edición: 2748 , Jueves, 27 junio 2019
28/12/2016
banca 
Ajuste de funciones pendiente desde 2014

Año nuevo, estructura nueva para el Banco de España

Enfrentamientos con el supervisor europeo, desorganización interna, desmotivación entre los cuerpos técnicos jalonan el día a día del banco
Juan José González
Última semana del subgobernador Fernando Restoy en el Banco de España (BdE) en un momento en el que el supervisor vive una de las peores crisis de su historia. Si la salida de Luis Ángel Rojo del banco central español cerró la mejor etapa de la institución, la más eficaz y ejecutiva de cuantas se conocen, la de Jaime Caruana representó el principio del fin, la caída en picado del supervisor con más prestigio en Europa, con los mejores técnicos, los más cualificados y capaces, todo lo cual no se ha correspondido ni reconocido en ningún momento en el aspecto salarial. Termina el año y con este el mandato de Restoy, cuyo balance profesional en la institución no pasa de ser mediocre, sin pena ni gloria pero también sin logro alguno en su haber. Deja el banco hecho unos zorros, en decadencia, rendido y sumido a la dictadura y a merced de un Banco Central Europeo (BCE) que ahora es el encargado de tomar las decisiones. Entretanto, el Gobernador, primera autoridad del supervisor español, parece estar en paradero desconocido mientras la institución se mantiene a la deriva.
El regulador bancario vive una crisis de identidad. No ha sido capaz de superar ni asimilar su nuevo papel, el asignado, por la Unión Europea desde noviembre de 2014, cuando la supervisión de los bancos de la Eurozona paso a ser una competencia del BCE. Desde entonces, crisis, enfrentamientos y situaciones de desconfianza han sido las notas más características de la relación entre ambas instituciones. No se entienden, tampoco se comprenden, y así acaban por echarse las culpas, uno por otro, la casa sin barrer.

Sucede el enfrentamiento de BCE y BdE en medio de una crisis bancaria europea que no remite; todo lo contrario pues Italia y Alemania siguen `escondiendo´ sus miserias, retrasando las soluciones a problemas que, como Monte dei Paschi, amenaza con llevarse por delante varios cientos de miles de millones de euros que el resto de bancos italianos necesitarán en concepto de capitalización. La reestructuración financiera española siguen pendiente aunque en una fase más avanzada, más cerca del final, cubriendo su última etapa, esos flecos pendientes todavía en el aire que mantienen sin destino fijo a BMN y a Bankia, esta última saneada y en posición de rentabilidad.

Pero la historia más reciente del supervisor español transita por los mismos senderos que la desgracia, lugar donde fue abandonada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez, Gobernador de infausto recuerdo para el sector bancario español, para el Gobierno, para el Banco de España y para todo el cuerpo técnico del supervisor. Su herencia, un volumen inabordable de problemas que el heredero Luis María Linde no termina de resolver. Es probable que a Linde se le hayan sumado los problemas heredados a los nuevos, los creados como consecuencia del traspaso o pérdida del papel principal en la supervisión bancaria en favor del BCE y, en concreto del Mecanismo de Supervisión Única (MUS) o brazo armado de la inspección del BCE.

Aquí reside al parecer un nuevo foco de problemas para el Banco de España: éramos pocos y el MUS viene a complicar la azarosa y caótica vida del supervisor español. Desavenencias y enfrentamientos entre institución española y organismo europeo son el pan nuestro de cada día en la relación de asuntos de la supervisión bancaria. Diferencias de criterio y desconfianza mutua entre MUS y BdE se unen para empeorar aún más la crisis interna de un supervisor español a la deriva. Quizá el relevo a partir de enero del subgobernador pueda resolver algún problema de falta de identidad, ausencia de liderazgo interno que debilita la posición de respuesta del banco ante una autoridad bancaria europea excesivamente autoritaria, dominadora e intolerante con los supervisores locales.

El relevo del subgobernador, en la antesala de una nueva fase de concentración bancaria en España, como también en el preámbulo de una crisis bancaria con foco italiano pero extensible a otros ámbitos locales, es el escenario que preocupa el Ejecutivo español, al Gobierno que acaba de sugerir la necesidad de, aprovechando el relevo del subgobernador, emprender un cambio de estructura organizativa, el reajuste de funciones, ascensos y jubilaciones pendientes en el banco desde que, como ya se comentó, en noviembre de 2014 las funciones tradicionales del supervisor fueran asumidas por el BCE. Tiempo de cambio y renovación en el Banco de España.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...