edición: 2616 , Viernes, 14 diciembre 2018
15/04/2015
Lance `trantanero´

La estrategia griega o cómo sobrevivir a la sombra del ’default’

Resiste el pulso con los acreedores, al tiempo que hace gala de mal pagador, pero también de peor cobrador
Juan José González
Los griegos no juegan al mus pero lo practican sin querer. La estrategia griega (o a la griega) de su Gobierno equivale en la práctica al lance (o jugada) que en ese juego español se denomina tran-tran, o lance `trantanero´. Esa es la posición oficial desde su llegada al poder. Así que la negociación con los acreedores está afectada de ese ambiente `jugón´ de cuatro participantes sentados, dos a dos, en torno a una mesa de juego. El escenario de la partida contempla que, al mismo que se juegan las bazas, se producen los primeros resultados de las medidas fiscales del Gobierno heleno y en la que cabe destacar una jugada (otra) de regularización exprés de los morosos fiscales a los que se les ha permitido ponerse al día con amnistía fiscal y libre de intereses. Pero hay más.
La política del `trantanero´ que (probablemente ni Psipras y Varoufakis conozcan) llevan a cabo los responsables helenos, se produce a la sombra de los resultados negativos que está cosechando la apuesta, como también de la amenaza permanente que supone la sombra de una declaración unilateral de la suspensión de pagos, de 'default'. Las reformas exigidas por la Unión Europea, con particular insistencia de los socios acreedores, chocan constantemente con la táctica griega de dejar pasar el tiempo, con desidia y mucha paciencia. El dueto Psipras-Varoufakis va camino de conseguir que los socios acreedores entiendan que mientras el sistema fiscal de Grecia no funcione, nada será posible, por tanto, nada se devolverá en tanto que la recaudación de impuestos no produzca sus efectos.

Pero no es fácil que la situación cambie en pocos meses. Por un lado, es necesario esperar a que las empresas recuperen una pequeña parte de su actividad para contar con sus ingresos fiscales. Y por otra, la economía doméstica de los particulares necesita aire para respirar, todo lo cual apunta a que será necesario un año fiscal completo para ver algunos resultados. Hasta el momento, las medidas fiscales del Ejecutivo se han encontrado con un inconveniente conocido y esperado, recurrente también a lo largo de los últimos gobiernos helenos: la falta de eficacia de la recaudación, la inoperancia del aparato del Estado, principalmente en la aplicación de las normas de recaudación, en la gestión de los impuestos.

Es este un punto decisivo, el de la eficacia de la recaudación, sobre todo si la estrategia de recuperar la posición de pago a los deudores pasa, precisamente, por contar con el dinero de recaudado. Pero además de recaudar mal se recauda poco. La Hacienda griega confesó a los técnicos del FMI, BM y BCE que mantiene cuentas sin cobrar por valor de 68.000 millones de euros, una suma que, para las dimensiones del Estado heleno resulta poco menos que insostenible, insoportable, increíble... Deuda fiscal sin cobrar que se ha ido acumulando a lo largo de los últimos gobiernos del país y de la que existen dudas sobre su futuro cobro.

La insolvencia reconocida por los contribuyentes griegos, empresas y particulares, a lo largo de la crisis refleja el tamaño de la tragedia del país: de los 68.000 millones de euros sin cobrar, se estima que tan sólo se llegarán a recuperar cerca de 10.000 millones, justa la cifra que recoge el compromiso del Gobierno heleno para hacer frente a los pagos más inmediatos, entre ellos el recientemente devengado al FMI. Así las cosas, o las cifras, la amenaza de Alemania de provocar la salida de la disciplina del euro de Grecia, no debería producir mayor inquietud si el motivo de la misma tuviera como argumento primero el desembolso de 7.300 millones de euros.

Habrá que pensar en que la estrategia griega de dejar las bazas para los lances finales de la partida de la deuda, se mantendrá en el corto plazo, y que difícilmente los acreedores más duros y decididos serán capaces de llevar al país a una situación aún más límite que hoy. Que el sistema fiscal heleno funcione es la base fundamental para que los acreedores puedan cobrar sus deudas. Entretanto, el Gobierno seguirá contando con la baza del impago. Y así, al tran-tran, hasta el final.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...