edición: 2783 , Viernes, 16 agosto 2019
07/06/2019
Además de “recesión moderada y corta”

Economía guarda un informe que acredita un punto menos de PIB con el Brexit duro

La salida caótica, sin acuerdo, impactará en la economía española con menos crecimiento por caída de las operaciones comerciales con Reino Unido
Juan José González
Todos los Gobiernos de la Eurozona trabajan desde hace varios meses con el escenario seguro de un Brexit duro, lo que en principio conlleva el cambio obligado de escenario político y sobre todo económico. Se confirma con el paso de los días que la salida de Reino Unido de la Unión Europea será sin pacto, ruptura pura y dura, desconexión abrupta, lo que se traducirá, de forma inmediata en la salida de la unión aduanera en menos de 24 horas además del abandono del mercado común. Todos los Gobiernos, incluso el español tienen hechas sus cuentas pero las que parecen inminentes, por su efecto automático, son las cantidades que los fabricantes de productos (no servicios) españoles deberán desembolsar en términos de nuevas tarifas a las importaciones (desde el punto de vista del destino, Reino Unido) que ascenderían en el primer año a unos 3.600 millones de euros, es decir, al 20% de los 18.000 millones de euros del total de ventas españolas a Reino Unido. El escenario nuevo económico que surgirá tras la decisión de salida sin acuerdo, que no debe tardar demasiado en producirse, tiene un evidente impacto en el PIB británico, que según sus autoridades podría rondar los 5,5% en tres años, así como la depreciación sustancial de la libra en un 18%. El Gobierno español cuenta con un informe desde principios de año que acredita el descenso de los flujos comerciales y freno temporal de las inversiones hacia España con un impacto negativo en el PIB, un punto porcentual menos, así como el riesgo cierto de una "recesión moderada y corta".
Malas noticias para las cuentas españolas. El Brexit duro confirma los peores presagios para la actividad económica y empresarial con un impacto negativo en la facturación y ventas de las empresas que producen en España. Se confirma que la salida abrupta de Reino Unido del mercado común europeo provocará daños mayores y menores, directos y colaterales en la economía de los países que componen el mercado europeo. Pero en el caso español ya se conocen los primeros efectos, se recogen en un informe elaborado por técnicos del ministerio de Economía que obra en poder del Gobierno desde enero pasado.

Informe que se guarda con la máxima cautela y que, obviamente, no ha debido ver la luz en tan prolongadas e intensas campañas electorales de los últimos meses. Conocido por el Gobierno español en su totalidad, el informe ministerial señala dos riesgos evidentes que se cumplirán con toda la certeza si la ruptura de Reino Unido con la UE se produce sin acuerdo: descenso de un 1% del PIB y la consiguiente "recesión moderada y corta". El informe considera que si se produce la salida sin acuerdo, el escenario sería por tanto el de una ruptura caótica lo que a su vez provocaría la imposición inmediata y automática de tarifas, o aranceles, sobre las mercancías destinadas al mercado británico.

Si antes del pasado 12 de abril, fecha fijada para la ejecución del Brexit, la nota dominante en el terreno económico era la incertidumbre, a partir de esa fecha y a la vista del empeoramiento de la situación política, con unas negociaciones en punto muerto, el escenario muta hacia una situación cierta, como es la seguridad de una salida caótica, sin acuerdo y por tanto abrupta de Reino Unido de la UE. La incertidumbre, por ejemplo, ya ha provocado unos primeros efectos en la economía británica, cuyo PIB se ha dejado desde 2016 un 2,4% anual, pérdida que se ha constatado por la caída de la inversión y por la reducción de las importaciones.

Reino Unido ha notado en este tiempo (desde el referéndum de junio de 2016 la caída de la actividad económica por el Brexit. Pero también se ha notado en el resto de proveedores o exportadores de la Unión Europea y de las caídas de las importaciones de Reino Unido. Una doble dirección comercial que ha reflejado que la decisión británica provocó una reacción en cadena que proyectó sobre las economías de los socios europeos. Si primero fue la pérdida de confianza de inversores, empresarios y directivos o ejecutivos de empresas, más tarde vino lo peor: la caída del comercio de todos los países de la UE con destino a Reino Unido.

El impacto, con diferencias según el peso de la actividad comercial, se ha dejado sentir en Alemania, con una caída del PIB de seis décimas o en Italia, quizá la más perjudicada, con una pérdida del PIB de casi un punto porcentual. En España el impacto parece haber sido menor, y por el momento, al cierre de 2018, Estadística apunta a un impacto negativo de medio punto porcentual del PIB. El escenario, sin embargo, cambia de forma radical, para todos los países de la UE, desde el momento en que se confirma la certeza de que la ruptura de Londres con Europa será sin acuerdo, caótica y dañina para la expansión de las economías de la Eurozona. Y a España, según reza el informe que guarda celosamente el Gobierno español, le toca una "recesión moderada y corta" que, en término de PIB significa un punto menos de crecimiento.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...