edición: 2746 , Martes, 25 junio 2019
10/09/2018
Falta de autoridad institucional

Banco de España y CNMV muestran sus flaquezas como supervisores del sector financiero

La resolución del Popular y la actitud del Santander muestran la debilidad de un sistema permisivo de control y supervisión bancaria
Juan José González
Estos días se hacen balances desde diversos centros de opinión pública, organismos, instituciones públicas y medios de comunicación sobre los diez años transcurridos de la crisis financiera mundial. En ese escenario de general reflexión se echa en falta sin embargo un informe, una opinión, un análisis técnico al respecto del Banco de Banco y de su Servicio de Estudios, que tantas veces se ha mostrado como un brillante y acreditado centro de talento intelectual pero que parece haberse conformado (o quién sabe si habiendo sido `condenado´ por sus superiores Gobernadores) con mirar los toros desde la barrera. Quizá un análisis del emisor sobre los acontecimientos de la crisis, sus motivos, orígenes, desarrollo y efectos sobre el sector financiero, habría servido, al menos, para aclarar muchas dudas y situaciones confusas o mal interpretadas de la gran crisis. Y sin otro motivo diferente al de ilustrar a los agentes económicos -y por supuesto financieros- para que no vuelvan a cometer los mismos o similares errores, para no caer ni en las mismas prácticas ni en las mismas trampas.
Es probable que la presión ambiental, política pero sobre todo jurídica, dominante en esta larga etapa de crisis y poscrisis, haya obligado a los responsables del banco supervisor local a adaptar esa actitud; recluirse en el viejo caserón de Cibeles y Alcalá y aislarse en la más gruesa oscuridad de la realidad y de los problemas del sector que interesan y afectan al público, a la sociedad entera. Presión jurídica o discreción obligada también jurídica, por las posibles implicaciones del Banco supervisor en la crisis financiera y que, como se pudo comprobar recientemente con el cierre de la Comisión de investigación de la crisis financiera en el Congreso de los Diputados, no sirvió más que como un ejercicio de exculpación de los comparecientes.

De forma reiterada, los responsables del Banco emisor han practicado un ejercicio inaudito de hipocresía, desviando la responsabilidad sobre cualquier aspecto de la crisis financiera en España (y de cualquier problema puntual que ha afectado al sector bancario local) a su falta de funciones supervisoras, hurtadas, levantadas, pero en realidad, absorbidas, por el Banco Central Europeo en 2014.

De modo que esa carencia de autoridad y poder ejecutivo y normativo le han restado cualquier capacidad para solucionar, por citar algún caso, el fiasco de las crisis de las cajas de ahorro de los últimos tiempos, como si este hubiera sido el único episodio acaecido contemporáneamente en el sector.

Sigue coleando, y sin saber por cuánto tiempo más, el asunto del Banco Popular y su irregular y polémica resolución. Si el episodio de concluyó en la decisión ejecutiva del mecanismo al efecto dependiente del BCE, de resolver el banco y venderlo por un euro al mejor postor se mantiene como uno de los capítulos más oscuros de la historia financiera reciente, no es menos negro la actuación del auditor externo que colaboró al fiasco de la entidad. Por si no fuera suficiente, la falta de celo y del más elemental interés técnico (y profesional) de quienes estaban obligados por ley a supervisar (Banco de España y CNMV) favoreció, sin ninguna duda, el resultado final de la crisis del Popular.

De ahí que sea necesario y urgente la reactivación de las dos instituciones supervisoras del sector financiero por la necesidad de que no vuelvan a repetirse los errores ni prácticas que terminen en crisis y a las que sólo se podrá hacer frente con la intervención del Estado, momento en el que siempre es tarde y al que se llega con la capacidad limitada y justa para evaluar el tamaño del agujero, cuyo volumen, como es habitual, debe ser cubierto con dinero local, no europeo, de todos los contribuyentes. Por eso las dos instituciones, Banco de España y CNMV, deberían tomar la iniciativa y despejar algunas dudas que todavía siguen planeando sobre su capacidad técnica para evitar peligros presentes y futuros.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...