edición: 2700 , Miércoles, 17 abril 2019
09/10/2012
Los minoritarios de la australiana levantan presión pero carecen de armas ofensivas
Florentino Pérez, presidente de ACS

ACS intenta acelerar el despojamiento de Leighton para mejorar su retorno en Hochtief

Carlos Schwartz

Bastó que el conglomerado de servicios, construcción y minería australiano Leighton Holdings levantara un poco la cabeza para que anunciara la venta de activos considerados “no estratégicos”. La empresa, propiedad de Hochtief en un 51%, ha anunciado su decisión de vender Nextgen Networks, Metronode e Infoplex, sus filiales en el sector de la telefonía y las telecomunicaciones. Las filiales, encabezadas por Nextgen, generan unos márgenes del orden del 40% y eran consideradas una bomba de dinero dentro de Leighton.

Fuentes vinculadas a fondos de inversión con intereses en la empresa australiana señalaron que “en realidad si hay resultados extraordinarios por la venta de activos, es razonable pensar que habrá mayores dividendos lo cual no es malo para nosotros... en el corto plazo. Pero en el largo plazo nos preocupa que haya un vaciamiento de activos que los gestores consideran no estratégicos pero que suman importantes ingresos a las cuentas de la sociedad”. Hochtief y sus filiales como Leighton están bajo fuerte presión de su accionista mayoritario ACS para hacer caja con venta de activos.

Nextgen generó beneficios por 63 millones de dólares australianos en los seis meses hasta el 31 de diciembre pasado, y en el año fiscal cerrado el 30 de junio de 2011 se apuntó 109 millones. Leighton espera obtener de la venta de este negocio del orden de los 1.000 millones de dólares australianos. Pero esta desinversión no goza de buen predicamento entre altos ejecutivos de la empresa.

La lectura que hacen los minoritarios es que ACS está metiendo presión a todos los niveles vía Hochtief para hacer la caja que no logra con la venta de sus propios activos. Hasta ahora en el caso de la alemana la división de aeropuertos puesta en venta a regañadientes por los ejecutivos alemanes no tiene salida. La presencia de Marcelino Fernandez Verdes, hombre de confianza de Florentino Perez, en el consejo ejecutivo de Hochtief no ha logrado grandes avances en este sentido.

Hace pocos meses Leighton vendió, sin que se le diera mucha publicidad, su filial de gestión de residuos, Thiess Waste Management, en 218 millones de dólares australianos. El año pasado la empresa había vendido su filial contratista de minería HWE en 705 millones de dólares australianos que operaba yacimientos concedidos a BHP Billiton. Una parte de esta operación ya fue contabilizada por ACS en el ejercicio de 2011. Otros activos cuya venta estaría considerando Lighton incluye a su 50% en la inmobiliaria Devine, el 32% en Sedgman y el 19.9% en Macmahon Holdings. Pero hacer caja con estos activos implica esperar a que su deprimida cotización mejore.

Otros activos que pueden salir a la venta son el negocio inmobiliario propio Leighton Properties, su negocio de aviación privada y una contratista de minería que opera en Indonesia. En total los activos que la empresa califica de no estratégicos podrían representar un beneficio extraordinario del orden de los 2.000 millones de dólares australianos.

Mientras tanto ACS ha nombrado a José Antonio López-Moniz, antes en México, como director general de Habtoor Leighton, la filial en medio oriente de la constructora en la que ya se han enterrado 924 millones de dólares australianos. La filial forma parte de una serie de operaciones en las que se concentra un riesgo aun vivo para Leighton. Fuentes próximas a la empresa señalan que las pérdidas en Habtoor en 2012 podrían alcanzar a los 100 millones de dólares australianos. La filial para el medio oriente con operaciones en Dubai ha tenido serios reveses en proyectos en los que no logra cobrar sus posiciones acreedoras.

Lo cierto es que cuando ACS entabló su batalla por el control de Hochtief, las acciones de Leighton valían en el mercado 38 dólares australianos, mientras que ayer cerraron a 17,5 dólares. La última alegría de los títulos de la constructora fue una subida del 8% cuando en el mercado se extendió el rumor de que la francesa Vinci tenía por objetivo adquirir Leighton. La operación de escindir Leighton de Hochtief no es sencilla y no parece que Vinci se pueda plantear hacerlo, al menos a corto plazo. Entre otras cosas porque a Hochtief no le viene mal generar beneficios extraordinarios con la australiana, aunque ACS acabe llevándose el 51 de la tajada. Los ejecutivos de Hochtief , con la sangre en el ojo, prefieren saborear la venganza como plato frío.

 ACS está sin dudas bajo fuerte presión para reducir su deuda, una parte de la cual está vinculada a su fracasada operación de control de Iberdrola. En julio colocó un 8,25% de Iberdrola en una muy heterodoxa operación de futuros prepagada que cuando menos despertará la duda de cómo se contabiliza, no solo a efectos fiscales sino también si sirve a los efectos de generar el efecto contable de reducción artificial de la deuda. Uno de los grandes misterios de esta operación es el precio fijado para los títulos de Iberdrola a tres años. No sería razonable pensar que el banco, Sociéte Générale, sea el temerario en esta película. Aunque tampoco se lo puede descartar del todo.

Por otra parte lo que tampoco se conoce es si entre el vehículo especial Residencial Monte Carmelo SA -donde se tienen las acciones- y ACS hay un contrato específico en torno a esta operación. Es probable que ACS haya sobrevalorado el 8,25% de Iberdrola colocado en el “prepaid forward”, porque el dinero fue utilizado para cancelar al borde de la ejecución la deuda de 1.600 millones que tenía con BBVA y Bankia.

El problema se presentará a la hora de cerrar esa operación. La aventura de Iberdrola le ha salido muy cara no solo a la constructora sino a los accionistas de ACS ya que sus títulos se han depreciado por el lastre de la deuda. La mayor parte de los accionistas apalancados, es decir con títulos a crédito, próximos al presidente Florentino Pérez, han perdido sus acciones o han hecho minusvalías considerables y han visto afectados sus beneficios como es el caso de Banca March. Al final Pérez parece tener el toque de Midas pero a la inversa. Todo lo que toca en lugar de convertirse en oro se deprecia.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...