edición: 3102 , Viernes, 4 diciembre 2020
19/11/2020
banca 
Bankia, Sabadell, Liberbank… desaparecerán como Popular, Central o Hispano Americano

Accionistas y mercados vigilarán la promesa estrella de las fusiones, la creación de valor

Los gestores bancarios se comprometen en sus ofertas de fusión a la creación de valor, que pasa por garantizar los activos de los clientes y los beneficios a los accionistas
Juan José González
Seis entidades bancarias involucradas en la mayor operación de consolidación del sector de las últimas décadas. Seis marcas implicadas que se quedarán en tres y en un escenario dominado por las adversidades financieras, económicas, políticas, sanitarias y sociales, incluso con alguna sombra de origen judicial. No es el mejor decorado para las ceremonias de casamiento corporativo que sugieren una boda colectiva, a la americana en este caso imposible. El movimiento es el obligado desde el punto de vista de la necesidad, de la urgencia en recuperar la rentabilidad necesaria y exigida por accionistas y clientes, además de los reguladores. La crisis financiera y sanitaria está provocando un aluvión de noticias negativas que en ocasiones puede plantear la viabilidad del sistema bancario en lo relativo a su tamaño o volumen de activos. El marco en el que se desarrolla la actividad bancaria está provocando el aumento de la desconfianza general hacia el sector y abre numerosas dudas entre la clientela que necesitarían contestaciones urgentes. Crisis bancaria que vive en España una fase de consolidación, acelerada recientemente con el anuncio de las conversaciones avanzadas entre BBVA y Banco Sabadell. Crisis o si se prefiere, cambio, en medio de una actividad, al acecho, creciente de plataformas financieras de grandes tecnológicas que compiten con los bancos tradicionales en el mercado y negocio de los servicios bancarios (competidores que salen incluso del sector automovilístico como Renault). De las tres fusiones bancarias en marcha desaparecerán, con toda probabilidad, las tres absorbidas, eso sí, al mismo tiempo que las absorbentes deberán demostrar al mercado, a los accionistas, a la clientela y a los reguladores que la creación de valor prometido será tangible y no desaparecerá como las tres marcas que se llevarán por delante las operaciones.
La fase de judicialización en la que ha estado inmerso el sector bancario, por diversos motivos (preferentes, hipotecas, etc.) ha provocado que muchos clientes hayan optado por un cambio de banco, lo que ha generado la huida en busca de otras instituciones que pudieran cubrir los servicios financieros. Una fase que se da por superada aunque resten por resolver algunos flecos y que ahora parece que se cerrará (esperemos) definitivamente con la nueva andanada de fusiones en trance. Un camino nuevo para muchas entidades, como también para la clientela que conformará una nueva oferta de servicios bancarios y por supuesto, promesas de creación de valor como compromiso básico y vinculante a cargo de los nuevos gestores de las entidades resultantes. Promesas de creación de valor que pasan, necesariamente, por garantizar los activos de los clientes.

En este proceso de cambio que representan las fusiones, aparecerán nuevas marcas -las resultantes-; se potenciarán las absorbentes y desaparecerán las absorbidas. Es ley de vida, ley de fusión, con notables consecuencias para unas y otras porque también lo serán para los clientes y accionistas. En el proceso, Bankia, Sabadell y Liberbank (en caso de que ésta última se fusione con Unicaja) como otras entidades que seguirán el mismo camino, serán absorbidas en tanto que su posición en la operación será minoritaria (por ejemplo) en activos, y estarán abocadas al eclipse y posterior defunción de marca, compartiendo el destino de otras entidades que pasaron por la misma situación, como en su día lo fueron, por recordar dos o tres (aunque la lista sería numerosa) el Banco Central o el Hispano Americano, o el más reciente de Banco Popular.

Todas ellas fueron grandes instituciones financieras, solventes y fuertes hasta que, según los casos, dejaron de serlo, todas generaban lo que se conoce en el argot como un fly to quality de los clientes, particulares y corporativos, un comportamiento hacia las entidades seguras y fuertes, características que actualmente reúnen Santander, Caixabank y BBVA. Tres entidades, si se cuenta BBVA una vez que se refuerce con Sabadell, que concentran los mejores posicionamientos de marcas financieras. Una situación de confianza que ha estado sujeto a diferentes avatares jurídicos recientes y que llegaron a crear una fuerte inseguridad en todo el sector. Se diría que las marcas absorbidas, si bien reunían antes de serlo las cualidades y atractivos que busca la clientela (garantía de valor y activos) pasarán, tras las operaciones de fusión, a pertenecer a las entidades absorbentes; en este caso a Caixabank, BBVA, Unicaja y Santander. 

Si los nuevos bancos, resultantes de esta etapa de la consolidación, no entienden que los clientes de los absorbidos (y también de los absorbentes, aunque en menor medida) no explican una nueva propuesta de valor y beneficio que ofrecer a los clientes, o no se comprometen a mejorar los servicios que ofrecen, o cómo piensan diferenciarse de la competencia, es decir, de los otros nuevos bancos fusionados, será probable que la integración de clientes en la nueva entidad cueste más de lo previsto y que lleguen a la conclusión de que el fly to quality se encuentre en otra entidad bancaria. Este aspecto de las fusiones bancarias se produce habitualmente hoy día como consecuencia también de la pérdida de contacto directo, del enfriamiento de las relaciones del banco con el cliente provocado por las nuevas tecnologías, que han reducido sustancialmente la intermediación personal. En último extremo, la fusión de bancos, en tanto supone, seguramente, una fusión de marcas, servirá a la resultante para comprobar y contrastar el valor acumulado por la marca originaria (la del banco absorbente); la marca del banco absorbido, así como también vigilar si la suma de ambos valores en la nueva marca sirve para confirmar el acierto en la elección de la pareja de fusión, un resultado que probablemente sentenciará el mercado.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...