edición: 2805 , Martes, 17 septiembre 2019
21/06/2019

Airbus se propone competir por la orden de los 200 aviones de IAG cuando se convoque concurso

El anuncio del fabricante europeo deja al desnudo una maniobra de corto vuelo por parte de Walsh
Carlos Schwartz
El jefe de ventas de Airbus Industries, Christian Scherer, afirmó al cierre de la feria aeronáutica en París que su empresa desea presentar oferta competitiva frente al pedido de 200 aviones 737 Max de International Airlines Group (IAG) para disputar el negocio a Boeing. Pero al hacer estas afirmaciones, el ejecutivo dejó al descubierto el hecho de que el grupo que tiene su sede legal, pero no sus operaciones, en España, no ha convocado un concurso formal para la adquisición de las aeronaves. El presidente de Airbus, Guillaume Faury, añadió que: “Hemos escuchado que se trata de una carta de intención. Estaremos muy contentos de competir cuando se haga el concurso para un número tan alto de aviones”. Con esta simple pinza las declaraciones dejaron al descubierto que la maniobra de anunciar la carta de intención del consejero delegado Willie Walsh esta semana fue una operación de escaparate para pegar un espaldarazo a la estadounidense Boeing en medio de una tormenta por el siniestro de dos aviones, uno en octubre y otro en marzo, que costaron la vida de más de 300 personas. 
Los 737 Max están en tierra desde el último accidente en Etiopía. La empresa estadounidense ha recibido un duro golpe por el fallo del sistema de seguridad en vuelo denominado anti bloqueo por un defecto en el software. La empresa estadounidense reconoció recientemente que el incidente le ha costado una pérdida de ingresos estimada en 1.000 millones de dólares. Walsh dijo esta semana haber probado el 737 Max recientemente en un simulador y que había comprobado el sistema antibloqueo, en un raro apoyo directo al fabricante estadounidense cuando el fallo ha sido reconocido por el propio fabricante. 

Aunque no hay fecha prevista para que lo 737 Max vuelvan a volar, las declaraciones de Walsh pretendieron actuar como el bálsamo de Fierabrás sobre las heridas de Boeing. Las declaraciones de Walsh vienen a cuento de que, de acuerdo con los datos difundidos por Airbus, la empresa coronó el cierre de la feria parisina en Le Bourget con fuertes ventas de su nuevo avión mediano de largo alcance. Al cierre de la feria el fabricante, que es una asociación de las industrias del sector de varios países europeos entre ellos España -la presunta sede de IAG- reconoció haber recibido 383 órdenes de aeronaves, por debajo de los 431 del año pasado pero bastante por encima de su competidor.

Boeing por su parte no alcanzó a las 300 ventas, comparado con las 673 del año pasado entre órdenes y compromisos de compra. Pero de esos 300, 200 son los anunciados por IAG. Lo cual equivale a decir que la intervención de Walsh ha sido un verdadero intento de reconfortar al gigante alicaído. Llama la atención el gesto cuando la candidatura de Boris Johnson, el ex alcalde de Londres decidido partidario del Brexit progresa para primer ministro, y tras la visita del presidente estadounidense Donald Trump que promete un Eldorado estadounidense al Reino Unido si rompe de la peor forma posible con la Unión Europea (UE).

Mientras, Walsh se apoya en la sede española de IAG para lograr el objetivo de permanecer como empresa de la UE a pesar de un Brexit duro, y no titubea en enfrentarse a la industria aeronáutica europea que ha sido su principal proveedor de aviones de la gama del A320. Pero al margen de los intereses políticos, estamos ante un aspecto de la guerra comercial entre Estados Unidos y Europa con un importante calado. Airbus lucha por el mercado de los aviones de fuselaje estrecho de largo alcance, que tienen la ventaja de un menor consumo de combustible que sus competidores de fuselaje ancho. Su exitoso modelo A321LR ha dado paso al A321XLR que tiene un 15% más de alcance con hasta 4.700 millas náuticas y es más eficiente en el consumo de combustible. El atractivo de este avión de fuselaje estrecho para las empresas de navegación aérea, es que permite recorridos de largo alcance con un considerable ahorro en combustible lo que facilita su uso en rutas transatlánticas.

El año pasado un avión recorrió las 4.750 millas náuticas entre las Seychelles y Toulouse en Francia estableciendo lo que Airbus califica de récord para un avión de un solo pasillo, es decir de fuselaje estrecho. La distancia entre Nueva York y Berlín es de 3.965 millas y de 4.068 millas entre Boston y Varsovia. Ocurre que este avión es un competidor directo para los 373 Max, y en este segmento se concentra la lucha por el mercado de larga distancia y alta eficiencia de combustibles.

La cuestión es que el nuevo A321XLR estará en el mercado dos años antes que el modelo de Boeing para este segmento del mercado que sería un eslabón entre el 737 Max y el 757 Dreamliner de doble pasillo, es decir de fuselaje ancho. De acuerdo con algunos analistas del sector de la aviación civil un nuevo modelo de Airbus podría demorarse hasta siete años, más de lo que muchas líneas aéreas están dispuestas a esperar.

Mientras, la realidad es que ha habido muchas bajas entre las líneas aéreas de bajo coste en los últimos dos años. Los operadores turísticos señalan que el número de pasajeros no ha decrecido, pero las empresas no logran aumentar su beneficio creando una situación que el mercado no permite superar de momento con un incremento de precios en los billetes para no dañar la demanda. 

Como se ve, la operación de Walsh además de conflictiva con los intereses europeos, lo lleva a colisionar con su propia estrategia de sostener sus derechos de pista en Europa y en el mundo a expensas de los acuerdos globales con la UE sobre la base de un supuesto domicilio en España. La estrategia de Walsh ha puesto en jaque incluso la hispanidad de Iberia, ya que está subsumida en el holding IAG, que tiene problemas en sostener la hipótesis salvadora de su pertenencia a la UE en caso de un Brexit sin acuerdo. 

Esta semana el presidente del grupo, Antonio Vázquez, deslizaba que la Agencia Estatal de Seguridad Aérea de España había dado luz verde a los planes de contingencia de Iberia y Vueling en caso de un Brexit duro. Pero es pronto para festejar, porque la decisión de España debe pasar por el filtro de la Comisión Europea y las teorías de IAG siguen sin convencer en Bruselas.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...