edición: 2514 , Viernes, 20 julio 2018
14/11/2008

El futuro de la CMT también mira a Ajuria Enea

Ana Zarzuela

En juego, aunque sea en tableros ajenos. La renovación del presidente y cuatro de los ocho consejeros de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones debe llegar antes de que acabe diciembre. La CMT puede ser otro rehén en la guerra en la que chocan sables Sebastián y Solbes, el secretario de Estado de Telecomunicaciones Ros y Zapatero. Sus fichas se barajan ya en el mercado de canjes de Ferraz y Moncloa, el pulso al PP y las concesiones negociadas con el PNV, ese mismo en el que Sebastián logró que la CNE no acabara en Bilbao, pero en el que el Ministerio juega aún, con la otra mano, la renovación de tres de sus consejeros.

Moncloa está dispuesta a hacerle sitio a Euskaltel en la trinchera abierta por las urgencias presupuestarias de Solbes con las palas del PNV, aún a costa de hacerlo en las espaldas de las cuatro operadoras principales y de azuzar la guerra con Sebastián. Con R y Telecable en juego, el pulso puede acabar -por obra y gracia de Moncloa- en una guerra de Cajas y territorios. Y la CMT, en otro de sus escenarios. La nueva geometría de la Comisión probará en carne propia si a Ferraz les queda alguna otra factura pendiente con Ajuria Enea, con el PSG o el BNG.

Si la Kutxa y BBK celebran el bautismo de su fusión en la pila bautismal de Euskaltel, ni Caixanova -que acaba de hacerse con un 33% de R de manos de Fenosa- ni Cajastur -con las riendas de Telecable- quieren quedar fuera de la fiesta. El ministro Miguel Sebastián ya dejó claro con su rechazo al traslado de la CNE a Bilbao, que por su parte, concesiones al PNV, las justas. De R y Telecable, si fuera por Industria, por ahora, ni hablar. Sus pretensiones complican aún más la ecuación y el duelo final entre los intereses de Solbes, las urgencias pactistas de Ferraz y la bandera ‘jacobina’ de Miguel Sebastián, poco partidario de cualquier opción que suponga fracturas del mercado nacional. Tanto que pueden condicionar las pretensiones de Euskaltel, si, a golpe de presiones, Moncloa busca la tercera vía -control del espectro por el Estado y de la licencia por el Gobierno vasco-, o acepta la propuesta que R y Telecable venden ya en los despachos de la Xunta y el Principado y que Ardanza podría estar dispuesto a avalar como mal menor: auditar el espectro en busca de huecos vacíos en la banda 800-900 MGz y dar opción a otro operador que se trocearía. Así se mantendrían las tres de Vodafone, Movistar y Orange y se colaría en el hueco la propuesta por los operadores de cable.

LA BATALLA DE TODOS CONTRA TODOS

Las ´semillas´ del nuevo mapa de la telefonía y las concesiones regionales de la cuarta generación de banda ancha móvil, esas mismas que aún no germinan en las ‘macetas’ de Sebastián y que al Secretario de Estado Ros le gustaría arrancar de cuajo, preñan también el horizonte de la CMT. Ardanza se resguarda en el silencio de la presidencia de Euskaltel. En su despacho, la mesa está ya puesta, pero el banquete de la banda móvil de cuarta generación sólo se servirá si Redtel y los hombres de Miguel Sebastián no se lo ponen más crudo a los planes de la operadora vasca. Aviso para navegantes, el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros jura que aún no se ha dicho la última palabra sobre las concesiones regionales. Y -a lo peor para Euskaltel-, ésta la sigue teniendo el Ministerio. Por ahora, tendrá, al menos, que atender la queja de Redtel.

La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones le quita hierro al pacto político que Euskaltel busca encarnar. En otros sectores -recuerda Reinaldo Rodríguez- como el de la televisión o el cable las licencias ya se adjudican a nivel territorial “y no ha ido tan mal”, pero la Comisión marca las líneas rojas a las que el equipo de Sebastián se aferra: las telecomunicaciones cuentan con un marco normativo de ámbito nacional, por más que los pactos de Solbes y Blanco lo obvien. En otros países ya ha pasado, pero todas las regiones se licitaron al mismo tiempo y se dieron las mismas oportunidades de participación a las operadoras que querían dar servicios en un segmento del espectro.

A Reinaldo Rodríguez, con opciones de reelección, lo avala el reconocimiento, por parte del sector, de su responsabilidad y una trayectoria de 12 años  preñados de hitos.  Otra cosa serán los padrinos socialistas explícitos. Y muchos no son. Al menos en el círculo más estrecho de Moncloa y del ministro Miguel Sebastián, el que debe darle el visto bueno para otros seis años de mandato. A lo peor, Manuel Chaves espera la salida de Rodríguez, para despejar los caminos de su adsl gratis ante la CMT. Y Auria Enea para dejarle en bandeja el paseíllo hasta la cuarta generación de telefonía móvil a Euskaltel.

De las guerras de las telecos españolas, para la Comisión no queda ni el polvo, aunque –reconoce Reinaldo Rodríguez- tener a todas las operadoras contentas es imposible, más ahora que la transición de la fibra está en marcha y que la CMT, en pleno proceso de revisión bianual de los mercados, se prepara para presentar una nueva regulación de las redes de nueva generación en diciembre y que la Comisaria Vivianne Reding promete dar la batalla de la FTTH de Telefónica en las espaldas de la CMT.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...