edición: 2828 , Viernes, 18 octubre 2019
23/12/2008

Chávez le prepara el año nuevo al Santander y Botín la hucha de despedida

A.Z.- Está casi lista para servirse a la mesa. Sobre todo si fuera por Botín y Michel J. Goguikian. Pero el tiempo no ha corrido a favor de las urgencias del Santander. Menos aún de las de Chávez. La nacionalización del Banco de Venezuela no pudo ser su regalo de la fiesta de la Hispanidad, ni la ofrenda para sus huestes en las elecciones regionales de noviembre. Pero el venezolano lo cocina en los fogones del regateo para el referéndum del 15 de febrero. Botín se irá, es cuestión de precio. Ya hace tiempo que tiene a punto las maletas y la caja fuerte, sólo le está dando la última vuelta de tuerca para que, sea cual sea el precio, el ‘paseillo bolivariano’ les haya merecido la pena al cántabro y a su gente. Miraflores les ha limitado a los empleados el traslado a otras entidades, pero se van con los mayores bonus de los últimos años bajo el brazo y con un beneficio que crece mes a mes, desde que se anunció la nacionalización el 31 de julio y se ha duplicado en noviembre.

El Palacio de Miraflores estaba dispuesto a desembolsar 1.500 millones de dólares -1.200 en cash y 300 en deuda- sobre la mesa en octubre. No se pudo. Para fortuna del Santander. El banco español ha invertido un total de 669 millones de dólares en Venezuela: en 1996 compró, por 351 millones de dólares, el 93,38% de Banco de Venezuela, en la subasta de su privatización, después de que el Estado solventara la crisis en la entidad. En 2000 se hizo con Banco de Caracas, por 318 millones, fusionando ambas entidades en 2002. En los últimos siete ejercicios, le sacaron al banco ganancias por 1.617 millones de dólares, 61 veces el capital social, además de las ingresos por todo lo que le vendieron al banco, incluso el sistema Altair, por casi lo que les costó el banco. Pero Emilio Botín prefiere ‘mejor no meneallo’ y extender el puente de plata para salir de un entorno que se ha vuelto irrespirable y del que ya contaba en salir desde hace meses. La rentabilidad es altísima, pero el día que haga las maletas habrá amortizado la inversión que hizo hace una década y conseguirá -con cualquier precio superior a 900 millones de dólares- casi 200 de prima. Más aún si mantiene su presencia en suelo caraqueño gracias a su banca de inversión y a Bancrecer.

En Miraflores hay división de opiniones: serán rebajas o expropiación si no ceden. Dinero no habrá en el Gobierno bolivariano, pero amasa los fondos del banquete: ya tiene la luz verde del Parlamento a un crédito por 9,2 millones de bolívares para que Theorema Asesores 055 efectúe la valoración y negocie la adquisición. Otra cosa será pagar. Chávez tiene la antesala llena: cinco nacionalizaciones por más de 5.000 millones de dólares y su catedral económica insostenible, con el crudo venezolano a menos de 50 dólares. Aunque el Palacio de Miraflores rebaje como quiere el precio desde los 1.200 hasta los 800 millones de dólares –nada mal para Botín de todas formas- el Fondes no tiene liquidez hasta mediados de enero o febrero, por más que Chávez crea que lo ha venido a ver la virgen de las rebajas: primero la crisis, luego Lehman y ahora Madoff. Y El Gobierno venezolano apuesta por aferrarse a la caída bursátil del Santander: ha perdido un tercio de su valor  -11.776 millones de euros- desde el anuncio de su ampliación de capital el 10 de noviembre. 

Caracas tiene prisa, menos que hace seis meses, pero más que Botín. Tanta como urgencias por rebajar el precio. Su ‘cuadra bancaria’ cogea. Y le urge incorporar a la estrella, un banco que, por más que Sudeban le advierta, está llamado a vestir las zozobras de sus finanzas con el 11,76% del total de créditos y un 10,96% de los depósitos del público y a convertirse en el epicentro del gruido financiero más relevante del sistema. Una vez concrete la nacionalización el Estado amasará 16,8% del total de créditos de la banca y 23,58% de los depósitos, mientras que Banesco, la institución que le seguiría en tamaño, tendría 15,10% y 14,8% en estos dos ítems. La experiencia del Gobierno al frente de entidades financieras no es alentadora. El Banco Industrial de Venezuela presenta los mayores índices de morosidad, registra pérdidas y está descapitalizado.

Chávez exprime entretanto a la banca. Si no gana en precios, ganará en apreturas. Botín se irá, es cuestión de precio. Lo de FG es peor, seguirá atrapado en un laberinto sobre el que todos los analistas encienden ya las luces rojas. Las últimas, las de Standard & Poor's, que reduce a negativo el panorama de la calificación de la deuda de Venezuela. Y es que a Hugo Chávez no le salen las cuentas. Hasta tal punto que en el Palacio de Miraflores estudian ya una propuesta para la subida del IVA en 15 sectores, ahora que las elecciones son agua pasada, y nuevos tributos al sector financiero, como el impuesto al débito bancario.

Hugo Chávez ejerce con las presiones lo que no puede con el regateo. Cobra cara la tocata y fuga de los inversores por la puerta de las minusvalías. Y no se resiste a estrechar el horizonte de los que se quedan: pagarán, si se descuidan, las nacionalizaciones de los demás, los agujeros negros de Pdvsa y la cuadratura de las cuentas imposibles con el crudo por debajo de los 50 dólares. La reforma a la Ley de Bancos con la que vuelve a la carga, la venta obligatoria de las notas estructuradas, la supervisión y restricción de los créditos, la presión de las denuncias del Indecu, la nueva regulación de las tarjetas y la avalancha de leyes habilitantes, le marcan a BBVA -y sus compañeros del sector- los límites de un jardín en el que sus paseos cada vez le salen más caros. En el caso de los servicios sin fines de lucro y organizaciones como Mercal, Pdval y similares, la banca ya está obligada a hacer sus operaciones de forma gratuita. Ha tenido que operar en un entorno cada vez más regulado: 47 de cada 100 bolívares que se dirigen al crédito deben ir a tasas de interés preferenciales, a sectores considerados estratégicos: agro, turismo, microempresas, vivienda y empresas manufactureras.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...