edición: 2764 , Viernes, 19 julio 2019
02/04/2009
Críticas a la desmedida puesta en escena de la intervención en CCM

Economía y Banco de España suspenden en comunicación

Juan José González

Después de cuatro días desde que el Banco de España intervino Caja Castilla La Mancha, todavía esta sin resolver el por qué se optó por montar tanto lío, ruido y aparato mediático en la comunicación de la intervención. La infantería desplegada al efecto hizo que los dos vicepresidentes del Gobierno compartieran la mesa alargada del anfiteatro gris perla, donde se celebran las ruedas de prensa en Moncloa. Dos vicepresidentes son dos generales dirigiéndose a la misma tropa para comunicarles lo mismo, que van a entrar en guerra de forma inmediata. Intervienen los dos cuando se pretende reforzar el mensaje y magnificar la decisión. O amplificar el efecto de lo que se comunica. En fin, solemnidad y abuso de festivo que, junto a la presencia de los dos pesos más pesados del Gobierno -después del presidente- acentúa el carácter excepcional y extraordinario que se le dió al evento, en este caso la intervención de una entidad de ahorro que como se sabe representa el 0,8% del sistema financiero.

El Banco de España optó por pasar la pelota de la comunicación al Gobierno y que éste se hiciera cargo del desgaste. Lo que provocó que los vicepresidentes realizaran uno de esos actos donde abundan los gestos de desgana y queda al descubierto el carácter rancio y zafio de una comunicación improvisada, sin apenas preparación previa. Es posible que el Gobernador ya tuviera en cuenta el domingo, día de la intervención y de la rueda de prensa de los vicepresidentes, que dos jornadas más tarde se iba a someter a las preguntas de la prensa en el foro organizado por el periódico Cinco Días. Pero se confundió el Gobernador al dejar pasar el tiempo disparándose la incertidumbre entre el millón largo de depositantes de la entidad intervenida y las dudas del resto de los ciudadanos. En comunicación, al igual que en la supervisión y control de entidades financieras, siempre hay que coger al toro por los cuernos, de lo contrario, se pierde credibilidad. Este es ahora el gran problema del Banco de España, la pérdida de prestigio institucional ante el público por una política de comunicación con pies pero con poca cabeza.

Es conocida la especial sensibilidad de los asuntos en los que se juega la confianza, especialmente, cuando se trata de la del ahorro, los depósitos, las inversiones, el efectivo, el dinero. Como también es conocida la particular situación de esa confianza en el sector financiero, en las instituciones bancarias y en las cajas. El dinero es miedoso por naturaleza, y la mayoría de los inversores desconfiados. Algo natural y racional. Todo ello hace pensar que ni el Banco de España, ni el Ministerio de Economía contaban con un plan de comunicación, un protocolo de actuación para salir en público con un comunicado claro, explicativo y muy transparente. Pensado para que diera certidumbre, despejara dudas y estimulase la confianza. Pues bien, nada de eso, todo lo contrario. Llaman la atención los medios empleados por las dos instituciones para conseguir un resultado negativo, pues si de lo que se trataba era de no crear alarma ni temor en los ahorradores, la comunicación de la intervención ha sido como matar moscas a cañonazos.

A buen seguro que lo que pretendían gobernador del Banco de España y Gobierno, no era levantar demasiada polvareda, sino todo lo contrario, lograr una conexión con los ciudadanos, sencilla, clara y firme. Sin provocar mayor ruido del que ya trae consigo el asunto. La rueda de prensa de dos vicepresidentes es algo así como cuando Miguel Boyer y dos secretarios de Estado, comunicaron al orbe la expropiación del grupo bancario y empresarial de Rumasa. Para tamaña operación, el despliegue de infantería se adaptó a la medida de la pieza, se buscó la proporcionalidad, porque además, la intervención del grupo financiero y empresarial de Ruíz Mateos era algo extraordinario por su gravedad y, sobre todo, por su significado político; el Gobierno socialista estaba escenificando un mensaje duro y con fuerza que deseaba hacer llegar a todos los sectores de la sociedad, para lo que era obligatorio lograr alta visibilidad; en aquella comunicación era tan importante el contenido como decisiva la imagen transmitida. Entonces se cumplió el objetivo con creces, todo salió redondo y no defraudó la expectación creada.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...