edición: 2412 , Jueves, 22 febrero 2018
04/07/2013

Competencia se enfrenta a los bancos por obstaculizar un mercado de derivados mientras la CE no logra regularlo

La CE incapaz de avanzar en la reforma de la Mifid y la tasa sobre transacciones financieras que se retrasa por divergencias
Carlos Schwartz

La nueva presidencia de la Comisión Europea que este semestre ejerce Lituania se ha iniciado sin que Irlanda zanjara la reforma de la directiva de mercados en instrumentos financieros, conocida como Mifid. El proceso de reforma que inició en 2010 el comisario de Mercado Interior y Servicios, Michel Barnier, está virtualmente paralizado. La ausencia a estas alturas del acuerdo preceptivo entre la Comisión , el Consejo y el Parlamento Europeos abre la posibilidad de que bajo la nueva presidencia no se logre cerrar este pacto. Europa, mientras de un lado acusa de colusión monopólica a un grupo de bancos en el mercado de los derivados para impedir que esas operaciones se hagan a través de mercados organizados, es incapaz de labrar un acuerdo que obligue a esos mismos bancos a que los contratos de derivados se hagan a través de entidades centrales de contrapartida (ECC). Una situación de flagrante contradicción, que además deja expuesta la incapacidad de la CE para arbitrar entre los intereses encontrados de países y grupos. Algo que solo se puede calificar como parálisis.

Este retraso ha dejado al continente desfasado respecto de Estados Unidos donde la normativa que regula entre otros a los derivados está en vigor desde el primero de junio. A comienzos del mes pasado la presidencia de la CE intentó un acuerdo entre Inglaterra, Francia y Alemania con el objetivo de que la Comisión, el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo acordaran el nuevo texto. Una semana antes del último día hábil de junio los medios diplomáticos de la CE filtraron la existencia de un principio de acuerdo que permitiría que el texto se votara en la reunión de fin de mes del Consejo Europeo. La base del acuerdo es realmente vergonzante. Por lo que las fuentes diplomáticas han filtrado a la prensa en esencia se trata de un compromiso por el cual los reguladores no tendrán capacidad de marginar a London Clearing House a cambio de que Deutsche Borse y demás entidades centrales de contrapartida (ECC) tengan la capacidad de vetar el acceso a terceros por las razones que fuera.

Lo que pareció haber desbloqueado la posibilidad de un acuerdo en esa instancia fue un pacto de último momento entre Reino Unido, Alemania y Francia que estableció en su texto el principio de que ningún regulador europeo discriminará directa o indirectamente a cualquier país miembro o grupo de países como sede para el establecimiento de servicios financieros y actividades en cualquier moneda. El pacto hace referencia de forma encubierta a la circular del Banco Central Europeo (BCE) bajo la presidencia de Jean-Claude Trichet en el que se fijó como norma que las entidades centrales de contrapartida (ECC) que hagan una parte considerable de su actividad con activos denominados en euros deberán tener como sede a países miembros de la unión monetaria europea (UME).

Esto era un ataque directo a la ECC británica con actividad internacional y base en Londres, London Clearing House. Por su parte Alemania obtuvo en esa transacción la posibilidad de vetar el acceso a las ECC de cualquier nuevo partícipe sin que la CE interfiera. La “conquista” alemana, una defensa de los intereses de Deutsche Borse y su filial Eurex, se hace extensiva a todas las entidades centrales de contrapartida.

Finalmente, un tercer elemento daba tregua y oxígeno a la banca que hace el mercado de los derivados al crearse la figura de Plataforma Organizada de Trading (OTF, por sus siglas en inglés). El acuerdo establecía que las operaciones de derivados se podían hacer en este sucedáneo de mercado organizado, lo cual permitiría a los bancos que actualmente monopolizan la contratación de derivados desarrollar sus propias plataformas propietarias para las operaciones de derivados como los credit default swaps. Sin embargo obstáculos de último momento frenaron la aprobación final del proyecto. De acuerdo con fuentes diplomáticas no existía suficiente consenso sobre el conjunto del proyecto. Sin embargo los motivos de fondo de la parálisis no están claros. Es decir que el acuerdo era en realidad un pacto entre los intereses de tres naciones.

El hecho es que tampoco han logrado avanzar en el acuerdo final para la aplicación de una tasa a los transacciones financieras (TTF). Esta tasa ha sido impulsada por un grupo de 11 países mediante lo que se denomina cooperación ampliada, un resorte por el cual un grupo de países pueden llevar adelante acuerdos comunes sin requerir la unanimidad o mayoría de los ahora 28 miembros. La cuestión es que la TTF se encuentra ahora bloqueada por divergencias entre los 11 miembros que establecieron la cooperación ampliada. En el desacuerdo pesa con fuerza la realidad de que la tasa puede atentar contra la liquidez de los mercados, entre ellos el de deuda soberana de los países miembros. Los países que ya tienen una tasa financiera son los más reticentes al acuerdo entre los 11 porque ellos han excluido ciertos activos y ciertos mercados, algo que en principio los 11 habían rechazado. Los hechos son que los temores a crear trastornos serios a los mercados de deuda pública y privada y de acciones han impedido hasta ahora que la tasa se ponga en marcha.

Queda cada vez más claro que la posibilidad de establecer una normativa que responda a intereses comunes en el seno de la CE es un ejercicio cada vez más complejo y que la acción de las comisarías como la de Competencia adquiere una proyección autónoma que no se encuadra necesariamente dentro de los mecanismos de los acuerdos globales.
Competencia en particular comienza a chocar con intereses nacionales de forma creciente, en defensa de intereses europeos comunes que luego no se pueden materializar ni en el Consejo ni en la Comisión. Estos son síntomas que comienzan a dibujar un escenario de crisis creciente en la estructura de Europa como interés común.

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