edición: 2612 , Lunes, 10 diciembre 2018
19/07/2017

El dólar marca su cambio más bajo en 10 meses al perder los mercados su fe en los planes de Trump

Algunos índices que miden la liquidez en dólares igualan su nivel pre electoral mientras sube el euro
Carlos Schwartz
El dólar volvió a caer en el mercado de cambios esta semana para colocarse en la banda de los 1,5 dólares por euro con la perspectiva apuntada por algunos operadores de que la banda se establezca entre los 1,5 a 1,6 dólares por euro como suelo de la divisa. Esta es una caída significativa desde los máximos alcanzados por la moneda estadounidense tras las elecciones presidenciales de noviembre que dieron la victoria a Donald Trump. El batacazo en el mercado fue el resultado inmediato del rechazo a eliminar la ley de sanidad denominada Obamacare por dos votos republicanos que abandonaron su bloque y votaron con los demócratas. En el fondo existe un claro rechazo a la posibilidad de eliminar una ley de sanidad sin que se haya pactado una fórmula de recambio. En el voto conservador ha pesado y mucho la presión de los laboratorios que quieren saber cuál será el mercado real para sus medicinas. No es que a los especuladores en los mercados les interese la suerte sanitaria de los menesterosos. Pero lo que si les importa es la incapacidad del Gobierno por imponer sus políticas. La consecuencia inmediata de esa incapacidad es que no hay acuerdo sobre una reforma fiscal destinada a impulsar la actividad de las empresas al reducir el tipo impositivo del impuesto de sociedades.
Las multinacionales retienen una inmensa masa de dólares embalsada en los diques exteriores a la espera de que esa rebaja fiscal les permita repatriar el beneficio atesorado en el extranjero y volcar recursos frescos en la actividad económica dentro del país. Al mismo tiempo sin reforma fiscal no se pueden poner en marcha los planes de inversión pública prometidos por Trump y en los que el mundo empresarial había puesto buena parte de sus expectativas para una mejoría radical de la actividad económica. Muy por el contrario la débil actividad económica ha estancado las tendencias de la inflación por debajo del objetivo central de la Reserva Federal del 2% anual similar a la establecida por el Banco Central Europeo (BCE).

La caída del dólar ha influido sobre el Índice Goldman Sachs de Condiciones Financieras que registró esta semana su punto más bajo desde 2014. Es un indicador muy observado por los operadores de los mercados de cambios y los directivos financieros porque es una medida de la liquidez y circulación del dinero que se restringe cuando suben los tipos de interés. Cuando el índice baja como en los últimos meses señala que existe una gran fluidez en el acceso al dinero y que los tipos de interés están por debajo de su punto de drenaje del efectivo del mercado.

A esos tipos de interés los bancos no pueden atraer a los inversores y por el contrario lo que les queda es prestarlo a muy bajos intereses intentado conservar sus márgenes reduciendo costes. Es decir, más de lo mismo. En este contexto las expectativas de que la Reserva Federal aumente los tipos de interés nuevamente este año se han ido disipando. Hace dos meses esas expectativas eran de un 60% de los operadores de acuerdo con las estadísticas del Chicago Mercantile Exchange (CME), mientras que ahora apenas llegan al 45%. El Índice WSJ para el dólar que compara a la divisa con una cesta de otras 16 monedas ha caído desde el fin de 2016 un 6,5% y esta semana ya cayó en una sola jornada otro 0,6%. Este es el nivel más bajo del indicador desde octubre de 2016, es decir antes de las últimas elecciones presidenciales.

La tendencia a un mercado de crédito más estrecho a resultas de un incremento de los tipos de interés centrales se registró en el 2015 con el primer aumento de tipos de interés de la Reserva Federal. Pero ese efecto duró poco y se diluyó a corto plazo ante la evidencia de que no habría más aumentos por temor a que la débil actividad económica se resintiera. Lo mismo ha vuelto a ocurrir con cada nuevo incremento homeopático de los tipos de interés por la Reserva Federal.

“El mercado está apostando al euro. Las posiciones largas sobre la divisa común europea superan a las cortas mientras que en el dólar predominan las posiciones cortas”, señala un operador del mercado de cambios. A la pregunta de si la demanda sobre el euro no puede estar excedida, reflejando un precio distorsionado de la moneda el operador señaló que no se puede descartar ese factor y que puede resultar en una corrección del mercado aunque lo matizó afirmando que: “De ser así tendremos una corrección leve porque ha vuelto a primar la desconfianza en que el dólar despegue, hay muy pocos operadores que crean en un relanzamiento de la inversión pública en Estados Unidos”.

Las monedas de los países del G10 están mejorando su cambio ante el dólar, y hasta el yen, sometido a una política de tipos de interés muy bajos y gran facilidad monetaria y crediticia, ha mejorado su cotización frente a la divisa estadounidense. La caída del dólar ha reforzado a muchas monedas de mercados emergentes. Esto ha tenido una consecuencia difícil de prever hace 8 meses: ha resurgido el carry trade con fuerza. La compra de monedas de economías emergentes con crédito en dólares para obtener muy altos rendimientos también es una presión bajista sobre el dólar en la medida que supone la venta de esta divisa por otras monedas periféricas. Desde luego hay mercados de alto riesgo político en los que a pesar de mantenerse los tipos de interés muy altos el dinero rehúye.

“Todavía hay operadores que creen que el dólar se va a recuperar, que habrá una carrera de la moneda estadounidense a medio plazo, pero son cada vez menos. En definitiva, aunque al final Estados Unidos lograra lanzar el plan de obras públicas prometido por Trump, eso sólo se podría sostener en un mayor endeudamiento del Tesoro lo cual en el medio plazo también debilitaría al dólar”. Mientras el BCE deberá sopesar sus pasos.

Un euro excesivamente fuerte va a resentir las balanzas de pagos de los países más débiles de la Unión Europea. El comercio exterior de España se puede ver afectado por una escalada del euro, al igual que su turismo procedente del área del dólar y de las economías emergentes.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...