intentaba seguir poniendo ‘tiritas’ en las heridas de un modelo que clama por suturas. Colocó en la mesa 8.000 Mw adicionales hasta 2012, lo justo -pensaba- para drenar los desencuentros con la eólica y la termosolar, aún a costa de traicionar su plan original: una transición a menores primas para no reeditar la burbuja fotovoltaica. Pero la ‘paz renovable’ no le ha durado al ministro de Industria ni un mes con la prórroga de un modelo caro -más de 4.000 millones de primas este año-, que no soluciona la congestión del pre-registro, regula la fotovoltaica por ‘goteo’, trimestre a trimestre, y no aplaca ni la incertidumbre de las inversiones del sector, ni la irritación de las gasistas y las eléctricas. Ahora que Miguel Sebastián ya sabe que la Ley de Economía Sostenible tampoco le ayudará a calmar la demanda de una regulación renovable, sus manos están vacías ante el ultimátum de la industria, de los barones socialistas -que capitanean regiones con el 80% de la eólica y solar- de las multinacionales y de Bruselas. Zapatero cincela los rebordes de su mix a golpe de urgencias y, con la LES, le echa más parches al ‘sudoku’ de sus energías. Lo hizo con los incentivos al carbón, con sus planes para las nucleares y ahora con las renovables. Pero las ‘paces’ verdes de Moncloa le salen caras a Sebastián, ahora que tiene que digerir la subida de la luz del 2,7% para enero. No va más, se lo advierten hasta la CNC y la CNE: su política ‘verde’ ha sido “cortoplacista”. No ha respondido al borrador de anteproyecto que la patronal le hizo llegar hace más de seis meses, pero ahora tendrá que ‘retratarse’, definir un mix de renovables en 2010. Y será ante la UE.

Las líneas rojas del ‘laissez faire’ no irán mucho más allá para el Ministro de Industria. Los Veintisiete han empezado a verle ‘el cartón’ a su ‘receta renovable’: aún no ha regulador la minieólica, ha hecho de la biomasa la ‘verde olvidada’, la ‘cerrazón’ en la eólica marina le ha impedido participar en la primera alianza y la red de suministro europea, no ha podido favorecer la comercialización e interconexión porque no ha transpuesto la Directiva comunitaria de 2008. Y la mayor parte de los objetivos incluidos en el Plan de Energías Renovables (PER) 2005-2010 van a ser incumplidos. En el primer semestre de 2010 debería revisar el Real Decreto de 2007 que establece el régimen jurídico y económico de la actividad de producción de energía eléctrica en régimen especial. No podrá –al menos sobre el papel- esperar más para delimitar las tarifas y primas y los objetivos renovados para un Plan de Energías Renovables que supere el de 2005. La tregua de las CCAA socialistas y la patronal de las renovables tiene como mucho esa fecha de caducidad.

Sebastián ha tratado de resguardarse en la inercia, de espaldas a las propuestas del sector que el PP ha formalizado en el Senado -y que el grupo socialista estaría dispuesto a apoyar-: una ponencia sobre el futuro de las fuentes energéticas que despeje una estrategia de Estado a largo plazo para renovables. La Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA) presentó en mayo una propuesta de anteproyecto de Ley, al que ni PSOE ni PP le han dado aún ninguna respuesta.

El anteproyecto de la LES ignora el calendario que impone la Directiva de Energías Renovables (2009/ 28/CE) que entró en vigor en junio y que tendrá que estar traspuesta en la legislación nacional antes del 25 de diciembre de 2010. Pero se le agota la trinchera del silencio: se lo recuerda el lobby de las multinacionales con la misma voz con la que echaron atrás los vaivenes de la termosolar en el Senado: necesitan estabilidad regulatoria a medio plazo, quieren saber con qué primas llegará España a los 40.000 MW -previstos para 2020-.

Después de siete meses de pre-registro de transición,  el sector exige una nueva regulación definitiva para la termosolar y la eólica, aunque como descuenta el ministerio, acabe por ser más restrictiva en primas y menos ambiciosa en objetivos. No sólo ha sido la CNC la que -entre todos los tirones de orejas al mix energético de Sebastián y a colación de su evaluación a la Ley Omnibus- le lee la cartilla por una regulación verde “demasiado coyuntural” y un sistema de subvenciones a las renovables  que es “uno de los elementos más desequilibrante de la competencia en el mercado eléctrico”. Según el regulador de la Competencia,  “las primas a las energías renovables han distorsionado los mecanismos de entrada de centrales con ofertas más competitivas en el pool”. Pero además, “se ha primado demasiado a las tecnologías eólicas y fotovoltaicas en detrimento de otras”.

La Presidencia española tendrá que hacerse cargo de negociar el futuro de la política energética europea en vista de que el plan de acción en el que se basan las decisiones a escala comunitaria concluye a finales de año. Y no podrá ir más allá de la reunión informal de ministros de Energía en Sevilla (del 14 al 17 de enero), sin haber enseñado, al menos, las intenciones del mapa de las renovables. Nada a lo que puedan escapar los silencios ‘verdes’ del ministro Sebastián. Entre otras cosas, la norma comunitaria y el ‘espíritu de Lisboa’ obligan al Gobierno a presentar en Bruselas un avance del Plan Nacional de Energías Renovables 2012- 2020 antes de que acabe el presente año y a presentar el plan cerrado, con objetivos por tecnologías, antes del 30 de junio de 2010.

Bruselas les ha recordado al secretario de Estado Marín y al ministro que la Directiva 2009/28/CE, que regula el fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, está en vigor desde el 5 de junio y debe ser traspuesta a la regulación española. Y con ella, los objetivos vinculantes: un 20% del consumo final bruto de energías renovables para 2020 y el 10% del transporte y la obligación de integrar las renovables en el transporte, la edificación y el urbanismo. Sólo si España hiciera la trasposición de la Directiva y concretara sus posibilidades podrían las CCAA españolas receptoras de plantas termosolares o instalaciones eólicas beneficiarse de fondos de consumo eléctrico procedentes de otros países de la UE para ayudarles a conseguir sus objetivos nacionales en renovables con aportación de energía española.

La Junta de Andalucía y la de Extremadura -las dos CCAA con mayor implantación de la termosolar- quieren poner fin a una 'orfandad' española que, a golpe de falta de concreción, impide estimular la construcción de nuevas plantas, pero sobre todo dificulta la integración de la producción española en el mercado renovable europeo. Un mecanismo de cooperación que, según sus cálculos, permitiría ofertar 400 MW de capacidad extra, sólo en termosolar. La Junta de Vara y Protermosolar no ocultan que estudian ya cómo incitar al Gobierno a que concrete la Directiva. Mueven los hilos de su lobby ante la Unión Europea.  La furia de los ‘barones’ socialistas, la misma que propició el nuevo golpe de ‘oxígeno’ y primas para la termosolar, extiende ya además, las lanzas de la biomasa. Será en la nueva Conferencia Sectorial Energética, en la que Industria tendrá que encarar también las exigencias de Cataluña de un pacto de Estado.

Moncloa se autoinviste la corona verde, lo ha hecho en la presentación de los Objetivos Energéticos de la presidencia española de la UE y no se resiste a ondear la primacía de las empresas renovables españolas en los predios de la Cumbre de Copenhague. Por si acaso. Pero ni el empeño de Elena Valenciano y Manuel Marín en subrayar la potencia de las ‘verdes’ en la Política Energética Común (PEC), ni el mantra del 20/20 como receta española para contener las emisiones del CO2 le impiden haber empezado ya a enseñar ‘el cartón de las renovables’ ante los Veintisiete: aún no ha regulador la minieólica, ha hecho de la biomasa la ‘verde olvidada’, la ‘cerrazón’ en la eólica marina le ha impedido participar en la primera alianza y la red de suministro europea, no ha podido favorecer la comercialización e interconexión porque no ha traspuesto la Directiva comunitaria de 2008.

Y la mayor parte de los objetivos incluidos en el Plan de Energías Renovables (PER) 2005-2010 van a ser incumplidos: el consumo de energía primaria abastecido por las renovables en 2008 alcanzó el 7,6 por ciento, frente al objetivo del 12,1 por ciento fijado para 2010, la producción eléctrica con energías renovables fue del 20,4 por ciento el pasado año, mientras que el PER fija un objetivo del 30,3 por ciento, y  el consumo de biocarburantes ascendió en 2008 al 1,91 por ciento del total, frente al objetivo del 5,83 por ciento. El único objetivo del PER que se ha cumplido, y con dos años de antelación, es la reducción de emisiones de CO2.

El sector busca una confederación que unifique los distintos discursos patronales en el ámbito de las energías renovables.  Y presentan sus credenciales, le han puesto cifras con la última radiografía de Deloitte: tratan de llevar la mirada de los reguladores y el sector de los hidrocarburos –críticos con el sobrecoste de las primas renovables- hacia un sector que aportó 7.315 millones al PIB el año pasado y que -según sus cálculos- evitó importaciones por 2.725 millones, aportó 1.227 millones a la balanza comercial y recortó en 499 millones las emisiones de CO2.

La patronal de las renovables está dispuesta a ponerle techo a unas primas que sólo en 2009 supondrán 3.400 millones de euros en primas, un 30% más que los 2.605 millones de 2008. Es la propia Asociación de Productores de Energía Renovable (Appa), la que descuenta que, al menos las grandes, tras los pasos de la fotovoltaica, pueden empezar a ser competitivas si cumplen los deberes" en 2015 y 2016 y caminar sin los ‘bastones’ de las primas. Protermosolar descuenta que en 2015-2020, generar un kWh con termosolar va costar lo mismo que hacerlo con gas natural o con carbón. Pero hasta entonces, reclaman una hoja de ruta sobre la mesa del sector y de Industria. La Generalitat de Cataluña exige un gran acuerdo energético que genere "suficiente consenso" y garantías futuras. Y la Junta de Castilla y León advierte que los “disparates en la legislación” realizados están frenando el desarrollo eólico en la región y lanzando a sus empresas allende los Pirineos.

LAS FACTURAS DE LA INDEFINICIÓN

Al ministro le empieza a pesar una ‘prórroga’ que no sólo le costará a las eléctricas -según los cálculos del sector- al menos 4.000 millones de euros más este año en impacto de primas sobre la factura eléctrica (1.692 millones corresponden a la solar, 1.311 millones a la eólica, otros 1.033 millones a cogeneración, y más de 700 millones, el resto) y nuevos retrocesos -al calor de la demanda eléctrica general- del gas en el mix energético de Zapatero. La tarifa eléctrica será la gran afectada por la aprobación de cinco veces más megavatios de energía termosolar, tanto como del decreto para incentivar el carbón nacional: mientras el precio del mercado se sitúa en 42 euros por MWh, la fotovoltaica recibe 10 veces más (453 millones) y la eólica 2,5 veces más. No sólo es eso. Lo advertía el presidente de REE: “Si un gobierno quiere ser muy ambicioso en renovables tiene que identificar hasta qué grado de penetración se puede asegurar el suministro”, advertía Atienza. Para alcanzar los objetivos europeos, las renovables tendrán que aportar más del 40% de la producción eléctrica y ahora alcanza en el 26%. El crecimiento de las renovables no se puede desbocar, no sólo por un tema económico (dentro de 2 ó 3 años costarán la tercera parte que hoy), sino para no poner en riesgo el sistema por motivos técnicos.

Y no son sólo las grandes energéticas de hidrocarburos y las eléctricas las que le encienden las luces rojas de las advertencias: Industria se arriesga a repetir el boom de la fotovoltaica y su ‘pinchazo’. Ya con los vaivenes del pre-registro recibió de golpe tantas peticiones como en los últimos seis años. Industria ‘da la vez’, con su patada hacia adelante, a contrapié de las limitaciones que intentó imponer en el pre-registro desde junio. Si con él quiso dosificar el apoyo de la mano de Moncloa, ahora abre las dos. Una solución que no dará estabilidad jurídica, ni seguridad regulatoria al sector. Sólo libera otra vuelta de tuerca del muro legislativo que quiso levantar con el pre-registro y las mismas primas del Real Decreto 661/2007; estira el calendario hasta 2012. Nada de cambio de modelo. Ni siquiera le tiende la alfombra roja a la fluidez administrativa.

Protermosolar –y sus 90 empresas asociadas- le recuerda que sus ‘ofrendas de paz’ tienen más de un agujero negro: hasta ahora, ninguna de las empresas a las que el Ministerio comunicó la resolución de sus solicitudes ha recibido la comunicación oficial correspondiente ni se ha efectuado la inscripción en el registro que les permita cerrar sus negociaciones con entidades financieras y suministradores para continuar o comenzar la construcción de las plantas. Y -escribe Valeriano Ruiz en el Boletín de Energías Renovables- más preocupante aún es saber qué va a pasar con los que no han recibido ninguna indicación sobre sus solicitudes; ni en positivo ni en negativo. Menos aún conocen el calendario que se está considerando para un nuevo Real Decreto, anunciado en varias ocasiones.

Apenas dos semanas antes de anunciar la ‘liberación’ de más potencia para la eólica y la solar, la Apecyl denunciaba el bloqueo del pre-registro, con decenas de proyectos que no se sabía si habían entrado o no en el registro. El cortoplacismo de los cupos de la fotovoltaica -trimestral- le duele aún a los técnicos y las revisiones a la CNE. La última vez, en julio, ya advirtió que no tenía medios para la inspección de las sospechas de fraude.

Además, los nuevos cupos no solucionaban tampoco el equilibrio autonómico del mapa ‘verde’ de España: las CCAA socialistas concentran el 80% de la eólica, Cataluña, pese a ser tierra de vientos, ocupa el noveno lugar en el ranking estatal cuando en el 2007 estaba en el octavo y las gallegas siguen a dos velas: quedan fuera del pre-regustro los 2.300 megavatios pendientes de repartir en Galicia a falta de que se apruebe en el Parlamento la nueva ley eólica y de que se convoque un nuevo concurso. Es cierto que el grifo del pre registro permite saber con certeza cuándo y cómo empezar a producir y acceder a la financiación. También que no es ni un marco ni a medio plazo.

Desde el Real Decreto-Ley sólo los proyectos de parques eólicos que puedan aportar la documentación que se solicita, (entre otros, autorizaciones administrativas y permisos de acceso a la Red Eléctrica), serán los que tengan prioridad para poder conectarse y acogerse al Régimen Especial. Aquellos proyectos que no dispongan de los permisos y autorizaciones quedarán para unas fases posteriores todavía sin definir.  Es el Ministerio quien regula el registro de los parques eólicos (para el cual, es necesario disponer de autorización administrativa), pero se tendrá que gestionar la potencia que tenga planificada cada CCAA con los listados que tenga el Ministerio de prioridad de parques y, por supuesto, con el propio desarrollo de las redes eléctricas en cada CCAA.

EL HUMO DE LA LES

La Ley de Economía Sostenible no cambiará los ‘parches’ que Industria le ha echado a las renovables. Sebastián miraba al Plan de Energías Renovables (PER) 2005-2010. La luz roja de su final era para el ministro el ‘ahora o nunca’ de una nueva regulación global y definitiva de las renovables. El Ministerio no ocultó que buscaba ponerle coto al sistema de primas, al menos a ese mapa de expectativas que contribuyó a generar el boom fotovoltaico. De hecho era el propio Ministerio el que estableció por primera vez en junio el sistema de pre-registro.

Los informes estaban ya sobre la mesa para imponer una serie de cupos de aquí a 2012 para la puesta en marcha de nuevos proyectos de energías renovables. Sebastián barajaba desde hace tiempo fórmulas de transición a menores primas para no reeditar la burbuja fotovoltaica. Pero la ‘guerra’ de las termosolares, las presiones de las grandes multinacionales y las órdenes de Zapatero -sólo con ojos para el objetivo del 20% de la UE en 2020- han podido más. Y la LES no despejará por ahora nuevos horizontes ‘verdes’ para el sector. No sólo ha llegado más de un mes tarde, abocada a no ver la luz de lo tangible hasta finales del año próximo y –como les habían advertido en Economía- sin la letra pequeña del fondo de financiación de 20.000 millones de euros en créditos, que requiere acuerdos y aún no está definido. Es que hasta las promesas se le han quedado cortas a Zapatero: La Ley iba a ser el bautismo de un nuevo modelo de ahorro y eficiencia energéticos, pero sólo reedita las promesas que el marco energético le obligó a desgranar hace cinco años, cuando entaba en vigor del Protocolo de Kioto.

La idea es "maximizar"  participación de las renovables en el sistema Lo dice, negro sobre blanco, el art. 98 del anteproyecto de la LES, de espaldas al apoyo al carbón nacional. El propósito de simplificar los trámites administrativos para las renovables (artículo 104),  ya se abordó en un decreto en 2007, sobre el que informó la Comisión Nacional de la Energía (CNE) este año y de cuyos resultados se ignora todo. La propuesta de facilitar trámites a las renovables tiene ya más de dos años en la mesa de las promesas. No hay concreción, más allá de lo  obligado por los compromisos contra el cambio climático asumidos en el seno de la UE (20% de energía renovable en 2020 o 10% de energía renovable en el sector transporte).

La obligación de tener en cuenta los "costes medioambientales e intergeneracionales" de la utilización de las distintas fuentes de energía, así como la progresiva "internalización" de costes en dichas fuentes (artículo 98) se escapan entre los dedos del humo. La obligación de elaborar, al fin, una "planificación integral" del sector energético (artículo 96) no tiene calendarios ni apellidos y corre el riesgo de reeditar los pasos de la Prospectiva energética de Montilla y Clos, entre 2005 y 2007, que se quedaron en conatos de planes.

A Sebastián, además, la Ley lo deja huérfano de cualquier amago de fiscalidad verde,  a pesar de los avisos del director general de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), Kandeh Yumkella: sólo un impuesto especial sobre los combustibles fósiles y el dióxido de carbono (CO2) permitirá que las energías renovables sean plenamente competitivas. Elena Salgado prefiere cocinarla en otras ollas y con otros ingredientes. Sólo ha servido de ‘atajo’ para aparcar la regulación de las centrales nucleares que Zapatero prometió en julio, hacer ley de sus aspiraciones ‘de facto’ y tratar de consumar el techo de la “vida útil” de los reactores  atómicos en 40 años. Salvo que concurran “situaciones excepcionales” –como hasta ahora- que la Ley no define si deberá fijar el CSN o Industria. Y Sebastián ha tenido que rendir buena parte de sus aspiraciones para los reguladores que dependen de su ministerio.

LAS ‘OTRAS’ RENOVABLES

La furia de los ‘barones’ socialistas, la misma que propició el nuevo golpe de ‘oxígeno’ y primas para la fotovoltaica, extiende ya las lanzas de la biomasa. Será su siguiente batalla renovable. Han sido, para empezar, el presidente extremeño y el andaluz los que suman sus voces a las de la patronal. Es la hermana pobre, hasta el ministro la sigue llamando -lo hacía en el Congreso- la ‘Cenicienta’ de las renovables.

España ocupa el 18º puesto de la UE en producción de energía primaria con biomasa por habitante, mucho más cerca de la cola que de la cabeza, según el último informe de EurObserv’ER y muy lejos aún tanto del Plan de Acción de la Biomasa como la Directiva de Energías Renovables (en torno a las 100 Mtep para 2010). Pero ni las expectativas de la patronal- la APPA descuenta que su despegue con mayores incentivos supondría inversiones ya listas por 4.000 millones de euros y ahorraría 14,6 millones de toneladas de CO2 - ni la urgencia por alcanzar el suelo marcado por el Plan de Energías Renovables 2005-2010,  (que marcaba un objetivo de generación de electricidad de 13.574 kilo toneladas equivalentes de petróleo (ktep), de las que la biomasa y el biogás deberían cubrir el 41,20%) le mueven los calendarios o la voluntad al ministro de Industria.

La realidad es que hoy la biomasa sólo alcanza el 37% del horizonte previsto en el PER: de 1.317 megavatios, únicamente se han instalado unos 500. No habrá cambios, aunque la  biomasa procedente de las industrias forestales y de los subproductos del sector del mueble (dentro del B8 para centrales de potencia igual o superior a 2 megavatios) está claramente discriminada: 65 euros/megavatio/hora, frente a los 107 euros/megavatio/hora del sector industrial agrícola.

Sebastián opta por ‘esperar y ver’  mantener la retribución y ver -tenemos todavía un año- si se cumplen los objetivos. La misma receta que aplica a la solar fotovoltaica, ahora que levantan sus lanzas de nuevo las tres patronales: a ASEF, APPA y ASIF les resulta “miope y cortoplacista” un sistema de cupos trimestrales que las aleja de sus aspiraciones de 20 gigavatios fotovoltaicos instalados en 2020, más ahora que los informes de la consultora A.T. Kearney les vaticinan una rebaja de la energía solar del 8% en los próximos años. Se lo recuerdan a industria a la espera de que defina su futuro hasta 2020. La industria de biocarburantes oye la demanda de la CE -invertir 9.000 millones de euros en bioenergía hasta 2020-  respiran por las heridas de los agravios comparativos con los Veintisiete: la APPA Biocarburantes no lo hará antes de que Industria supere una ‘miopía’ que ha permitido al dumpimg americano hacer del mercado español su oasis y alejar aún el consumo de biodiésel del objetivo del 2,5% para 2010.

PRECAUCIÓN MULTINACIONAL

La incertidumbre está frenando ya desde hace meses los proyectos, por ejemplo, la fabricación de aerogeneradores. Para empezar, los de Suzlon Energy, que no avanzará en la fábrica de palas Carboneras -uno de los proyectos estrella del gigante danés, que debería estar funcionando en enero o febrero- hasta que no esté sobre la mesa la Ley de Renovables que Sebastián prometió desde hace meses. Su ‘prudencia’ es hija de la ‘calma’ forzada del mercado: al haber un freno en los proyectos para la instalación de plantas eólicas, la demanda de palas escasea. Mientras el presidente 'vende' a Obama las bondades de las renovables españolas, las empresas alertan de la inseguridad jurídica que sufre el sector. En los muros de las expectativas españolas de los gigantes energéticos estadounidenses hacen eco los avisos del presidente de la Cámara de Comercio España-EEUU y fundador de Global Strategies, especializada en diplomacia corporativa.

El Gobierno de Zapatero “tendrá que ofrecer más garantías y mejores condiciones y medir mucho sus cambios legislativos para atraer las inversiones de EEUU en energías verdes”. Los planes de estímulo de Obama (que aprobó una normativa vigente para los próximos ocho años) han abierto la puerta a los contratos en renovables de las empresas españolas en EEUU –ya son las décimas inversoras en el país-  pero no se puede decir lo mismo del viaje de vuelta: Estados Unidos es el primer inversor en España, con un stock de inversión de 43.000 millones de euros, el 17% del total de la inversión exterior directa y cerca de 650 empresas.

Pero en renovables, los lobbies norteamericanos se lo piensan dos veces ante la volatilidad del marco regulador –el último cambio es de apenas cinco meses y no definitivo- la incertidumbre del futuro y la complejidad regulatoria de las 17 legislaciones autonómicas. España se ha convertido en un mercado prioritario termosolar no sólo para las alemanas Schott Solar –que abrió en Sevilla la fábrica mayor del mundo de tubos receptores y vende el 95% de sus ventas termosolares en España- y para E.ON, que proclama a los cuatro vientos que busca socios en España y mira al sol Andalucía, uno de los epicentros globales de generación de energía solar térmica de concentración, Wulf Bernotat no moverá una coma de sus plan de 1.600 millones de inversión hasta 2013, pero se piensa ahora dos veces su desembarco español: fue una de las primeras del sector en dejarle bien claro a Industria que, sin una regulación clara, devolverá a la nevera a su nuevo socio español.

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