edición: 2557 , Miércoles, 19 septiembre 2018
08/09/2010
OBSERVATORIO LATINOAMERICANO

Chávez empieza a recular en su ‘corralito’ para las telecos

Se dispara en los pies de CANTV con el ‘juego sucio’ para Movistar
Ni las tasas a la importación, ni el bloqueo a 1.800 millones de dólares impiden a Movistar una facturación en bolívares mayor que CANTV
Ana Zarzuela

Se ha tragado la llave del sector. Amenazaba y lo hacía saber: “ni un dólar para las operadoras privadas de la telefonía”. Pero Chávez ha empezado a buscar, fuera de plano, la puerta de atrás a su propio ‘corralito’. Las encuestas y la suspensión temporal de servicios con 15 operadoras por Telefónica le recordaron que Venezuela no puede permitirse bloquear a más de 1,8 millones de usuarios de blackberrys, el roaming y el 3G y 3,5G, en los que Movistar -con 1,2 millones de smartphones- es líder y que la estatal CANTV no puede reemplazar. El ministro Menéndez hace saber a Movistar, Digitel y los miembros de más peso de Casetel,  que se piensa permitirles acceso a la emisión de bonos y liberar parte de las divisas pendientes. CANTV ha estancado su crecimiento por primera vez; respira por la carencia para sus servicios exteriores y la operación de su satélite. Se ha convertido en uno de sus ‘monederos’ de Chávez, ya tiene apellidos ‘comunitarios’ para 300 millones de dividendos  reservados.

Su ‘guerra’ de dólares se le vuelve en contra al Ejecutivo: con una deuda pública externa de 90.000 millones, un 100% más que hace un año, ni siquiera el Estado tiene como asumir el auge de un consumo que depende en un 80% de las importaciones. Las primeras dos reuniones con sus enviados del Ministerio de Ciencia quieren dejar ver que los 1.800 millones de dólares pendientes sólo en dividendos para Telefónica no llegaran ahora a los de Abellán, pero también que Caracas abrirá el grifo del ‘gota a gota’ de nuevas divisas para las mayores operadoras a cambio de que no haya restricciones ni cortes en los servicios y de compromisos de inversión y alianzas de redes con CANTV.  Las divisas pendientes para las empresas -entre ellas 3.500 millones de dólares para las españolas- están aún lejos, tanto como los más de 2.000 millones anuales que necesitan las 35 empresas TIC de la Casetel para operar con normalidad.

A la escasez de dólares de Cadvi y la falta de acceso a su nuevo sistema de Transacciones con títulos en moneda extranjera, Sitme, ahora suma la de dólares para pagar blackberrys, roaming y mensajería internacional y el auge de nuevos aranceles y bloqueo de importaciones para fabricar a domicilio. Si ya tras las devaluación de 50% del bolívar ‘oficial’ en enero, las empresas españolas tragaron dos veces para digerir el “no pasa nada” del ministro Moratinos Moratinos, el Sitme las ha dejado aún más cuerpo a cuerpo ante Chávez. Y si después del viaje de la ex secretaria de Estado Iranzo del 26 al 28 de abril, el equipo de Abellán aprendieron que libraban a solas el pulso de los dólares con Chávez y su ministro, ahora se ha evidenciado que la ‘batalla del roaming’es su mejor ariete para desarmar la ‘guerra sucia’ de Miraflores.

Hizo de la necesidad virtud para que la escasez de dólares del BCV y su nuevo Sistema de Transacciones cortocircuitara a los grandes productores privados a favor de las empresas públicas (CANTV frente a Movistar entre otras). Hugo Chávez convirtió en munición para sus ‘gigantes estatales’ los más de 2.000 millones de dólares anuales que la Administración cambiaria le niega al sector de las telecomunicaciones desde 2008  y buscó convertir la sed de billetes verdes de Cadivi en un oasis de divisas sólo para la operadora estatal de telefonía, que dispone de ellos a 2,60 bolívares, lejos de los 5,2 del tercer tipo de cambio oficial del nuevo Sistema de Bandas Cambiarias (Sitme) y, desde la prohibición del mercado del dólar paralelo del acceso de las empresas al dólar permuta, lo hace además a solas. Miraflores, la bitácora del ministro y los muros cerrados del Sitme han conseguido dejar a las empresas privadas del sector con tres meses sin acceso a dólares de ningún tipo (ni Cadivi, ni permuta, ni Sitme), con más de 60 días de agotamiento de inventarios y con más de 1.500 horas de capacidad de pago en divisas de sus intangibles (roaming, LDI mensajería o el servicio PIN de la backberry entre otros). Pero ahora, empieza a sospechar que no será sostenible. Ni siquiera suficiente. Menos aún, para ponerle apellidos estatales al impulso de uno de los pocos sectores que había seguido creciendo hasta este semestre.

CANTV, NI SIQUIERA CON EL ‘JUEGO SUCIO’ A LAS MULTINACIONALES

Lo saben en la compañía de telefonía estatalizada. Tres años después de su nacionalización forzosa, por primera vez sus números han comenzado a desacelerarse y su impulso a estancarse, al mismo ritmo que las subvenciones a los aparatos móviles y la inversión en nuevas redes. Durante el segundo trimestre de 2010, CANTV (Compañía Anónima Nacional de Teléfonos de Venezuela) creció sólo un 10% en ingresos (frente al 60% de su mayor rival, Movistar) y, por vez primera, facturó menos en bolívares que Telefónica. Es cierto que su utilidad neta aumentó un 40%, hasta los 752 millones de bolívares y los gastos sólo un 3%, pero fue sólo gracias un menor subsidio (suponía un tercio del gasto) y menor inversión en infraestructura. Sus clientes consumen cada vez menos y su estrategia para estirar las costuras de la telefonía fija -las que le quedan a mano a la luz de sus limitaciones en redes móviles y los problemas de su GSM- se estrella en las nuevas fronteras de un mercado que ha visto en los primeros seis meses del año cómo los ingresos por larga distancia caían para CANTV un 43%, cómo un millón de usuarios dejan de usar sus móviles y la penetración móvil en líneas activas pasa del 104% al 98%.

Ni rastro de los más de 2.000 millones de dólares que la compañía CANTV prometió destinar a nuevas infraestructuras antes de 2011 para expandir la telefonía fija hasta el 94% de los hogares y llevar la penetración móvil al 108% y los servicios de internet al 44%. Menos aún, los otros 2.000 que según los analistas necesitará para el despliegue de fibra en 2010 (ya en 2009 recortó un 30% su capex). Todo lo contrario: en 2010 Cantv invirtió unos cien millones menos de los que Movistar destinó sobre todo al despliegue de nuevas redes en ‘territorio bolivariano’.

Ni Movistar ni Digicel le pelean su hegemonía global a CANTV. Pero a Chávez se le han escapado los contenidos de la red y el mercado de las telecomunicaciones, a pesar de que el sector aporta un 4,2% al PIB en el último año y ha generado ingresos de 13.000 millones de dólares en el último año y de que, a contrapié de la crisis mundial, la patronal Casetel descuenta que crecerá un 15-20 % hasta 2011. Y ni la devaluación del bolívar un 50%, ni la obligación de costearse a un dólar el doble de caro que la estatal han impedido que el sector gane un 13% más y que Movistar (que vende 10.000 celulares diarios) con un nuevo plan de aparatos de marca blanca en todo el continente, escape de los muros del móvil ‘vergatario’ de Chávez.

Las líneas rojas de CANTV -a la vista de que necesita una inversión en iptv de 1.200 dólares por futuro usuario- ni siquiera le han permitido lanzarse como pretendía a la televisión de pago que tienta desde 2007 Telefónica (con un incremento en clientes del 800% en tres años), a pesar de que el sector de las televisoras, con deudas de 250 millones de dólares, respira por las heridas de la tenaza del Sitme. Cantv disminuyó su potencia en la oferta de Internet equipado, producto de una menor disponibilidad de computadoras para la venta al usuario final en el hogar y su despliegue de nodos digitales para ampliar el acceso a Internet en nuevas zonas, se mantiene, pero con más lentitud. Nada que no reedite las huellas de las estatalizaciones del Metro de Caracas, Pdvsa, la Electricidad caraqueña o las empresas básicas de Guayana. Pero nada, tampoco, que no deje aún más y a más velocidad el impulso del sector en manos de Movistar y Digitel, justo lo que Miraflores trataba de impedir.

Ni las cifras de crecimiento del sector de las telecomunicaciones que el Ejecutivo de Chávez acaba de enarbolar de nuevo -un 8,1% en el PIB en el primer semestre del año-, ni las promesas del presidente de Cadivi, Manuel Barroso, de que incrementó un 107% los dólares para importaciones en telecomunicaciones hasta 350 millones (según Casetel todos de deudas pendientes desde 2008), opacan que, por primera vez en 26 trimestre consecutivos, el crecimiento del sector ha comenzado a estancarse en ingresos, beneficios y penetración, sobre todo para la compañía estatal y que, comparado con el primer trimestre, ha caído ya un 0,5%. En el caso de las operadoras de cable, la crisis de divisas no les permite ampliar su espectro de acción para incrementar la oferta de servicios, con Internet y en alguno casos telefonía, por lo que el crecimiento en nuevos usuarios se limita a zonas en donde tienen cobertura y, en éstas, la lucha está en arrebatar un cliente a un operador ya establecido.

El perfil del sector tampoco oculta que Telefónica sigue viendo en el mercado venezolano su tercero americano en ingresos, que este semestre sus ingresos en bolívares subieron (por encima de la estatal), ni que, con más de diez millones de clientes de telefonía celular, le ha puesto apellidos al crecimiento del segmento de banda ancha móvil (un supone un 23% del total de conectados) gracias a la expansión, junto a Digitel, de antenas y redes. Movistar, es líder en innovación en el mercado venezolano donde ofrece servicios de telefonía móvil, telefonía fija, Internet móvil y TV digital con 11,5 millones de accesos a junio de 2010. Ni seis años de precios congelados en telefonía fija (donde controla 5,6 millones de clientes), ni su posición como dominante por CANTV (con un 70% de los abonados directos de internet y más del 82 % de telefonía fija) y su brazo móvil, Movilnet -con un 45,2% del mercado móvil- han impedido que la rentabilidad de la filial de Telefónica en Venezuela sea en los últimos doce meses casi el doble que CANTV, ni que las operadoras privadas sigan arañando en cuota de mercado en todos los segmentos. La compañía española, a pesar de perder unos 587.000 clientes, ‘pesca’ en el incremento de clientes pospago un 9% y en el auge de los servicios y los datos y logró facturar en el segundo trimestre de 2010, en un país cercado por una crisis económica y política unos 689 millones de euros que, en bolívares, representaron 60% de incremento con relación al segundo trimestre del 2009, pero que en euros, sufrieron una caída de 20,5% en comparación con el mismo periodo cuando la facturación llegó a 865 millones de euros.

MOVISTAR SE ZAFA DEL PULSO DE LA TELEFONÍA ESTATAL

Chávez ya ha conseguido, mucho más que estrecharle los muros de su producción, con aranceles del 15% a las piezas de telefonía que hacen más barato para las operadoras -advierte Bess- comprar un aparato móvil e importarlo que fabricarlo por piezas en el país. Es verdad que sólo el fondo de comercio de 591 millones de euros ha servido para compensar el ‘efecto’ Chávez sobre las cuentas de Telefónica, la inflación (y de la devaluación (50%), un impacto negativo que la operadora valoró en 743 millones de dólares sobre sus beneficios en 2009 y que la devaluación del bolívar le ha generará una disminución de activos en tierras venezolanas de 1.810 millones de euros en 2010. Pero a pesar de que la devaluación en enero redujo casi a la mitad el ‘stock’ de sus divisas pendientes y de sus ingresos locales en dólares, aunque la caja fuerte de Cadivi le siga negando más de 1.800 millones de dólares sólo en dividendos, algunos desde 2006 (sólo ha podido repatriar 550 millones en tres años y corresponden a la operación de 2008), de que haya tenido que recurrir a paquetes de prepago en roaming, de que deba seis meses a algunos proveedores y de que, como el propio Juan Antonio Abellán reconoce, los obstáculos arancelarios para materiales tecnológicos hayan impedido a Movistar Venezuela poner en marcha la fábrica local de aparatos que tiene a punto con Bess Mobile desde hace más de un semestre, el ‘vergatario’ de CANTV no le ha dado acceso al segmento de los smartphones, que han hecho de Venezuela una de las plazas más cómodas para los teléfonos inteligentes de Movistar.

No sólo porque en sus manos siguen el 70% de las blacberrys y la mayoría de los smartphones -suponen casi un 20% del parque de la empresa-, sino porque ahora que acaba de incrementar en un 40% del territorio nacional sus redes 3,5G y GSM, Movistar llega a 7,2 millones de usuarios y 22 estados del país con la mayor red de tercera generación móvil  la mayor de la Gran Caracas y con 1.500 celdas GSM. Sigue teniendo en sus manos las tarifas más competitivas de datos y ha conseguido que el gasto promedio por suscriptor (ARPU) sea el más elevado del mercado local, con un incremento del 20% en el último semestre. Las inversiones subieron 8,2% en el último trimestre,  hasta 59 millones. En los últimos tres años ha superado los 3.000 millones de Bolívares, 1.305 de ellos en 2009 y en el 2010 planeaban otros 1.500 millones para alcanzar el 2011 cerca del 98% de la cobertura nacional provista de redes avanzadas y llevar 600 km adicionales de fibra al hogar. Nada que CANTV pueda suplir en el corto plazo; nada de lo que Hugo Chávez -lo reconocen a media voz en Miraflores- pueda prescindir, menos aún ahora que, en el paraíso de los smartphones, las encuestas para el 26 de septiembre le pasan las facturas de la rebaja del consumo, la crisis eléctrica y. Y que sus asesores han empezado a palpar los efectos que el corte del roaming y las sombras sobre el servicio blackberry tienen en la popularidad del presidente. 

Cada estrechez a la operación de las telecos infla las expectativas de la canadiense RIM (Research in Motion), que ha hecho de Venezuela su segundo mercado mundial con mayores tasas de penetración. Las amenazas de seguir los pasos de las 15 operadoras internacionales que restringieron temporalmente el roaming con Movistar y Digitel en 13 países y esperar el flujo de dólares desde el banquillo de los servicios congelados están lejos de materializarse. Todo lo contrario: el corralito de Miraflores a las telecos suma y sigue con las sombras del control de internet. Y si, como buscaba hasta ahora Miraflores, Digitel y Movistar tienen que seguir los pasos de Mapfre y optar por reinvertir los más de millones de dólares en divisas que no les deja repatriar, dejarán aún más en fuera de juego las infraestructuras de CANTV y alentarán una competencia que ya ha dejado en segunda división en inversiones y redes a la aún mayor operadora del país en líneas fijas.

En Miraflores y en el Ministerio de Telecomunicaciones reconocen -ya desde los tiempos en los que estaba Jacqueline Farías- que no piensan en una nacionalización con la que amenazaban desde el primer semestre de 2009 los analistas de Bernstein -aunque le permitiría controlar el 80% del mercado móvil-; no la necesitan para tratar de amargarle a Telefónica el segundo mercado con más crecimiento de toda Latinoamérica (después del brasileño), ni para tratar de negociar desde las presiones la renovación de su licencia de operaciones en 2011. Ni la voluntad manifiesta de Movistar de “colaborar con la Asamblea Nacional para resolver sus dudas sobre los  servicios de compañías de telefonía móvil, ni el trabajo previo con los miembros de la subcomisión de de Servicios Públicos, ni el cumplimiento -Movistar dixit- con las leyes especiales y generales que regulan la actividad de las telecomunicaciones en Venezuela librarán a la operadora española de agotar los últimos meses antes de la renovación de su licencia como operadora móvil bajo la retórica de las amenazas del presidente de la subcomisión de servicios públicos de la AN, Ángel Landaeta, que promete denunciar ante el Supremo a todas las ‘telecos’ móviles privadas por “el pésimo servicio que prestan a sus usuarios".

En Miraflores miran desde la tribuna de la empresa estatal CANTV, la evolución de Movistar, que con un total de más de 3.000 millones de bolívares fuertes (unos 698 millones de dólares) en inversión en los últimos tres años, ha consolidado una red GSM con más de siete millones de clientes, la mayor red 3.5G de Venezuela y la más amplia red de fibra óptica. No es otra que la Subcomisión de Servicios Públicos del Congreso la que acaba de obligar a la Movistar y Digitel a eximir a los usuarios de pagar al completo sus cuotas mensuales si no las han consumido, ni es otra que la Comisión de Telecomunicaciones la que baraja fórmulas -no lo esconde- para forzarles a rebajar hasta límites similares a los de CANTV y Movilnet sus principales tarifas. Es sólo uno de los muros a los que el Ejecutivo caraqueño tiene ya acostumbradas a las multinacionales del sector.

ATRAPADO EN SU PROPIA ‘TRAMPA’ CAMBIARIA

Sin embargo, el ‘corralito’ del billete verde a las telecos no ha hecho más que enseñar la geografía de las propias estrecheces en dólares del Ejecutivo venezolano y el conjunto de sus empresas estatales. Hasta CANTV y Movilnet han sufrido la sequía de divisas, que mantiene sin dólares al sector desde finales de 2009: las antenas receptoras asociadas y el despliegue del satélite Venelsat ha sufrido su cerrazón. Hugo Chávez trata de ponerle puertas al campo de su ‘reino bolivariano’ con nuevos muros para las divisas, pero la cerradura a un tercer tipo cambiario y el portazo a las casas de títulos valores en Venezuela sólo añade nuevas facturas a su estrategia. El modelo del Sitme necesita -según los cálculos de las patronales y de Ecoanalítica- entre 15.000 y 17.000 millones de dólares, solo para suplir el efecto que hacía hasta junio el mercado permuta y sólo dispone  de un tercio. Pdvsa redujo su producción en un millón de barriles y tiene 18.000 millones de dólares de deuda exterior. Ni el control estatal de precios, ni la intervención en más de 3.900 empresas de alimentación y distribución han contenido el desabastecimiento y la inflación en un país en el que el 80% del consumo es importado.

Se le escapa. Cosas del “capitalismo salvaje” dicen en el Palacio de Miraflores, para explicar la “rebeldía” de las divisas, el mercado paralelo de dólares, su demanda y sus precios. Desde el propio Palacio de Miraflores reconocían que, a pesar del discurso oficial de oferta ‘ilimitada’, el grifo de sus divisas ha empezado a gotear: el Fonden -que ha repartido en cinco años más de 67.000 millones de dólares sin escrutinio- y el Fondo Chino, las dos ‘cajas’ más domésticas y flexibles para los planes de Miraflores sólo disponen en realidad de poco más de 5.000 millones de dólares, aunque reciben sobre el papel el 57% de los ingresos petroleros del Estado. Los fondos acumulados entre 2005 y 2009 y el acceso a ocho ‘cajas’ a medida ((Fondo Miranda, Fondo Chino, Fondespa, Bicentenario, Ganancias Súbitas, Miranda, Mao etc.) han estado reduciéndose y en buena parte ya fueron utilizados en 2009. Para financiar gran parte de los créditos adicionales, el Gobierno cuenta con el Fondo Miranda (que suele recibir los excedentes de ejercicios pasados y los ingresos adicionales). Pero en más de cinco meses se han autorizado operaciones extraordinarias por 13.000 millones de bolívares y ante ese monto de créditos, la disponibilidad del Fondo Miranda se encuentra en 2.500 millones de bolívares (lo que equivale a 900 millones de dólares).

Como advierte el ex director del Banco Central de Venezuela, Domingo Maza Zabala, ya el BCV no cuenta con dólares suficientes para cubrirlo todo -importaciones, servicio de la deuda pública y privada, gastos del Estado y repatriaciones de dividendos- porque han caído la producción y las exportaciones petroleras, que financian más del 50% del presupuesto nacional. En lo que va de año, apenas han ingresado al BCV 23.000 millones de dólares, mientras en Venezuela, solo el gasto en importaciones es de 40.000 millones de dólares anuales. Aunque la devaluación de enero le ha permitido ejecutar el 57% del Presupuesto, en los siete primeros meses del año e incrementar el gasto extraordinario en un 71,4%, ni los ingresos petroleros -que se han rebajado este semestre a un 71% de la meta global prevista por la Administración- ni el techo de sus reservas internacionales, que han caído en más de 7.000 millones en lo que va de año, despejan su horizonte.

Las reservas internacionales en lo que va de año han caído 24% por los traspasos al Fonden, y su saldo está en 26.900 millones de dólares, muy por debajo del nivel “adecuado” fijado por el BCV en 28.000 millones de dólares. Chávez encadena todas las maldiciones de su intervencionismo: la devaluación del bolívar, la inflación interanual del 31,5% -la mayor de toda la región- y un contracción de la economía del 5,8% prevista para el cierre del año son las huellas de un sistema de control de precios y de cambio, que provocó desde 2007escasez y una fuerte apreciación del bolívar frente al dólar lo que estimuló una avalancha de importaciones convirtiendo a Venezuela en una "economía de puerto" que ahora no encuentra cómo contener. Y, para disgusto de CANTV y sus expectativas de inversión, Miraflores ya le ha puesto apellidos a los 300 millones de bolívares que quedan aún en el Fondo Social de CANTV: desde la construcción de edificios en propiedades incautadas a otras empresas, hasta fondos hospitalarios, el sueldo de los enfermeros de la Misión Sucre, o una ‘inyección’ a su sistema de comunas.

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