edición: 2362 , Martes, 12 diciembre 2017
17/09/2013
Recta final de la reforma bancaria

El Frob se la juega en su última misión; Economía no admitirá una subasta fallida

El Gobierno, obligado a aceptar los 10.000 millones en créditos fiscales como capital si quiere cerrar la reforma
Juan José González

Semana decisiva para la reestructuración financiera. La Troika en Madrid y el Frob analizando los libros de Novagalicia Banco y de Catalunya Banc. Pura coincidencia las dos citas que no evitará las críticas hacia una reforma financiera lenta y costosa. El método de las subastas parece haberse demostrado reiteradamente ineficaz, como prueba la indiferencia de la banca nacional, en particular Santander y BBVA, en el proceso, tan sólo interesadas en obtener información, sin más. En todo caso, la indiferencia y la apatía mostradas por los dos grandes en este proceso, parece alimentar la idea de una estrategia de las entidades para hacerse con clientes y negocio de NCG y CX, una estrategia que parece haber funcionado bien en las entidades con ayudas como Caja3, BMN o Liberbank, y que ha alcanzado niveles muy serios en Bankia. Una demora en la subasta y la falta de interés por las dos ex cajas que parece estar motivado en la fuga de clientes y por el deterioro de las cuentas restando, por tanto, atractivo por la puja.

En realidad, ¿qué interés pueden albergar aún dos entidades que en los últimos meses han visto cómo sus negocios y clientes se han ido en bloque a la competencia, a la banca considerada sana? Más bien escaso si se tiene en cuenta que las dos ex cajas, NGC y CX, se han dejado en el camino más de un tercio de su negocio, y que según las estimaciones de distintos analistas estaría cerca de los 65.000 millones de euros, una cantidad que entre fugas naturales en busca de mejor refugio, y también de ofertas competidoras, se han repartido los dos grandes bancos, Santander y BBVA, casi a partes iguales. De ahí la paradójica situación actual, surrealista incluso, donde las dos entidades `interesadas´ sobre el papel en las subastas es posible que ya no tengan ningún interés habida cuenta de que el `interés´ ya se encuentra en las cajas de ambas entidades. Distinta es la posición de Caixabank, interesada en ambas entidades aunque con menor fuerza puesto que ya ha participado en la reestructuración del sector con la adquisición de Banca Cívica, Banco de Valencia y Caixa Girona.

La subasta que debe poner fin al despropósito del Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria (Frob) no va a evitar, sin embargo, que las dos ex cajas soliciten el estudio de los daños y perjuicios causados en sus cuentas y balances como consecuencia de un proceso de venta, o privatización, que no ha hecho si no, provocar la huida y el trasvase de una clientela particular y de negocio de empresas hacia la banca considerada `sana´. Es probable que hace dieciocho meses ni NCG ni CX estuvieran en condiciones de evitar la quiebra, pero seguramente tanto la limpieza de balances como la reestructuración de ambas, se habría producido con menor impacto negativo para su negocio, como también que su recuperación y atractivo para potenciales compradores sería mayor.

Así que tras 18 meses de espera infructuosa y sangría pública, el organismo responsable (Frob) se enfrenta a lo que puede ser su última misión en la reestructuración del sector. Al Fondo no le pueden fallar ahora los contactos informales que viene manteniendo en los últimos meses con Santander y BBVA, como tampoco puede dejar escapar el interés que dos fondos extranjeros -británico y norteamericano- tienen depositado en la subasta, interés que se basa en una estrategia de implantación y desarrollo del negocio local, en el ámbito en el que las dos entidades pueden contar con mayor fortaleza. 

Para los dos grandes bancos, el interés mostrado por las dos marcas en venta, parece tan marginal, una vez que ya se han hecho con una buena parte de sus activos, que aguardan tan sólo a que el Frob o el ministro de Economía accedan a las peticiones de la banca, que no es otra más que las ayudas públicas, los activos o créditos fiscales, unos 10.000 millones de euros correspondientes a las pérdidas de NCG y CX, y que la banca pretende que el próximo año (en enero entrará en vigor Basilea III) sean considerados como capital.

Esta es la cantidad que separa la oferta de la demanda, diez mil millones de crédito fiscal que, tras la fuga de depósitos, cuentas y clientes de empresas de las dos excajas hacia Santander y BBVA, son ahora el principal atractivo para acudir a la subasta del Frob. Una subasta en la que el organismo público ya no cuenta con margen de error, no puede fallar, no puede quedar desierta y tiene que asegurar el éxito, si bien en este punto –en opinión del sector, el principal escollo- está en manos del Gobierno, el escalón más elevado para aprobar que los créditos fiscales diferidos pasen a computar como capital el próximo mes de enero.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...