edición: 2786 , Miércoles, 21 agosto 2019
24/05/2019
banca 

Deutsche promete más ajustes en la junta y sus acciones caen otro 2.4% hasta un récord de mínimos

Los accionistas reducen el respaldo de su voto a los gestores mientras el futuro se muestra incierto
Carlos Schwartz
Deutsche Bank realizó su junta general de accionistas en un clima de incertidumbre sobre el futuro del mayor banco alemán. El consejero delegado de la entidad, Chrtistian Sewing, anunció una profunda remodelación de las divisiones corporativa y de banca de negocio. La remodelación va a suponer profundos recortes, afirmó. Bajo el mando de Sewing y en poco más de un año las acciones de la entidad cayeron un 40%. El antecdente inmediato de esta junta fue una frustrada negociación para una fusión de Deutsche con el segundo banco del país, el Commerzbank. Esa fusión fue impulsada por el Gobierno, que tiene un 15% del segundo como resultado de su asistencia financiera a la entidad en medio de la crisis internacional desatada en 2007/08. Varios analistas consideraron el empuje oficial a favor de la fusión como una forma de zanjar la cuestión de los altos costes de financiación de Deutsche a causa de las debilidades de la entidad, y una forma de aportar reciursos para el saneamiento del capital del banco, que muchos analistas consideran en situación de estrés por pérdidas ocultas. Tras el abandono de la fusión en los mercados financieros han arreciado los rumores sobre una eventual adquisición del banco alemán por una entidad estadounidense. Sewing se cuido mucho de no dar detalles de su plan de recortes, pero sugirió que el negocio de bolsa estadounidense, en el cual se registran pérdidas sistemáticas, podría desaparecer. El mercado decidió castigar las acciones de la entidad que cayeron un 2,4% para cerrar en un mínimo histórico de 6,46 euros.
Los analistas destacan que el consejero delegado no dió ninguna precisión sobre las operaciones destinadas al desguace, ni estableció un calendario para los objetivos no declarados. En 1999 Deutsche adquirió el banco de negocios Bankers Trust con el objetivo de convertir su división de banca de negocios en un competidor de los grandes estadounidrenses del sector, Goldman Sachs y JPMorgan. El intento ha sido uno de los más grandes fracasos en la historia de la banca en este terreno, con un banco que ha sufrido la devaluación de activos adquiridos a precios altos, cubriendo en algunos casos las pérdidas con operaciones de derivados que fueron reconocidas como pérdidas reales una década más tarde. 

La estrategia de Sewing es una acelerada reducción del balance para adecuar los activos en riesgo al capital actual de la entidad, pero esta carrera contra reloj parece destinada al fracaso, lo que sugiere que el banco está cada vez más cerca de una intervención del regulador y en el peor de los casos una puesta bajo la protección directa del estado disfrazada de lo que haga falta, y cuyo objetivo último será reforzar el capital del banco.

Durante 2018, los esfuerzos del consejero delegado lograron reducir un 13% el balance de banco de negocios de la entidad y la plantilla en un 7%. Pese a ello las operaciones de banco de negocios siguen representando dos tercios de los activos ponderados por el riesgo del banco y han generado una rentabilidad sobre sus fondos propios (ROE) inferior al 1%. Este es un lastre difícil de sostener. 

De acuerdo con fuentes de medios financieros esta semana, antes de la junta, un memorándum firmado por el jefe de la división de banco de negocios de Deutsche, Garth Ritchie, advertía a los ejecutivos que debían estar preparados para nuevos ajustes destinados a mejorar la rentabilidad y que reconocía “el reto y la incertidumbre que esto puede traer aparejado”. 

Grandes inversores, accionistas y reguladores han llamado la atención sobre la necesidad de que la entidad acometa transformaciones radiclaes en las operaciones de banca de negocios. Sin embargo, estas operaciones son objeto de serias divergencias en el seno del banco. El presidente de la entidad, Paul Achleitner, señaló recientemente en una entrevista con la prensa que no ve la necesidad de una transformación radical de esa área de negocio. Sewing a su turno anunció que el banco va a fusionar “partes” de su unidad de 'compliance' y prevención del lavado de dinero y del crimen financiero, dirigida por Sylvie Matherat, con la división de riesgos no financieros. El consejero delegado no informó sobre quien va a dirigir la unidad resultante de esta fusión, pero fuentes de medios financieros apuestan a que no será Matherat.

El banco hace frente a varios procedimientos por lavado de dinero y ha pagado cientos de millones en multas por infracciones a normas sobre blanqueo de capitales. El miércoles esta misma semana el banco dijo que un fallo del software que hacía el barrido de operaciones podría haber impedido durante 10 años la detección de operaciones potencialmente sospechosas, y su comunicación a las autoridades. “Las perennes discusiones sobre el blanqueo de capitales es una actuación patética.

Daña tanto a la reputación como al negocio”, señaló en un boletín la analista Alexandra Annecke, de Union Investment, el tercer gestor de activos de Alemania por tamaño. Mientras que los accionistas respaldaron con su voto la actuación de los máximos ejecutivos de la entidad durante el ejercicio pasado, esta suerte de voto de confianza que se emite en las juntas de accionistas de Alemania arrojó menor respaldo que en juntas anteriores. El consejero delegado Sewing obtuvo un voto del 75%, comparado con el 95% el año pasado. En lo que respecta al presidente de la entidad el 71,6% del voto respaldó su gestión comparado con el 84,4% el año pasado. Tras la junta de accionistas Achleitner señaló que estaba satisfecho con la votación y que pretender el 99% del voto no era razonable, en particular si se tiene en cuenta que los asesores de accionistas ISS y Glass Lewis recomendaron votar en contra del consejo.

En materia de voto la figura más castigada fue la responsable de la supervisión contra el blanqueo de capitales, Matherat, que recibió el voto de solo el 61,4%, con un 17,7% que pedían su exclusión del cargo, comparado con una aprobación del 94,5% el año pasado.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...