edición: 2060 , Viernes, 23 septiembre 2016
11/09/2008

EDF se asfixia en su ‘grandeur’

Iberdrola le gana la mano en EEUU
Pierre Gadonneix, presidente de EDF
Javier Aldecoa

EDF rema al viento. Forzada a desbancar a una GDF-Suez desbocada en inversiones. Aunque golpee al aire. Lo hizo en España con los muros de Sánchez Galán y corre el riesgo de repetir en Gran Bretaña si David Hutton no aborta las intenciones de Centrica en British Energy. A la vista de su músculo financiero, se sirve a la mesa un banquete difícil de digerir. Su ansia por diez nuevos reactores EPR en 2020 y sus malabares en China con CGNPC y en EE UU con Constellation Energy le cortan la digestión de sus presas europeas. Y el músculo para un asalto a British Energy la pueden empujar a lamer los añicos de sus pretensiones.

EDF sacude sus tentáculos, pero puede ahogarse sola con ellos. Colecciona derrotas y más de una rendicion. Tene delirios chauvinistas, aspiraciones globales y limitaciones galas, algunas de ellas en manos de su hermana en la ‘grandeur’ energética, la recién nacida GDF-Suez, con la que peleará las glorias nucleares dentro y fuera de Francia. Otras, en sus propias costuras. Los inversores, que ya repudiaron sus ansias por un desembarco en Iberdrola, cierran filas con los analistas y los mercados para encender las luces rojas en torno a los títulos de EDF. Al CAC40 galo no le ha gustado su 9,41% en la estadounidense Constellation Energy para construir, explotar e invertir en cuatro centrales de tipo EPR, como tampoco sus conquistas abortadas por toda Europa y la forzada ampliación de 500 millones para su filial de energías renovables. El valor ha bajado en los últimos tres meses un 2,4%. Pocos analistas descuentan que cumplirá objetivos y seguirá creciendo a corto plazo, sin más. En un contexto de tensión extrema de sus costes, Electricité de France confirma sus objetivos anuales, con un crecimiento del Ebitda del orden del 3%, pero un resultado neto que podría estancarse respecto al de 2007 por el ascenso de los costes de explotación y los efectos de su ambicioso plan de inversiones.

Embriagada de ansias napoleónicas, EDF se hipnotiza a sí misma con el alcóhol de los euros franceses y la tutela política de la diplomacia sarkoziana. Sólo eso ha mantenido sus ratings y le ha permitido seguir de caza, a pesar de la falta de trofeos y de que su músculo financiero sufre más de una contractura. Pero ni siquiera las ventajas de los balones de oxígeno que la tutela de Nicolas Sarkozy le brindan impiden que analistas como los de Standard & Poor´s  le recuerden- desde que empezó a llamar a las puertas de BE- que el músculo no acompaña a sus cuentos de la lechera: tiene una “flexibilidad financiera” y, a la vista del compromiso adquirido por EDF de invertir 35.000 millones de euros entre 2008 y 2010,   resulta “limitada” ya sólo para afrontar la adquisición de una sola de las empresas de energía nuclear como British Energy. Gran Bretaña apuesta por la tecnología nuclear francesa frente a la norteamericana. Y cada vez tiene menos recelos en subir al carro de la tercera generación de centrales atómicas a EDF, que venderá reactores también a Enel (Italia), Argelia, Iraq y China. Otra cosa es si la invitación de sus británicas majestades llega y si lo hace sola o en compañía. El hecho de que el británico sea, junto al español, el mercado energético con más apertura de la UE no evita que- para alegría de Iberdrola- a Electricité de France (EdF) le pueda salir cara- tanto como para desintegrar todos sus otros asaltos pendientes y hacer añicos una posible alianza con ACS- la compra de British Energy. Mucho más, si  tiene que subir un 10% de su oferta de 15.000 millones de euros para doblarle el brazo a Downing Street y espantar del altar a Centrica.


El sí pero no de British Energy  suma y sigue con sus desembarcos fallidos en Alemania, sus dificultades en Bélgica con Distrigaz, su humo estadounidense en torno a Exelon y Constellation Energy y sus ansias chafadas en España. La obliga, si quiere seguir en una carrera tan necesaria como costosa para los planes de Gadonneix, a presentar un ajuar demasiado caro. Si adquiriere finalmente el 35% de British Energy, la oferta podría resultar dilutiva desde un punto de vista crediticio, dada la magnitud de la operación y los costes relacionados con el envejecimiento de los activos de la británica. Pero el “noviazgo” sigue siendo prioritario para la gala porque reforzaría el abastecimiento de su filial EDF Energy -que suministra los dos tercios de la electricidad de Londres pero no produce más que el 50%- y le haría participar en el relanzamiento de la energía nuclear en Reino Unido. Por eso no se resiste a presionar, con el humo de sus medios y el ruido de sus sables tricolores. Por más que el tiempo y la impaciencia de M&G y Invesco corran en su contra.

LA CARRERA ESTADOUNIDENSE

Gadonneix ahora traga dos veces para digerir que la alfombra roja de la energía verde está ya tendida para Iberdrola - por el regulador y el gobernador  - allá donde la gala quiso ver la tierra de sus oportunidades nucleares. Si da el sí definitivo, a Iberdrola el desembarco en Energy East le costará destinar 275 millones de dólares (190 millones de euros) a la comunidad mediante reducción de tarifas e invertir  200 millones de dólares en dos años en proyectos eólicos, una cifra superior a la inicialmente prevista, pero relativamente fácil de cumplir por parte de la compañía española, que tiene proyectos en cartera por 2.000 megawatios de potencia. A cambio, su desembarco en la Gran Manzana, por la puerta de la mayor operación industrial de una empresa española en EE UU (6.400 millones de euros, incluidos 3.400 de deuda)  permitirá a la eléctrica integrar los resultados de EE en el cuarto trimestre - lo que incrementará en un 7% los resultados de Iberdrola-  ganar tamaño y mercados y elevar las torres de su defensa ante cualquier ataque por la espalda. Pierre Gadonneix no tendrá más remedio que verse las caras con Sánchez Galán en un juzgado bilbaino el 26 de septiembre. Eso será, por ahora, todo para él. 

Si Gadonneix sólo dejó pasar un día desde que Iberdrola comenzara – con la compra de Caledonia- a aplicar su plan para invertir 8.000 millones de dólares en renovables en EE UU entre 2008 y 2010, ahora ha buscado  el desenlace al affaire de Energy East para volver a desplegar el humo de sus ambiciones norteamericanas. Aunque sea haciendo ruido con los cohetes ya disparados del aumento de la participación en Constellation. Y es que Electricité de Framce  no digiere bien las ventjas energéticas en EE UU de Iberdrola, la mayor propietaria de parques eólicos en el mundo, que quiere disponer en 2010  del 15% del mercado de la energía eólica en EE UU. Convertida- junto a Avelon- en el ariete de los ensueños nucleares de la sarkodplomacia atómica, EDF prepara una nueva pesca en aguas estadounidenses. Despliega su arsenal, al menos el propagandístico, lo justo como para sacar pecho ante la avanzadilla de GDF Suez, que con la compra de FirstLight puede engendrar el tercer mayor proveedor de electricidad para negocios en Estados Unidos.

El acuerdo de Electricité de France con Exelon no tiene nada de especial, no es más que la hoja de ruta para una cooperación reforzada durante los próximos cinco años. Una asociación como tantas entre agentes nucleares. Pero las filas de Gadonneix no se resisten a coquetear con la idea de que sea el preludio de una alianza más estrecha con Exelon, como la que comenzó en junio de 2006 con Constellation Energy, que un año más tarde desembocó en una sociedad común y el anuncio de construir juntos reactores EPR. EDF sueña del brazo de Constellation. Con Exelon no será posible ir más allá: La compañía ha puesto muros al dique de los deseos de Gadonneix y ya ha escogido a los reactores de General Electric para equipar sus centrales futuras.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2016 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...