edición: 2578 , Viernes, 19 octubre 2018
18/11/2009
Último aviso para que las cajas cierren de una vez sus alianzas

El Banco de España apremia: o proponen fusión o decretamos intervención

La Comisión Europea duda: encuentra analogías entre el SIP y la ‘golden share’
Juan José González

Algo parece estar cambiando en el Banco de España. Una serie de ruidos procedentes del interior del palacio parecen indicar que hay movimiento, como si el Banco recobrase el pulso. Los movimientos coordinan la entrada y salida de automóviles gran turismo oscuro con algunas declaraciones públicas y relevantes como la de Camps (Gerardo), Salgado o Botín, las tres realizadas ayer y en distinto marco geográfico. Todos a una pero por razones distintas apuntan a que los meses pasan, no se corrigen los errores ni las debilidades y los balances de las cajas siguen como barco al pairo. Y Miguel Ángel Fernández Ordóñez no quiere llegar a 2010 con el patio sin barrer, con la mayor crisis financiera en el sector más grave en décadas, con los bancos acechando y presionando sobre el negocio de las cajas, o de lo que vaya a quedar de ellas.

“Ahora la clave se encuentra en dos factores” aseguraba a ICNr el consejero delegado de una caja en trance de fusión: “el tiempo y el aumento de capital por la vía de la emisión de cuotas participativas con derechos políticos”. Por la primera –el tiempo- el ejecutivo apunta a que el Banco de España comienza a cerrar las puertas de varias alternativas -cada vez menos- y pone entre la espada –intervención- y la pared –entrada en el FROB- a la mayoría de estas entidades a que planteen estrategias de viabilidad, y que curiosamente, en su mayor parte, sólo hablan de fusión una de cada veinte, y esto es muy poco para la mitad de todo un sistema financiero. Por la segunda, el aumento de capital, se sabe que es la vía para reducir la injerencia política al tiempo que se mantiene su naturaleza jurídica.

Por si fuera poco, la utilización del SIP (Sistema Institucional de Protección), especie de veto-blindaje de control político para rechazar alianzas de mal gusto para el Gobierno autonómico de turno, y cuyo futuro no parece estar asegurado antes las dudas de la Comisión Europea –apunta que el SIP tiene analogías con la 'golden share'- ha venido a complicar las cosas al Banco de España, que a pesar de ser la última instancia que apruebe o rechace un SIP, no deja de ser un condicionante para que una operación interprovincial en la que, como la ‘sospechada’ por Gerardo Camps, Caja Madrid, CAM y otra tercera, quede bloqueada por el rechazo de Esperanza Aguirre, por ejemplo. No van a ser todas como la SIP de Caja Navarra y Caja Canarias.

Caja Madrid, CAM y otra más, acaba de plantear el responsable económico del Gobierno valenciano, Gerardo Camps, hablando en nombre propio aunque hay que interpretar, sin forzar demasiado, que lo hace por boca del Banco de España. Es conocida la falta de habilidad y pericia del Gobernador en asuntos de comunicación, pero se desconocía hasta ahora la voluntad de utilizar el método del mensajero para lanzar misivas como la conocida ayer, a propósito de la supuesta (segura) intención que “baraja” el banco central español, y además le “consta”, sobre una operación por la que las cajas madrileña y valenciana se fusionarían con el concurso de una tercera a saber, a especular. Con mayor o menor credibilidad del asunto, lo cierto es que cuando el río suena agua lleva, lo que significa que si Gerardo Camps hace pública su opinión a un  público “sospechoso” de falta de inocencia, como es un grupo de informadores, es que no debe de andar muy lejos de la realidad.

Al Banco de España se le acaba el tiempo para reformar el sistema financiero. Sin dotes mediadoras ni negociadoras, no es capaz de hacer de Celestina entre unas cajas que están a punto de rendirse, incluso antes de comprobar los resultados de fin de año, de los que el Banco ya tiene un avance. Cansado esta de cansarse y aburrido de aburrirse, urge a las cajas –las que tienen buena salud y las que están al borde del abismo- a tomar medidas voluntarias antes de tener que enviar al Consejo de Ministros la petición de intervención. Que el tiempo se acaba, no hay más que comprobar las últimos mensajes de la ministra de Economía Salgado, que responde a preguntas sobre el sector de las cajas de ahorros mirando –echando la pelota sobre el tejado de Cibeles- al Gobernador, asegurando que él sabe muy bien cómo están las cajas.

Emilio Botín, dio ayer su consejo -a quien quiera escucharle, haciendo de portavoz de los banqueros españoles- para que los poderes públicos se fijen más en los riesgos y no tanto en el tamaño. Seguramente le habrán escuchado y leído en Cibeles y Alcalá, donde saben que cualquier cambio en profundidad para las cajas pasa, de forma ineludible, por una reforma de la Ley de Cajas, algo que a su vez requiere un consenso político y que hoy día no se atisba en el horizonte.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...