edición: 2594 , Martes, 13 noviembre 2018
19/06/2009
Disquisición intelectual entre el Banco de España y Economía

Ahora resulta que el tamaño sí importa

Las entidades grandes, además de riesgo sistémico, tienen excesiva capacidad de influencia política sobre el regulador

Juan José González
En los próximos meses, el panorama de entidades financieras que estarán peleando en el mercado será diferente al actual. Desde Economía se preconiza un sector más reducido, más concentrado, con menos marcas…, por tanto, se entiende que las resultantes serán de mayor volumen, en todos los sentidos. Quien mantiene, y quiere imponer, esta vía, se encuentra convencido/a de que las tendencias de la banca futura en todo el mundo caminan en esa dirección: bancos grandes, con fuerte volumen de activos, millones de clientes -empresas y particulares-, cientos de productos, miles de puntos de venta y con presencia en cuantas más plazas, mejor. Es decir, el modelo de siempre, el que se ha estrellado en 2007, 2008 y se estrellará en 2009 y siguientes. Pues bien, los tiros no van por ahí, sino todo lo contrario.

Un alto responsable bancario, profesor universitario, experto del sector y ‘padre’ de varias fusiones, se lamentaba con lástima de la escasa sensibilidad de nuestras autoridades –y también de veteranos banqueros- en no haberse aprendido la moraleja de esta crisis, oportunidad de oro para aprender lecciones magistrales que no se presentan –afortunadamente- a menudo y que supone para muchos el mejor ‘master’ -in crisis- que jamás hayan podido estudiar. Por eso se lamenta de la falta de conclusiones de autoridades y banqueros.

La primera moraleja que se desprende de la situación actual, visto lo visto, es que ante un huracán financiero de fuerza 5 –los más destructivos- como el que parece alejarse ahora, no hay banco que se le resista por mucho tamaño que exhiba, lo que en la práctica equivale a que los problemas y la caída de un gran banco conllevan riesgo sistémico, salvo que se considere que Lehman Brothers era un ‘bancopyme’ en el sector. ¿Por qué no se puede pensar en que si los bancos fueran más pequeños, sus riesgos probablemente también lo serían y, por tanto, más fácil le resultaría al contribuyente pagar los platos rotos de un fiasco?

No parece que los tiros apunten en esa dirección, sino todo lo contrario. Desde Economía se pretende articular una red de entidades financieras que se hagan cargo de cajas y bancos en crisis, porque con las sinergias que se producirían se amortizarían los costes por el saneamiento de las absorbidas. ¿se imaginan las sinergias en el capítulo de crédito promotor si llegan a fusionarse dos entidades españolas? En fin. La consolidación bancaria pretendida por Elena Salgado pasa por eso, por concentrar entidades, haciendo limpia profunda de aquellas que no tienen viabilidad a medio plazo, lo que ha provocado que desde el Banco de España, con ligera sana sorna, se asegure que a la ministra sí le importa el tamaño. Está en su derecho.

Incluso, la moraleja del huracán financiero daría para justificar que el tamaño grande también tiene grandes desventajas para el Estado. A mayor tamaño mayor es también su poder e influencia política, y por tanto, le resultará más fácil hacer lo que se denomina –F.D. Roolsevelt- una ‘captura del regulador’, una especie de influencia intimidatoria con capacidad para modificar algunas cosas, algo que no debe extrañar pues es situación común en cualquier economía que se precie, empezando por EE UU.

Tiempos de crisis, tiempos de reformas y de reestructuraciones. Ahora le toca el turno al sector financiero, a cajas y bancos, y hacen acto de aparición distintos tipos de operaciones corporativas, fusiones, alianzas, colaboraciones estratégicas, intercambio y compra-venta de negocios o spin-off, etc. La última ‘bronca’ entre técnicos del Banco de España y del ministerio de Economía, tiene su origen, precisamente, en las operaciones que a medio plazo van a comenzar a desfilar por el escenario financiero. Se trata de una discusión entre dos equipos de gran capacidad intelectual pero que no han compartido el mismo postgrado y que en ocasiones se les nubla la vista.

Un sencillo repaso de hemeroteca nos colocaría en situación de afirmar que las entidades más grandes han contado con gran poder de influir en las decisiones de los reguladores. Así que, ahora que las autoridades económicas y los reguladores tienen la oportunidad histórica de poner estos asuntos en orden, cuidado con el tamaño, porque la moraleja es muy clara.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...