edición: 2914 , Jueves, 27 febrero 2020
04/02/2010
RSC

El crecimiento de los fondos de inversión social se acelera y supera todas las expectativas

Los microcréditos se perfilan como la modalidad más exitosa dentro de las finanzas responsables
Beatriz Lorenzo

Constituyen una importante innovación en materia de política social y han demostrado su potencial para encauzar necesidades de financiación externa de pequeños proyectos situados en zonas de alta marginación o pobreza. Los fondos de inversión socialmente responsable se perfilan como uno de los instrumentos más adecuados para la mejora institucional y operacional, mucho más eficaces que los tradicionales-y puntuales-programas estatales.  En la última década han surgido en Europa, en especial en los países anglosajones, fondos de inversión socialmente responsables vinculados a objetivos éticos o ecológicos. Los fondos de inversión social no son un fenómeno nuevo en el sistema financiero internacional, pues ya habían surgido con anterioridad en los Estados Unidos, cuna del primer fondo ético y con responsabilidad social, creado en 1971 bajo el nombre de  “Pax World find”, que instaba a no invertir en aquellas empresas estadounidenses que se dedicaban al mantenimiento militar de la guerra de Vietnam. 

Tras la reciente crisis económica de repercusión mundial, los fondos de inversión socialmente responsable han ganado en aplicación y adeptos, en la medida que comulgan con los principios de la Responsabilidad Social Corporativa, el activo intangible más demandado por las compañías, tal y como refleja un reciente informe del Social Investment Forum (SIF) que revela que dos tercios de los fondos de inversión social superaron las previsiones de rentabilidad para 2009, y la mayoría de los que invirtieron en grandes empresas superaron las del índice Standard & Poors 500 para los próximos 3 y 10 años.Tras la reciente crisis económica de repercusión mundial, los fondos de inversión socialmente responsable han ganado en aplicación y adeptos, en la medida que comulgan con los principios de la Responsabilidad Social Corporativa, el activo intangible más demandado por las compañías, tal y como refleja un reciente informe del Social Investment Forum (SIF) que revela que dos tercios de los fondos de inversión social superaron las previsiones de rentabilidad para 2009, y la mayoría de los que invirtieron en grandes empresas superaron las del índice Standard & Poors 500 para los próximos 3 y 10 años.

El documento analiza 160 fondos responsables gestionados por 22 empresas de inversión que son miembro del Social Investment Forum, y reveló que el 65% superaron las previsiones para 2009. Además, y según las previsiones tabuladas en el informe, la mitad de las empresas integrantes del Social Investment Forum que gestionan fondos de inversión social tienen en cuenta la política de remuneración a los directivos a la hora de crear sus carteras de inversión, mientras que más de dos tercios buscan empresas con buenas prácticas en la lucha contra el cambio climático y el desarrollo de las comunidades en las que operan. La mayoría de ellas  excluyen a las tabaqueras o reducen su inversión en dichas firmas al mínimo. Estos resultados destacan que la inversión socialmente responsable ofrece rentabilidades competitivas, y que sus estrategias para la selección de empresas responsables no merman sus beneficios.

CRECIMIENTO SOSTENIBLE

Ciertamente, la aparición y el desarrollo de los fondos de inversión social ha sido uno de los hechos más relevantes del ámbito financiero, debido al enorme crecimiento que ha tenido, aunque el volumen de recursos que gestionan todavía sigue siendo muy bajo en comparación con los fondos tradicionales. Existen diversas variantes entre los fondos de inversión social, siendo la más conocida la canalización hacia préstamos en pequeñas y medianas cantidades para financiar pequeños proyectos productivos. Esta modalidad engloba a los cada vez más conocidos y exitosos microcréditos, préstamos de una pequeña cantidad de dinero a personas que se encuentran en clara situación de pobreza y marginación para que puedan desarrollar proyectos de autoempleo que les permitan, con el tiempo, obtener una fuente regular de ingresos.

Los microcréditos están dirigidos a financiar pequeñas iniciativas empresariales de grupos cuyas condiciones socioeconómicas no les permiten acceder a vías de crédito convencionales. No existe un único modelo de microcrédito, ya que se trata de un instrumento con gran capacidad de adaptación a las peculiaridades de cada comunidad.  Sin embargo, los microcréditos han sido capaces de romper mucho de los perjuicios tradicionalmente existentes en torno al potencial de inversión de las comunidades económicamente desfavorecidas. La selección de los proyectos de cada microcrédito obedece a la demanda y ello significa que, en su mayor parte, tienen en cuenta las prioridades de los beneficiarios de escasos recursos.

Indudablemente, los fondos de inversión social han logrado convertirse en proveedores de infraestructura social eficientes y de bajo costo. Es importante reconocer su importancia a la hora de poner en movimiento el clima de abulia respecto a la política social y demostrado que los programas públicos pueden funcionar.

RESPONSABILIDAD SOCIAL  Y AMBIENTAL

Los expertos coinciden en que, en una clasificación amplia, los fondos de inversión responsable pueden clasificarse de acuerdo a varios criterios, según su naturaleza. Están por una parte aquellos valores que condicionan la elección de las empresas de la cartera, una clasificación que agrupa los fondos de inversión socialmente responsables en tres modalidades según las compañías en que invierten: ecológicos o medioambientales, que aluden a compañías que siguen políticas diseñadas para preservar o mejorar de manera activa cuestiones medioambientales, éticos, que se refieren a compañías con la moral, valores y sistema de creencias de los inversores y solidarios, sin restricciones en el tipo de compañía pero cediendo una parte de la comisión de gestión a determinadas entidades benéficas o no gubernamentales.

Importa también el sistema de control seguido para determinar si las compañías están cumpliendo realmente con los valores sociales del fondo en cuestión. Así, por una parte existe un criterio exógeno-mediante empresas u organismos independientes-y endógeno, según el cual son las propias gestoras del fondo las que evalúan si las empresas alcanzan el mínimo exigible en la línea marcada por los valores que caracterizan el fondo.

Los fondos de inversión social han abierto nuevos cauces para la acción social y han servido de catalizadores en la tarea de que se adopte mayor importancia y conciencia pública de los pequeños proyectos con repercusión social o medioambiental. Los fondos socialmente responsables construyen infraestructura económica y social y aumentan sus actividades de capacitación y las relacionadas con proyectos productivos.  Habitualmente, las inversiones responsables acostumbran a obedecer a la demanda social y tienen mucha más autonomía que los análogos programas gubernamentales. Generalmente, están organizados en forma relativamente similar a la empresa privada, con una plantilla pequeña y altamente cualificada, una buena remuneración y un estilo de administración propio del sector privado.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...