edición: 2579 , Lunes, 22 octubre 2018
02/09/2009

El ‘agosto’ de la TDT de pago de Sebastián impulsa a las operadoras de tv por cable y adsl

Jazztel, Ono, Orange, Imagenio, R, Euskaltel y Telecable aprovechan los retrasos de sintonizadores y tarjetas de Gol TV
A.Z.

Iba a ser el ‘agosto’ de la TDT de pago, pero la primera plataforma televisión digital terrestre de pago -a falta de sintonizadores y tarjetas a punto- ha acabado por convertirse en el ‘septiembre’ dorado de las operadoras de televisión de pago por la vía del cable y el adsl, las primeras en ofrecer TVGol allá donde los tentáculos de la industria tecnológica local no han llegado aún. Multiplican por diez sus clientes potenciales. Se saltan los muros de las previsiones de la CMT, que, antes de que Moncloa diera a luz su decreto en pleno agosto, advirtió que la TDT de pago “canibalizaría el satélite” y provocaría daños colaterales en quienes hasta ahora venían explotando el fútbol de pago en régimen de casi monopolio. Los operadores de telefonía buscan sobreponerse, gracias a esa ‘tercera vía’ en un sector en el que sólo Orange TV y los operadores de cable regionales durante el primer trimestre de 2009 e Imagenio durante el 2Q han conseguido driblar la crisis con su crecimiento. Gol TV les abre la puerta de su sudoku comercial, aún a riesgo de ver cómo sus contenidos llegan a menor precio a los usuarios a través de la banda ancha.

Paradojas del calendario de Moncloa, han sido los acuerdos de última hora de Mediapro con ONO, Imagenio, Jazztel, Orange, R, Telecable y Euskaltel -todas las plataformas de pago competidoras de Digital Plus- y el horizonte de sus dos millones de abonados, los que han apadrinado los primeros goles de la Televisión Digital Terrestre de GolTV. Lo suficiente -al menos mientras llegan los sintonizadores, los adaptadores CAM y las tarjetas- para dar oxígeno a las plataformas de televisión de pago, los grandes ganadores de la primera semana de GOLTV. La orfandad de los sintonizadores suma y sigue para las operadoras de telefonía con el perfil de Mediapro, antagónico del de la exclusividad sostenido hasta ahora con Digital Plus: la nueva TDT de pago abre el mayor número posible de ventanas de comercialización, crece con cada giro que lo hacen sus costuras: mientras más operadoras ofrezcan el producto, mayores serán los ingresos, aún a costa de impulsar así a los cerca de dos millones de clientes de TV de pago que tienen los operadores de telecomunicaciones. Y de ayudarles a superar las mejores previsiones para el cable que el propio  regulador estima: no más de 3 millones en 2023 de los 8,3 millones de abonados del total de la televisión de pago, un negocio de pago mucho menor que en el resto de los países de la UE, que movió el trimestre pasado 122 millones de euros si se excluye el satélite más de 1.700 millones de euros incluyendo el satélite.
 
Lo sabe Fernández Pujals: Jazztelia reconocía apenas quince días antes del Real Decreto de la TDT de pago -aún antes de haber digerido los cambios de dial del 1 abril- haber tocado el suelo de usuarios de hace un año: 7590 clientes, lejos de los 10.000 que prometía alcanzar. No está sola en la ‘nevera’ de la televisión de pago por adsl: Digital Plus perdió 33.000 clientes en el primer trimestre y otros 70.000 en el segundo, hasta situarse en los 1,93 millones y ONO, tras la fuga de 25.000 abonados de abril a junio, reposa su servicio de TV por cable en el suelo de 991 mil clientes. La salida de 1.000 clientes hasta junio deja a Orange Tv en España con sólo 92.000 abonados, a contrapié de Imagenio, la única operadora de tv de pago que -con una agresiva campaña de retención de clientes con rebajas de hasta 12 meses - incrementó su base de abonados en más de 4.000 incorporaciones y mantenerse así por encima de los 600.000 clientes.

Moncloa ultimó a golpe de fuego vivo y con las prisas del decreto ley del 13 de agosto, pero ha terminado por abrasar el trofeo tecnológico de la TDT de pago, a pesar de que trató de asegurar la calma con un modelo neutral de decodificador. Miguel Sebastián jugó a poner de acuerdo a fabricantes y operadores, se quiso investir como padrino de un único receptor o televisor, un modelo “de neutralidad tecnológica”, ‘a la italiana’-capaz de soportar hasta tres sistemas diferentes de acceso condicional- que evitara una guerra de los sintonizadores en España similar a la del 'simulcrypt' y el 'multicrypt'. Un modelo estándar cuyas especificaciones técnicas permitieran compatibilidad con todas las ofertas de TDT de pago. Pero ahora el ministro se dribla a sí mismo, a las especificaciones técnicas y el calendario acordados por la industria con el Ministerio el 18 de junio, después de semanas de pactos y reuniones con todos los agentes implicados en el desarrollo de la Televisión Digital Terrestre (administraciones públicas, asociaciones de fabricantes de equipos de electrónica, operadores de televisión, desarrolladores de aplicaciones, fabricantes de equipos receptores, operadores de red, proveedores de sistemas de acceso condicional, etc.).

Se ha driblado a sí mismo los pasos del consenso y, con las prisas, ha hecho de ellos zancadillas. Ni la industria, ni el Gobierno, ni siquiera los promotores de los canales de TDT de pago esperan que la venta de decodificadores de pago  sea masiva en el breve plazo. En el horizonte más optimista de la Asimelec y Mediapro  los descodificadores no llegarán a las mesas con fluidez antes del final de septiembre. Nada cercano a la carrera de competencia nacional que permita rebajar precios -los primeros costarán al menos 60 euros- y ampliar sus prestaciones. El sálvese quien pueda de la primera TDT de pago -GolTV- abona la carrera de la producción  tecnológica individual. Las primeras semanas echan a los consumidores -advierte Aetic- en brazos de productores extranjeros. Y el horizonte no les garantiza caer en una “cacharrería” de objetos confundidos a medida que aparezcan nuevas TDT de pago.

Mientras Miguel Sebastián echa cuentas a su apoyo en el Congreso y araña en CIU respaldos para convalidación del decreto ley que abre la puerta a la TDT de pago –que debe pasar por el Pleno del Congreso a mediados de septiembre- , las operadoras de telefonía hacen carrera del rebote de la TDT de pago. Y de las paradojas del mercado: la opción de contratar Gol TV en la TDT la más cara para el usuario: de 14,90 euros de cuota mensual, pero a los que -como recuerda TV Zone- hay que sumar entre 70 y 100 euros del coste del descodificador y tarjeta.  El nuevo modelo de TDT de pago y Gol TV han disparado la competencia entre operadores que ofrecen IPTV. Telefónica se ha subido a la guerra de precios por el dintel de la gratuidad: Ofrece Gol TV gratis para los clientes del "pack familiar" de Imagenio. Lejos incluso de Euskaltel – que contrata Gol TV por 11 euros más IVA (11,77 euros precio definitivo), incluye partidos en PPV y si el Atletic de Bilbao gana su partido, el partido es gratuito- y más aún del resto de las operadoras de adsl y cable: Telecable cobra en función de los servicios contratados. El operador de cable gallego R ofrece el canal a sus clientes de Combo R y Combo 2 por 14,90 euros más IVA (15,94 euros precio definitivo), con una permanencia de un año y encuentros en PPV. Jazztelia TV ofrece Gol TV por 16,95 euros más IVA (18,13 euros precio final) desde Acceso TV. E igual que Orange, tampoco contarán con partidos en PPV. Gol TV en Ono cuesta 14,90 euros al mes más IVA (15,94 euros precio final). Para nuevas altas el primer mes es gratuito y cuenta con partidos en PPV desde 9,95 euros, pero tiene una permanencia de un año.

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