edición: 3007 , Viernes, 10 julio 2020
08/09/2009
OBSERVATORIO DE COYUNTURA

De vuelta a la normalidad, poco a poco

SERVICIO DE ESTUDIOS DE 'LA CAIXA'
Después de más de dos años de crisis financiera global y de la mayor recesión desde los años treinta del pasado siglo, por fin empiezan a aparecer las primeras señales de que lo peor puede haber quedado atrás. El advenimiento de la crisis despertó al mundo de un estado de ensoñación en el que los riesgos financieros apenas eran relevantes, la liquidez era ilimitada, cualquier desequilibrio era fácilmente sostenible y los ciclos económico-financieros habían pasado a la historia. En este nirvana, los inversores pagaban primas de riesgo mínimas y asumían riesgos elevados, las bolsas subían, las familias se endeudaban y las cuentas del sector público conseguían resultados satisfactorios.

El despertar ha sido particularmente duro. Empresas, familias y gobiernos se encontraron casi de sopetón con un problema financiero de gran calado, al interrumpirse el flujo de crédito y extenderse la desconfianza sobre la viabilidad del sistema financiero. Apenas sin solución de continuidad, el brusco frenazo de la economía mundial entre finales de 2008 y principios de 2009 acabó de dar la puntilla a una situación que amenazaba con un colapso total. La actuación de las autoridades probablemente evitó una reedición de la Gran Depresión, pero la vuelta a la normalidad está todavía lejos.

Una de las razones que hacen temer que la recuperación va a ser lenta es la necesaria recomposición de los balances de consumidores y empresas. Precisamente, como se expone en los recuadros de este Informe Mensual, el endeudamiento de los hogares fue clave en los años de expansión, al financiar un gasto creciente. Cuando esa excepcional coyuntura fue sustituida por el freno en las rentas, pérdida de riqueza, aumento del paro y desconfianza ante el futuro, la reacción ha sido frenar el consumo y aumentar el ahorro. Una reacción lógica y racional, desde el punto de vista de la familia, pero que inevitablemente comporta menos demanda agregada y por tanto un potencial de crecimiento mucho más reducido del que estábamos acostumbrados, por lo menos hasta que las familias no consideren que su situación financiera vuelve a ser aceptable. Los impulsos fiscales de los gobiernos pueden haber paliado la retracción del gasto de los consumidores, pero tarde o temprano deberán retirarse.

Algo parecido sucede en las empresas, que además de la necesidad de adaptar sus balances a la situación actual deben enfrentarse a unas condiciones de financiación más complicadas. Aquí la normalización tampoco va a ser rápida. Las primas de riesgo van relajándose poco a poco, pero la sensibilidad de los inversores tardará en apaciguarse e incluso cuando la economía mundial asiente su recuperación no cabe esperar que las primas de riesgo alcancen los niveles anómalamente bajos de 2006. El inversor, privado o institucional, será mucho más selectivo por tipo de activo o por emisor. La concienciación sobre el riesgo de liquidez será mucho mayor. La prevención ante la innovación financiera o los activos complejos dificultará su colocación. La escalada de la deuda del sector público y las dificultades para reducir los déficits fiscales en un contexto de recuperación lenta pueden endurecer las condiciones financieras para el conjunto de los agentes económicos.

Volviendo la vista atrás, hacia los momentos de máximo esplendor de la expansión de principios del siglo actual, la situación presente se antoja como una penitencia por los excesos pasados. Pero probablemente se trata más bien de una vuelta a la normalidad, a la sensatez y a la evaluación realista de los riesgos y de las compensaciones que fluyen de la actividad económica.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...