edición: 2762 , Miércoles, 17 julio 2019
03/09/2009

De la Vega busca parches de última hora para la financiación de RTVE

Trata de ajustar las tuercas a las telecos y neutralizar su guerra judicial con el Reglamento de la ley
Su 'cuádruple financiación' no llega a tiempo
A.Z.

Prepara el ‘fundido a negro’ para la publicidad de RTVE. Ya ha agotado los flotadores de la letra pequeña de la ley de Financiación, ésa que le ha permitido contratar anuncios hasta esta semana y emitir durante tres meses más los ya firmados. Pero todas las cartas financieras del ente público están sobre la mesa de Moncloa y ya sabe que el bautismo para su nueva ‘criatura televisiva’ será en rojos: el sudoku de su calendario dejará huérfana a RTVE del 25% de la financiación al menos durante 2010. La vicepresidenta les ha enseñado los dientes del 0,9% a las operadoras de telefonía y del 3% de sus ingresos a las televisiones privadas, pero ha visto de ellas en el espejo galo el reflejo de meses de juicios sin financiación a la vista. Sabe que para RTVE no bastará con alargar los contenidos propios como anuncia el director, ni con echar mano a los 500 millones de dólares estatales este ejercicio. Por eso se entrega a las opciones que le permite aún el Reglamento para desarrollar la Ley. Devuelve las apreturas que- a la vista del repudio de la CMT en mayo- desistió de utilizar. Si el criterio de la vicepresidenta prospera, no serán las empresas sino el propio gobierno el que realice la autoliquidación de las tasas.

Nada de consentir que el sector TIC pueda repetir la ‘coreografía judicial’ de la batalla legal por las tasas municipales. De la Vega prefiere dejar sentado en el Reglamento que las operadoras deberán desembolsar el impuesto aunque lo denuncien, en lugar de avalar su pago ante un organismo público y obligar al Gobierno a adelantar el dinero del impuesto mientras se dirimen los trámites judiciales. Echa ya el pulso con el ministro Sebastián y el Secretario de Estado Ros; con la CMT de uñas y a las puertas de su renovación, en el ministerio no quieren echarle ya más leña al fuego de las operadoras de telefonía. 

A su paso por el Parlamento, Moncloa tuvo que aceptar que su proyecto de ley  de financiación de RTVE permitiera escalonar los pagos de la tasa en cuatro desembolsos: 25% a cuenta en abril, en julio y en octubre de cada año y la liquidación final a 31 de diciembre. Podrán aplazar o fraccionar los pagos en caso de que atraviesen problemas económicos. Pero esas son todas las concesiones que la vicepresidenta quiere hacer a los aportes de las telecos. Fueron las valoraciones del regulador las que echaron atrás algunas de las líneas rojas de los primeros borradores de la Ley de Financiación de RTVE: vicepresidencia había sugerido pasar por adelantado la ‘gorra’ a las telecos, obligarlas cada mes de julio a pagar a modo de entrega a cuenta el 40% del canon por la financiación del ente público, buscaba que la liquidación de la tasa la pudiera efectuar la propia CMT y pretendía dejar en manos del regulador incluso la opción del corte administrativo del servicio en caso de impago. Pero con su informe crítico al proyecto de ley para la financiación de RTVE, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones le tocó a Moncloa las dos ‘teclas’ más flojas de su guerra el sector con la misma mano: no sólo el decreto era ‘incoherente’, sino que forzó la retirada del castigo de la suspensión administrativa a las operadoras que no paguen su 0,9%. Ahora Fernández de la Vega está dispuesta a aplicarle todos los ‘correctivos’ de la nueva legislación audiovisual que espera confirmar en el Congreso este mes y a cobrarle a la Comisión su ‘rebeldía’ con el ayuno de las nuevas competencias audiovisuales y la ausencia de papel en el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA) que Moncloa ha puesto ya sobre la mesa del Congreso. En Moncloa no se ve con buenos ojos la llave de la “proporcionalidad” que la CMT tiene aún en su mano, la que le podría dejar la puerta abierta a aplazamientos y pagos fraccionados "teniendo en cuenta los niveles de ingresos y la capacidad financiera" de las compañías "para garantizar que se cause la menor distorsión posible a la competencia".

La nueva norma sitúa el presupuesto de RTVE en 2010 y en 2011 en los 1.200 millones, con lo que las aportaciones de las telecos no podrán superar los 300 millones - el 25% de los ingresos totales- y las de las televisiones, los 420 millones, (240 en el caso de las de pago, 180 millones en el resto). La televisión se salta las líneas rojas de su propia ley financiera, todo con tal de sobrevivir. Apuró las copas de la publicidad, semana a semana. La dirección reconoce que ya ha comprometido con los anunciantes hasta diciembre 860.000 segundos, que le reportarán 29,5 millones, pero no ha podido consumar la contratación de todos los 537.000 segundos pendientes, que iban a suponer  otros 26,9 millones adicionales. La legislación establece que durante el bienio 2010-2011 el total de ingresos por todos los conceptos de la Corporación no supere los 1.200 millones de euros. Además, entre 2012 y 2014, el crecimiento será como máximo de un 1 por ciento anual. Pero Radiotelevisión Española (RTVE) tiene comprometidos derechos de emisión de eventos deportivos "de gran interés para la sociedad" y películas de estreno de "grandes productoras internacionales" por valor de 313,21 millones de euros entre 2010 y 2012. Una cifra que se adoptó antes de la aprobación del nuevo perfil de financiación -que establece un techo del 10% del presupuesto para deportes y películas, por debajo del 16% para 2009- pero a la que RTVE tendrá que hacer frente sin los ingresos de publicidad que hasta ahora ha tenido.

Engendró la ley de reforma de Financiación de la Corporación RTVE  a toda prisa, en las ascuas de las televisiones privadas y las chispas de las operadoras de telefonía, por la puerta de atrás del estío parlamentario, sin esperar a septiembre. Pero a partir de su publicación en el BOE y su entrada en vigor, esta semana, el nuevo perfil financiero de RTVE es ya un dolor de cabeza, antes de nada, para su madrina intelectual: la vicepresidenta Fernández de la Vega. No son ni las zozobras del modelo galo -que ha empeorado las finanzas de la televisión pública sin mejorar la publicidad de las cadenas privadas- ni las amenazas y las denuncias de Redtel y la Uteco lo único que le amarga la puesta de largo de su nuevo modelo. Ni son los minutos ausentes por los 400.000 anuncios que emitió el año pasado lo único que busca reemplazo: Javier Pons promete simplemente “alargar los contenidos propios”, pero los 557 millones de euros que TVE ingresó en concepto de publicidad en 2008 le duelen ya a Moncloa, tanto como los 550 millones de euros que la nueva bitácora obliga al Estado a aportar desde el próximo trimestre.

El objetivo de la vicepresidenta era aprobar la nueva financiación antes del verano y comenzar desde otoño a pasar ‘la gorra’ de la televisión pública a la industria. Cuanto más rápido -pensaba De la Vega- más grietas y menos posibilidades de que las operadoras de telecomunicaciones consensuaran sus lanzas. Pero las semillas del desencuentro sólo han prendido en sus propios jardines: el grupo socialista ya le discutió bajo la mesa la Ley Audiovisual; ha dejado al secretario de Estado Ros fuera de órbita y ni Elena Salgado ni Miguel Sebastián esconden de nuevo el malestar con su ajedrez financiero para RTVE. La sacudida fiscal al cuello del sector engendra una unanimidad que ni siquiera el penúltimo choque de trenes con la geografía del Gobierno de Zapatero -el de las descargas de internet- ha sido capaz de alumbrar. A la vicepresidenta le duele el mérito de haber conseguido la fusión del sector de las telecomunicaciones en su contra.

BATALLAS LEGALES

Vodafone lo ha dicho claro y alto. Tendrán que esperar hasta el momento del primer cobro, que será en abril de 2010, para poner la primera demanda. Pero lo harán. Las grandes telecos sopesan ya reeditar los pasos que han seguido en su batalla legal con la tasa municipal del 1,5% por el espectro radioeléctrico: les ha permitido, en tanto llegaban las sentencias judiciales –ahora favorables a las operadoras- no pagar durante tres años, sólo consignar esos ingresos en los juzgados a través de avales bancarios. Como adelantaba El Economista en julio, se plantearán dejar fuera de la mano de RTVE, en la nevera de los recursos ante los tribunales nacionales y europeos no sólo las tasas del primer trimestre, sino todas las sucesivas. La rebelión judicial que preparan suma y sigue con la que ahora puede ser la revuelta fiscal de los canales privados de televisión: amenazan con no tributar el último trimestre del año si el ente público "fuerza el espíritu de las leyes y sigue contratando publicidad antes de la entrada en vigor de la norma", en palabras de la asociación Uteca. Cada una desde un argumento, alejarán de su mano los 100 millones de euros -para un presupuesto anual de 1.200 millones, según las estimaciones del Ejecutivo- que Moncloa esperaba ingresar a las arcas televisivas públicas entre septiembre y enero por la tasa del 3% para las cadenas comerciales y el 0,9% para las telecos. El gobierno tendrá que cargar el 25% de los gastos anuales del ente público, al menos mientras tanto, a cargo de los Presupuestos del Estado.

Lo recuerda ya Redtel: la tasa del 0,9% no es finalista, tal y como exige la ley, y concretamente el paquete de telecomunicaciones aprobado por la Unión Europea en 2003: no está asociada a los servicios que prestan. Además, las compañías españolas plantearán la tasa como una ayuda de Estado ilegal a RTVE, ya que las tasas se pagan al Estado, pero no a empresas, aunque sean públicas. La Asociación Multisectorial de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica (Asimelec) calcula que, con la Ley sobre la financiación de RTVE, las compañías de telecomunicaciones financiarían un 62% del ente público, aunque Redtel recuerda que todos los ingresos audiovisuales de los operadores de telecomunicaciones no llegan a los 500 millones de euros. Por eso las grandes empresas de telecomunicaciones ya velan las armas del 0,9% de su facturación bajo el paraguas de Aetic, Redtel y Astel.

El nuevo ajedrez de la financiación de la RTVE llega con las denuncias, el riesgo de aumentar el descenso de la inversión y todas las lanzas en ristre del sector. Las operadoras de telecomunicaciones preparan su artillería legal, recurrirán ante el Tribunal Constitucional e incluso acudirán a Bruselas, si es necesario. Sus homónimos en Francia -donde entró en vigor el pasado 6 de mayo la tasa  a las operadoras para financiar la televisión pública- les han abierto ya el camino: la oposición socialista planteó un recurso de inconstitucionalidad contra la medida, que fue rechazado en el Parlamento, ha comenzado ya con la patronal a impugnar las medidas ante los tribunales y despeja la vía hacia Bruselas con un doble ariete argumental: tributario y de competencia. Moncloa no quiere que el precedente galo -ése en el que pisa sus huellas- reproduzca al sur de los Pirineos los ‘daños colaterales’ para los planes de Nicolas Sarkozy. Los pasos parisinos, los que iluminaron los planes televisivos de Moncloa, no son rentables y caminan ya bajo la lupa de la UE, que investiga la supresión progresiva de la publicidad en las cadenas públicas y la introducción de dos tasas, una sobre los mensajes publicitarios y otra sobre las comunicaciones electrónicas- similar a la que las telecos pelearán en España. El ejecutivo comunitario ha autorizado una subvención de 450 millones de euros en 2009 para France Télévisions, pero con sus dudas sobre las tasas galas, abona el camino de las denuncias europeas a los miembros de REDTEL en España.

Además, la discordia que no pudo hacer germinar en las telecos prende en las televisiones privadas, pero contra Moncloa. Jura que eran sus beneficiarias, pero la ley del silencio y las diferencias premian a las de pago y condonan a las autonómicas. Mientras que las televisiones comerciales tendrán que destinar un 3% de sus ingresos brutos anuales a financiar la radiotelevisión estatal, los operadores de televisión de acceso condicional o de pago ‘sólo’ tendrán que aportar un 1,5% de lo que ingresen. Las privadas se manchan su victoria, exigen que suba al mismo carro a las autonómicas. Utesa pide a Moncloa que no compita RTVE con ellos. Mal negocio harán, además, las cadenas privadas de televisión si, a cambio de lograr eliminar a TVE como competidor en el mercado publicitario se ponen en contra a los anunciantes que alimentan sus cuentas de resultados. En total, y según lo previsto en sus presupuestos, con su nueva financiación TVE dejará de ingresar 520 millones de euros en concepto de inversión publicitaria, pero el mercado televisivo (privadas nacionales, autonómicas y temáticas TDT) sólo captaría entre 100 y 120 millones, una cifra bastante inferior a los entre 100 y220 millones que desaparecerán. De la Vega está cada vez más sola, aferrada al mástil audiovisual. Es la propia ‘salvada’ por los planes del gobierno, la televisión pública, la que pide que se mantenga un 10% en publicidad al menos durante el primer año.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...