edición: 2977 , Viernes, 29 mayo 2020
06/11/2018

Apple choca contra los límites del iPhone en un mercado que prolonga la vida de los terminales

El fabricante de equipos habría solicitado a sus proveedores que no incrementen la producción
Carlos Schwartz
Las acciones de Apple han perdido un 8% de su valor en bolsa en dos días. Versiones periodísticas en Asia afirmaban al comienzo de esta semana que el conglomerado fabricante de terminales telefónicos inteligentes y equipo informático había solicitado a sus proveedores Foxconn -también conocida como Hon Hai Precission Industry- y Pegatron que suspendan sus planes para incrementar la producción del último modelo de la compañía, el XR. Apple, que ha convertido su política de precios en un acontecimiento extravagante e injustificado, en una expresión de soberbia, parece haber chocado contra un límite. Las vicisitudes bursátiles de la marca indican que la idea de que los precios y las ventas de un producto industrial, aunque esté envuelto en la galanura de la tecnología y sea un terminal de telefonía inteligente, pueden retar no sólo a las leyes de la gravedad, sino también a las de la economía, registrando un ininterrumpido ascenso por los siglos de los siglos, es equivocada. Los memoriosos apuntan estos días que cuando el mítico Steve Jobs quiso dar un rapapolvo a Amazon en 2009, denunció que la política del coloso de Internet -que decidió no difundir sus cifras de ventas del libro electrónico Kindle- eran una forma de ocultar lo mal que iban sus ventas. Casi una década después Apple anunció que dejaría de dar las cifras de ventas del iPhone, iPad y Mac que vende, poniendo fin a una política de comunicación iniciada en la década de 1980. La decisión ha tenido un fuerte impacto sobre los inversores institucionales que la consideran un enmascaramiento de su declinación.
Los analistas vienen estudiando desde hace un par de años con detenimiento la conducta de los consumidores frente a la renovación de terminales. El usuario de iPhone ha cambiado su ciclo de sustitución. Hace tres años el usuario medio cambiaba de terminal cada 2,4 años de acuerdo con algunos analistas. Ahora ese ciclo es de 3,5 años, afirman.

“Desde la llegada al mercado del iPhone 6 hace cuatro años hay cada vez menos razones cada año para hacer el cambio. Hasta no hace mucho una mayoría de usuarios se  proponía un cambio a corto plazo de terminal.
Pero hoy en día las manifestaciones consideradas de obsolescencia forzosa -como el deterioro de la vida de las baterías- despiertan indignación”, de acuerdo con el análisis de Richard Waters.

El factor de compensación a este incremento en la vida media de un iPhone en las manos de su propietario ha sido el aumento de la base de usuarios, lo que ha permitido que el alargamiento del ciclo de sustitución del terminal no redunde en una caída de las ventas, hasta ahora… Claro que esto conduce a una pregunta elemental: ¿la base de clientes del iPhone va a seguir creciendo al mismo ritmo que en el pasado y a pesar de sus precios? En este contexto la variable de la sustitución de equipos se ha convertido en algo difícil de cuantificar.

Entre 150 y 175 millones de usuarios de iPhone poseen terminales que tienen entre dos y tres años de vida de acuerdo con analistas de la consultora Above Avalon. ¿Como determinar su conducta? Podría ocurrir que en breve hubiera una renovación del total… o, muy por el contrario, decidieran mantener sus equipos entre dos y tres años más. La realidad de momento es que las ventas del iPhone alcanzaron su punto más alto con el modelo 6. Todas las estimaciones de las ventas de iPhone en 2019 no llegan a superar la cifra de 231 millones de terminales que se alcanzó en 2015.

Cuando una empresa se encuentra con una barrera como esta, apela a su política de precios para compensar la tendencia a la caída del beneficio que suponen las menores ventas. Apple tiene un registro impresionante de éxitos de ventas a pesar de unos incrementos de precios que se pueden calificar de ejercicios de soberbia. Entre otras cosas porque pretende demostrar que no se trata de fidelidad obcecada, sino de que el cliente del iPhone tiene más capacidad adquisitiva que el cliente de terminales basados en Android. 

Pero ahora el límite parece adquirir una forma física y no subjetiva. La franja de precios del iPhone parece condenada a estrecharse en el futuro. El número de equipos de segunda mano en el mercado y la cesión de terminales usados a personas allegadas por parte de los usuarios tradicionales constituían en 2016 un 21% del total, de acuerdo con el departamento de análisis del banco de negocios Morgan Stanley. Estos analistas consideran que ese porcentaje se va a extender hasta el 36% en el 2024.

La auto competencia aparece en este escenario como otro factor limitante de las ventas y de la escalada de precios. Si Apple quiere incentivar la venta de equipos nuevos, tendrá que abandonar su inaudita soberbia en materia de precios, y si esa apuesta falla y la tasa de renovación de equipos no remonta, entonces  recibirá en los mercados un castigo severo de los inversores. A pesar de todo el folklore que rodea al lanzamiento anual del iPhone y los otros productos de venta masiva, como el iPad y los Mac, la realidad es que Apple es un conglomerado, y en él el peso de la generación de ingresos se ha ido desplazando. 

De acuerdo con las estimaciones de Morgan Stanley el 62% del crecimiento de la empresa provendrá de la venta de contenido y servicios que tienen un mayor margen de beneficio. A resultas de esta situación, hasta un 90% del incremento de los ingresos netos de la compañía van a provenir de servicios como Apple Store, Apple Music, o iCloud. 

Esta no es una encrucijada sencilla para la empresa. Entre otras cosas porque este desplazamiento de fuentes de beneficio requiere una gestión adecuada, muy focalizada en el desarrollo de los contenidos y los servicios que por otro lado es necesario mantener en permanente desarrollo. Apple ha sido, esencialmente, una empresa industrial dedicada al desarrollo de hardware y al software que le da vida. A medida que esta profunda transformación se acerca el reto que tiene por delante es que esta transición sea exitosa. Uno de los riesgos más obvios es que los competidores en materia de terminales inteligentes sean capaces de sacar partido de esta coyuntura y le arrebaten mercado acelerando su necesidad de diversificar la fuente de sus beneficios.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...