edición: 3010 , Miércoles, 15 julio 2020
16/09/2011
EL DEDO DE MADOZ

El Banco de Inglaterra y el BCE enfrentados por el sistema europeo de compensación

Una batalla franco británica pone en riesgo al T2S
Carlos Schwartz

El Departamento del Tesoro británico ha hecho pública su intención de llevar ante la Corte Europea de Justicia al Banco Central Europeo (BCE) por una disposición de finales del mes de agosto que establece que las Entidades Centrales de Contrapartida (ECC) que hagan más del 5% del mercado de un producto financiero denominado en euros deben tener su sede en un país de la zona del euro. La regulación del BCE se ha adoptado en línea con la posición francesa de que las ECC que hagan mercado de productos en euros tengan garantía de liquidez del BCE. El director de la Autoridad de los Mercados Financieros (AMF) de Francia, Jean-Pierre Jouyet, dijo recientemente ante el Parlamento Europeo que: “Una ECC debe estar localizada en el área monetaria de la divisa de referencia en la que se denominan las transacciones que compensa. De tal forma que tenga liquidez del banco central bajo cuya jurisdicción se encuentra que es el prestamista de última instancia”. La idea central del regulador francés es que la liquidez en una moneda está determinada por la presencia física en la zona de esa moneda.

El concepto territorial es un disparo por elevación contra la entidad de compensación y liquidación London Clearing House (LCH), quien a su turno está fusionada con la sociedad francesa Clearnet, formando LCH.Clearnet, aunque son dos sociedades diferenciadas. LCH tiene el 40% del mercado en muchos productos denominados en euros. En Londres LCH hace un mercado en repos contra deuda pública española que da indirectamente a través de MEFF -el mercado español de futuros financieros- una liquidez a la banca española del orden de los 22.000 millones para una media de 51 días. LCH hace de contrapartida para operaciones de derivados en 16 monedas distintas.

El antecedente de la resolución del BCE fue el anuncio oficioso a finales de julio pasado por parte del Banco de Inglaterra de que no formaría parte del sistema de compensación de pagos en tiempo real en dinero de los bancos centrales del sistema europeo denominado Target 2 Securities (T2S). Este debería estar en funcionamiento en 2014 y supone una red destinada a unir a las ECC de todos los países europeos para la compensación de las operaciones transfronterizas. T2S fue diseñado por el BCE con el objetivo de abaratar los costes de las transacciones de los mercados financieros desde terceros países. La decisión británica de no participar en este sistema de pagos virtualmente deja fuera del red a la Bolsa de Londres (LSE) y a LCH así como a otros mercados, incluyendo las plataformas electrónicas como Turquoise. La negativa supone un revés muy serio para T2S por lo que supone de pérdida de volumen de operaciones. Un analista del sector dijo anoche a ICNReport que: “La decisión británica supone de hecho el fracaso de T2S puesto que deja fuera de la red a un 40% del mercado en euros. Por añadidura hay reticencias de muchas ECC y de muchos bancos, y el proceso de negociación en torno a T2S está muy lejos de haberse cerrado”, la fuente añadió que “otra cosa bien distinta es la territorialidad para las ECC que hagan más del 5% del mercado de un instrumento financiero denominado en euros”.

La fuente ha señalado al respecto que el problema básico surge del análisis de la posibilidad de que una de las partes en una ECC no cumpla con sus obligaciones de pago. Si la compensadora involucrada va al mercado a obtener liquidez para pagar a la otra parte vendiendo los activos objeto de la transacción “provoca una hecatombe”. La mayor parte de las garantías son deuda pública y un impago grande supone una liquidación de activos en el mercado con la consiguiente caída de su precio. La solución teórica diseñada para una contingencia de este tipo es “obtener liquidez de un banco central contra los activos dados en garantía”. En el sistema del euro el único banco central es el BCE. “Y desde luego el Banco de Inglaterra no es emisor de euros, sino de libras”, señala la fuente que sugiere que “el Reino Unido se ha equivocado en este punto y habrá que ver cómo se maneja este problema. Ahora no tiene más remedio que ir a los tribunales”. El hecho es que las cámaras de compensación en territorio británico no ven necesidad de acudir a la liquidez de un banco central. “Jamás lo hemos hecho, y hemos pasado la crisis de Lehman con muchos miles de millones de quebranto en derivados. No consideramos necesario acudir a los bancos centrales, tenemos nuestro propio sistema de garantías”, señaló una fuente de una ECC británica.

Los acontecimientos de los últimos meses han puesto de relieve que el único creador de liquidez para la deuda pública en euros es el Banco Central Europeo. Aun en contra de su mandato, y actuando en todo caso para subsanar la falta de acción del Consejo Europeo bloqueado en la ampliación de las atribuciones del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF). Ha sido el BCE mediante su programa de compra de activos denominados en euros (SMP) quien ha dado liquidez a la deuda griega, irlandesa, portuguesa, española e italiana a medida que la crisis de la deuda cercaba a esos instrumentos denominados en euros emitidos por los países de la periferia. Esta es la realidad que el Banco de Inglaterra parece haber pasado por alto. Sin embargo no es menos cierto que la posibilidad de tener un respaldo en euros a través de una línea con el BCE no tiene porqué estar atada a una presencia geográfica.

El BCE tiene swaps en dólares con la Reserva Federal para dar liquidez en dólares a la banca europea para que pueda mantener el equilibrio de sus balances en operaciones de activo en dólares y no por ello el BCE tiene que estar localizado en Nueva York. Pareciera que en el trasfondo de esta batalla hay elementos de alta densidad política y muchos intereses comerciales no explicitados. Es difícil hacer abstracción en este enfrentamiento del hecho que Deutsche Borse está en un proceso de fusión con NYSE-Euronext que va a desplazar el centro de atención de Londres a Frankfurt. O que al menos deja en entredicho el papel que hasta ahora ha tenido el LSE. Otro aspecto del mismo problema es que DB-NYSE se convierten en la mayor bolsa integrada verticalmente del mundo, y que el LSE acaba de hacer una oferta para adquirir a LCH para dotarse de una ECC de la que carece. En este contexto ayer el Comisario Europeo de Competencia, Joaquín Almunia, dijo en una conferencia en Polonia que veía con temor la posibilidad de que la fusión DB-NYSE creara un monopolio europeo en el mercado de derivados. Lo cual es un indicador de que la batalla está recién en sus comienzos.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...