edición: 2578 , Viernes, 19 octubre 2018
14/02/2014
OBSERVATORIO MERCADOS EXTERIORES

Débil recuperación de Bélgica

CRÉDITO Y CAUCIÓN

El octavo mercado de la exportación española muestra los primeros síntomas de recuperación del crecimiento y estabilización de las insolvencias empresariales

Al igual que muchos países de Europa occidental, Bélgica ha padecido el malestar económico de la zona del euro. Tras registrar una contracción en 2012, se prevé que el PIB crezca moderadamente en 2013 y 2014. La deuda pública se encuentra en su nivel más alto de la última década y, si bien la confianza de las empresas y de los consumidores presentan algunos indicios de mejora, siguen en un nivel bajo, al igual que el consumo interno. El número de insolvencias de empresas sigue creciendo.

La economía de Bélgica creció un 0,2% en el primer trimestre de 2013 y un 0,3% en el segundo trimestre. Se prevé que esta recuperación gradual se mantenga en 2014, con un crecimiento previsto del 1,4%. Sin embargo, aunque la demanda interna seguirá contenida, las exportaciones netas contribuirán positivamente a la economía del país.

El consumo privado se contrajo en 2012 y se ha mantenido más o menos estancado desde entonces. Según el Banco Nacional de Bélgica, la ratio de ahorro de los hogares ha aumentado debido a las incertidumbres sobre el futuro de la economía, los ingresos y el empleo. Se prevé que el desempleo aumente hasta situarse en el 8,6% en 2013 y en el 8,8% en 2014, debido a la previsión de cierre de algunas empresas, siendo el principal el de la planta Ford de Genk, que afectará directamente a 4.000 trabajadores y que tendrá un impacto total de 10.000 puestos de trabajo. Sin embargo, a pesar de la tendencia negativa, el índice de desempleo en Bélgica sigue por debajo de la media de la zona del euro.

Hemos observado una mejora en la confianza tanto de los consumidores como de las empresas en los últimos tres meses. El aumento de la confianza de los consumidores podría dar lugar a un crecimiento del gasto susceptible de apoyar una futura recuperación. Tras situarse en máximos en 2011 y 2012, la inflación ha caído.

LAS EXPORTACIONES VOLVERÁN A CRECER

Habida cuenta de que Bélgica es una economía exportadora, su balanza comercial debería ser estructuralmente positiva. Sin embargo, la balanza se ve sesgada debido al coste de las importaciones de energía, como el petróleo. Con excepción de Alemania, los problemas económicos de los vecinos de Bélgica, y principales destinos de sus exportaciones, han tenido un efecto negativo en sus exportaciones. Sin embargo, las exportaciones se han recuperado desde el segundo trimestre de 2013 al presentar la zona del euro indicios de una débil recuperación. Se prevé que las exportaciones crezcan un 4,6% en 2014, tras un modesto 0,5% este año.

DECRECIMIENTO DE LAS INVERSIONES EMPRESARIALES

Se prevé que la inversión fija real vuelva a caer en 2013, un 2,9%, seguido de un ligero aumento del 0,4% en 2014. Desde 2012, las inversiones de las empresas se han visto frenadas por la incertidumbre respecto de los resultados de la economía en el futuro, el índice de utilización de la capacidad por debajo de la media y condiciones crediticias más estrictas para las pequeñas y medianas empresas. Tal vez, irónicamente, debido a que desde principios del verano de 2013 las solicitudes de préstamos de las empresas han caído notablemente, algunos bancos están ahora poniéndose en contacto activamente con clientes corporativos para ofrecer financiación adicional.

DÉFICIT PÚBLICO POR ENCIMA DEL 100% DEL PIB

A finales de junio de 2013, con una deuda pública del 105% del PIB, el gobierno belga aprobó un programa de austeridad –una combinación de subidas de impuestos y recorte del gasto– destinado a lograr un ahorro/ingresos adicionales de 3.000 millones de euros a finales de 2014. En el futuro inmediato, el gobierno espera que a finales de este año la deuda se sitúe por debajo del 100% (con un objetivo del 99,6%).

LAS INSOLVENCIAS DE EMPRESAS CRECERÁN POR SÉPTIMO AÑO CONSECUTIVO

Según el instituto belga de estadísticas, como consecuencia de la recesión provocada por la crisis crediticia mundial, el número de insolvencias de empresas belgas creció más de un 10% en 2008 y 2009, y el número siguió aumentando incluso durante al recuperación económica de 2010 y 2011. Este dato contrasta llamativamente con sus vecinos –Francia, Alemania y los Países Bajos– donde las quiebras de empresas se redujeron en 2010 y en 2011. Con otra recesión en 2012, la tendencia negativa en materia de insolvencias en Bélgica se ha mantenido: en el primer semestre de 2013 se registraron casi 6.000 casos, un aumento del 11,2% respecto al mismo período de 2012.

En efecto, en septiembre, las insolvencias alcanzaron un máximo histórico, con 1.332 casos, situándose octubre en cifras parecidas con 1.311 casos. Entre enero y octubre, las insolvencias afectaron a 8.570 empresas: un aumento del 13,3% en relación con el mismo período de 2012 (7.567 casos). La construcción, el comercio minorista y los servicios han sido las principales víctimas, con la pérdida de unos 23.000 puestos de trabajo. Las pymes siguen siendo las más afectadas por las quiebras, en particular los autónomos y las empresas unipersonales.
En 2014, prevemos que las insolvencias de empresas se estabilicen, manteniéndose por tanto en un nivel alto.

 

CONSTRUCCIÓN

El sector de la construcción está teniendo dificultades y, por tanto, nuestra estrategia aseguradora es prudente en el caso de empresas de reciente creación; en el caso de empresas con una posición financiera claramente deficiente mantenemos un estrecho seguimiento. La actividad en el sector cayó un 0,4% en el tercer trimestre de 2013 (el cuarto trimestre consecutivo de contracción) y un 2,7% en términos interanuales. En el tercer trimestre, los pedidos ascendían a 5,41 meses, una caída respecto a los 5,45 del trimestre anterior. El final de las subvenciones y medidas fiscales destinadas a apoyar al sector, junto con un acceso difícil al crédito por parte de los hogares, ha afectado negativamente al sector. Hemos observado una caída de los márgenes, especialmente en licitaciones públicas, una competencia feroz y tesorerías débiles.

METALES

En el sector de los metales, se está produciendo regresión debido a la caída de los pedidos de los dos sectores clientes principales: la construcción y la automoción. Existe un exceso de capacidad estructural en el mercado que, combinada con los actuales bajos precios del metal, suponen una presión adicional en los márgenes. La depreciación de las existencias y la feroz competencia agrava los riesgos a los que hacen frente muchas empresas debido a su dependencia de grandes pedidos únicos y a una exposición desproporcionada con su tamaño, a lo que se suman unos recursos financieros limitados. Hacemos un estrecho seguimiento del impacto del precio de los metales de manera que podemos prever cualquier impacto potencial en las finanzas de los compradores.

BIENES DE CONSUMO DURADEROS

Este sector está acusando el impacto de la caída constante del consumo interno. En un entorno de caída de la confianza y del poder adquisitivo, el consumo privado se centra principalmente en bienes básicos, a expensas del gasto discrecional en bienes de consumo duraderos. Los riesgos en el sector se derivan de la alta concentración de pequeñas empresas, una presión constante sobre los precios y una tesorería débil.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...