edición: 2351 , Viernes, 24 noviembre 2017
27/07/2009

Cae un 35% la constitución de sociedades

Xavier Gil Pecharromán
En el primer semestre de 2009 se constituyeron 39.549 (38.638, limitadas y 342, anónimas) frente a las 60.939 creadas en el primer semestre de 2008 (59.064 limitadas, 891, anónimas, resto de otras modalidades societarias) por lo que la caída anualizada entre el primer semestre de 2009 respecto al primer semestre de 2008 fue del 35,4 por ciento. Un 35 por ciento en limitadas y un 62 por ciento en anónimas, según los datos disponibles en el Índice Informatizado Notarial, procedentes de las casi 3.000 notarías españolas.

La situación no es nueva, ya que la tendencia viene dándose desde hace tres años, pero si la virulencia de los últimos meses. En 2006 se produjo un incremento del 34 por ciento del número de sociedades creadas, que alcanzaron la cifra de 150.899. Sin embargo, en 2007 se crearon 143.398 sociedades, lo que supuso un descenso del 1,7 por ciento, mientras que en 2008 se constituyeron 103.707 sociedades, un 9 por ciento menos que un año antes.

Estas cifras evidencian de forma indiscutible una caída de la actividad económica y demuestra también la situación de crisis profunda que vive la economía española. Claro que mucho más interesante sería saber cuántas de de estas sociedades sobreviven tan sólo un año o dos después.
  .
Según se ha puesto de manifiesto en unas jornadas organizadas por el Consejo General de Notariado en la Universidad Méndez y Pelayo sobre "La creación de empresas", una vez constituida la sociedad, en un tiempo que oscila entre 24 y 48 horas, muchas de ellas terminan tirando la toalla ante las dificultades administrativas que encuentran.
 
Tanto en los países de la Unión Europea como en España, la constitución y la puesta en funcionamiento de una empresa son dos conceptos absolutamente dispares. La primera actuación implica la creación de una persona jurídica; la segunda, abarca la pléyade de actuaciones administrativas –licencias locales y autonómicas, en la inmensa mayoría – sin las cuales no es posible el inicio de la actividad económica.

Según las conclusiones del último estudio elaborado por la Agencia Estatal para la Evaluación de las Políticas Públicas y la Calidad de los Servicios, las diferencias de España respecto de otros países de la OCDE en el proceso de inicio de actividad de sus empresas se deben, sobre todo, al tiempo que se tarda en los trámites del Registro Mercantil y en la obtención de la licencia de apertura municipal.

A la rapidez en la notaria le sigue un periodo medio de entre 14 y 19 días en los Registros Mercantiles, tanto en el Provincial correspondiente como en el Central, donde debe constar la sociedad, y en la obtención de la denominación social. Los gastos, según se puso de manifiesto en el curso se elevan hasta un coste de entre 688 y 696 euros.

Una vez completada la primera fase del proceso de creación de una empresa; la segunda se centra en la obtención de la licencia de actividad en el Ayuntamiento correspondiente, lo que permitirá a la misma operar en el mercado y facturar a sus clientes.

La demora de los plazos para solicitar licencias que van desde un mes para las de obra menor o instalación de rótulos publicitarios a los tres meses para una de obra mayor de acondicionamiento de locales comerciales  o los cuatro para una licencia de apertura para actividades de hostelería, a los que hay que sumar los  costes que conllevan.

En un tiempo de grave crisis como el que atravesamos ahora, este tipo de medidas supone una de esas reformas estructurales clave que se viene reclamando desde diversos ámbitos. La tramitación administrativa para la creación de empresas en España es más compleja que en los países de nuestro entorno, más cara y se tarda más en completar, lo que supone una clara desventaja competitiva.

La propia directora general de los Registros y del Notariado, María de los Ángeles Alcalá, abogaba por la que considera una “necesaria reforma de la legislación societaria española” con el fin de favorecer la creación de empresas y aumentar la competitividad de las ya existentes.

Sin embargo, la situación de provisionalidad que se ha creado con el aplazamiento en la aprobación de la financiación de los ayuntamientos hará que casa corporación se aferre a las licencias y a las tasas que pueda imponer para compensar la caída de los ingresos por la crisis de la construcción. Esta situación no favorece en nada a los emprendedores.

La trasposición de la Directiva de Servicios, actualmente en trámite de elaboración parlamentaria, debería ayudar a superar la cultura de la 'autorización para todo', al tiempo que la figura de la "Sociedad Privada Europea", que se podrá constituir en cualquier Estado miembro con independencia de donde se encuentre el centro de administración de la empresa" es una buena noticia por cuanto va a suponer de liberalización para la puesta en marcha de de las empresas,

Finalmente, la creación de la “ventanilla única favorecerá la reducción de costes, pero estamos  hablando de actividades que irán llegando en años venideros, cuando lo que actualmente necesita la economía española.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...