edición: 2557 , Miércoles, 19 septiembre 2018
04/11/2013
De Guindos, a la gresca con la banca

Economía vuelve a utilizar el veto, esta vez contra el presidente de la AEB

El relevo en la patronal evidencia el vicio intervencionista del Ejecutivo y acelera el nuevo estatuto para el Banco de España
Juan José González

Regresa a la primera línea de fuego el ministro de Economía Luis de Guindos, a propósito de un asunto en el más puro estilo intervencionista político. Asunto que pinta feo para el funcionario público que esta vez arremete contra la soberanía de una organización profesional privada: la Asociación Española de Banca (AEB). El ministro veta al candidato, de nombre José María Roldán, a sucesor de Miguel Martín, actual presidente de la asociación de banqueros. Roldán, por varias razones, no le parece adecuado al ministro y, por tanto, expresa su malestar al respecto porque, entre otras, señala, no está bien que quien primero ha sido regulador de bancos (vigilante en el Banco de España) se convierta pocos meses después en su defensor. De ahí que al ministro no le parezca ético ni estético, como seguramente tampoco le parecerá un detalle de buen gobierno del Banco de España. El `incidente´ le ha recordado al Ejecutivo que en el ecuador de la legislatura, la reforma del estatuto del supervisor sigue pendiente, por eso quiere acelerarla.

Aseguran en medios del sector financiero que el rifi-rafe a propósito del candidato a suceder a Martín en la AEB, muestra la deficiencias de un estatuto del Banco de España que, según el nuevo texto, no permitiría que un regulador de las entidades bancarias se convirtiera en poco tiempo en su defensor, como así parece que va a suceder en esta ocasión. Y como también parece haber sucedido con el actual presidente Miguel Martín, sí bien, desde su puesto anterior como subgobernador del Banco de España, hasta su incorporación a la Asociación, pasaron seis años. Otros medios políticos, más próximos al Ejecutivo apuntan a que este movimiento, de nuevo de la cantera del Banco central español, no habría sido posible si el nuevo estatuto del banco estuviera ya en fase parlamentaria, al menos, así lo contemplaban los planes iniciales de la vicepresidenta del Gobierno, al principio de la legislatura.

Que el candidato a presidir la AEB no sea del agrado del ministro de Economía, significa que el presidente del Ejecutivo (o su vicepresidenta) le hayan dicho a Luis de Guindos que debe poner el grito en el cielo por ese relevo, el cual debe tratar de que no llegue a producirse. De ahí que la salida a escena del responsable económico se produzca en el momento preciso: en la `propuesta pública´ de los socios. Propuesta no significa que tenga que ser del agrado del Gobierno, pues no es el Ejecutivo el que escoge al representante de los banqueros. En la Asociación están convencidos de que el único candidato que gozaría de la confianza del Gobierno sería aquel que propusiera el ministro de Economía.

Cabe la posibilidad de que el ministro sea rencoroso y que, por tanto, no olvide el episodio que provocó que su sobrina `Bea´ (Beatriz de Guindos) se viera obligada, escándalo mediático por medio, a regresar a la subdirección de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia tras ser ascendida a directora general de la misma en septiembre pasado. Y en su resentimiento -ni olvida ni perdona- De Guindos ha salido al paso del sucesor de Miguel Martín al frente de la patronal bancaria, asegurando que el señalado, José María Roldán, hasta finales de septiembre pasado, director general de Regulación y Estabilidad Financiera del Banco de España, no es el más adecuado para el cargo, que la propuesta carece de ética y de estética, que no está bien y además no le gusta. Así que ha decidido vetarle.

De Guindos reincide en el verbo, en la prohibición, en el veto. Porque la de Roldán no es la primera, como seguramente, tampoco será la última. No gustó en su día la de otro ex del Banco central español, Pedro Pablo Villasante, hoy en la secretaría general de la Asociación. Tampoco fue del agrado del ministro que José Manuel Campa (exsecretario de Estado del Gobierno Zapatero) sonara para la Asociación y para vocal de la CNMV. Lo cierto es que puede tratarse de un malentendido entre Economía y Moncloa lo que en su día apartó de la candidatura ministerial a José Manuel González Páramo, representante español en el Banco Central Europeo, pero González Páramo recaló, finalmente, en el consejo del BBVA.

Ahora el problema, la gresca del ministro con la AEB, no tiene fácil solución, puesto que ni los representantes de la banca van a ceder en una decisión que es legal, legítima y soberana ni el Ejecutivo a rectificar otorgando una bendición a un candidato sobre el que ya ha manifestado su rechazo. En el Gobierno llegan a la conclusión de que todo podría haberse evitado si el proyecto de nuevo estatuto del Banco de España, "de inmediata propuesta al Parlamento" se decía en los días previos a la victoria electoral del Partido Popular, estuviera en fase de discusión parlamentaria. Y el malestar producido en el Gobierno por un candidato a la AEB que no “agrada al ministro” no hace más que acelerar la puesta en marcha del futuro estatuto del banco central.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...