edición: 2595 , Miércoles, 14 noviembre 2018
06/06/2017
banca 
Pasividad en Economía

Banco de España y CNMV socavan la confianza institucional de los inversores

Los supervisores locales abandonan a la suerte del mercado a los accionistas del Popular y delegan responsabilidades en el MUS
Juan José González
La pregunta se vuelve tan recurrente como reiterada la sensación de pasividad de dos instituciones supervisoras, como Banco de España y la CNMV, al entender que de su capacidad y responsabilidad controladora y vigilante se deberían desprender algunos resultados, algunas decisiones, respecto a la crisis de una entidad bancaria como la que vive en los últimos meses Banco Popular y, especialmente, en su fase más aguda y de mayor gravedad en las últimas 24 horas. De nuevo la extraña sensación de indefensión e impotencia que aflige a los accionistas, ahorradores y clientes de la entidad. De nuevo también, la ausencia de explicaciones de las autoridades supervisoras sobre la deriva del banco que, seguramente, declinarán en sus propietarios y gestores en tanto que entidad privada. Surge aquí un primer problema fruto de la desesperación de quien, impotente, asiste a la liquidación del valor de sus ahorros, como es la pérdida de confianza, no ya en la entidad bancaria en crisis, sino en las instituciones reguladoras, supervisoras y fiscalizadoras en las que, en principio, clientes y accionistas tenían depositada su confianza. Así que, de nuevo cabe preguntarse por el papel del Banco de España y de la CNMV en la crisis del Popular.
Otra vez, y ya van dos en el mandato de Luis Mª Linde Gobernador del Banco de España, la crisis de una entidad financiera regresa con fuerza para dejar en medio del fuego y de la polémica al Banco de España en tanto responsable de las funciones de supervisión del sistema financiero y de sus instituciones bancarias. Como es bien sabido, aunque desde hace tres años la vigilancia y las funciones de control y seguimiento de la disciplina bancaria le corresponde, por cesión del supervisor local, al Mecanismo Supervisor Único (MUS), no por ello el Banco de España se encuentra liberado de las responsabilidades de control y seguimiento. Tampoco las entidades bancarias bajo la disciplina del MUS están dispensadas de la obligatoriedad de seguir informando al supervisor local.

Sin embargo, a diferencia de la última crisis bancaria, la que afectó recientemente a Bankia y, en concreto, a la OPV de la entidad, las autoridades supervisoras se muestran más cautas y evitan hacer comentarios, enviar mensajes y, por supuesto, nada de iniciativas; que sea el MUS el que llame a Economía y sea este departamento el que implique al Banco de España. Y mientras tanto, que el presidente, consejero delegado y consejo de la entidad privada resuelvan sus problemas.

La vía elegida por las autoridades BdE y Economía para que los problemas de la entidad privada sean resueltos también por la vía privada puede ser, llegado el momento, agotados los recursos y desestimadas algunas soluciones, una negligencia cuyo resultado puede convertirse en fatalidad para miles de clientes, inversores, acreedores y accionistas, y sin olvidar los 11.000 trabajadores que forman la plantilla del Popular. Así, que la vía privada de la resolución de los problemas sea razonable en una primera fase, razonable debería ser asimismo considerar que ya no es posible y que la intervención -mediación en forma de ayuda- pública ya se considera, no como un mal menor, si no como una parte obligada de la solución. Porque para negociar ayudas públicas, seguramente, obligadas, ya habrá tiempo más adelante.

Y es en este contexto, a estas alturas del problema o crisis de la entidad Popular cuando la actuación del Banco de España y del ministerio de Economía ya debería estar desempeñando un papel más activo, conforme a sus responsabilidades. En los últimos días una fuente del supervisor no dudaba en reconocer el que en su opinión particular podría constituir "un riesgo institucional por repercusiones judiciales a posteriori si el Banco de España se decidiera por una intervención". El ministerio de Economía por su parte se ha mantenido al margen de la polémica sobre una intervención al entender que cualquier medida tanto de vigilancia como disciplinaria le corresponde al MUS. De esta forma, tanto uno como otro declinaban cualquier iniciativa en la crisis del banco español mientras que la institución europea no adoptara alguna decisión en concreto.

En cualquier caso, la no intervención del supervisor local, desmarcado de facto desde el principio de la crisis de la entidad, como también la inacción de la CNMV, sobre el papel el responsable de la vigilancia de los intereses de los accionistas de la cotizada, lleva a plantearse una cuestión tan básica como ¿qué confianza pueden proporcionar a los inversores, accionistas, ahorradores, acreedores y clientes de una entidad financiera las instituciones -locales y de la UE- supervisoras, fiscalizadoras, interventoras y garantes del cumplimiento de la disciplina bancaria? ¿qué criterio aplican los supervisores para elegir los temas de debate que en forma de mensajes -contención salarial, subida de comisiones bancarias... etc.- envía con irregular periodicidad el BdE a la opinión pública? De nuevo, el papel de las instituciones en la salvaguarda del ahorro privado, en forma de depósitos o de títulos de sociedades cotizadas, parece volatilizarse cuando más necesario es su concurso.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...