edición: 2348 , Martes, 21 noviembre 2017
16/03/2009

El Gobierno estudia nuevas propuestas para impedir la caída de la recaudación fiscal

Xavier Gil Pecharromán.- La búsqueda de soluciones tributarias que permitan recaudar a las Administraciones Públicas sin suponer una traba para las subsistencia de las empresas se ha convertido en una de las prioridades en las mesas de negociación sobre financiación pública y privada, en los estudios en los que se buscan soluciones a la crisis y en las concentraciones de los partidos políticos. Las arcas públicas no pasan por sus mejores momentos, con una crisis de ingresos galopante, derivada del hundimiento del sector inmobiliario y de la caída del consumo. El déficit de las Administraciones Públicas registrado en 2008 alcanzó los 41.874 millones de euros, el 3,82% del PIB, cuatro décimas más que las previsiones realizadas por el Gobierno. Es el primer déficit que se registra desde 2004 y el más alto desde 1996, cuando alcanzó el 4,9% del PIB.

Como las grandes figuras tributarias ya han experimentado todo tipo de cambios y adaptaciones en los últimos ejercicios, la Dirección General de Tributos está buscando ahora soluciones más creativas en impuestos que no tienen tanta repercusión social o que se van a ver adheridos a los conceptos de mejora medioambiental o de inversión de investigación y desarrollo.

Así, junto a los estudios y declaraciones veladas sobre una posible subida sobre los Impuestos Especiales (combustibles, alcoholes, etc…), se está planteando un cambio en el concepto del Impuesto sobre Circulación, en el que como ya sucede con el Impuesto sobre Matriculación quedaría vinculado a los niveles de emisiones contaminantes de cada vehículo. Ésta sería una de las medidas estrellas de la tributación municipal, tal y como se ha puesto sobre la mesa de estudio de la financiación municipal, que actualmente se debate con los representantes de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

Otra de las modificaciones que se están planteando es la desaparición de la  deducción de 400 euros en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Se trata de una de las medidas estrellas del Gobierno Zapatero en los primeros momentos de aceptación de la existencia de la crisis, cuando nadie esperaba un calado tan profundo como el que después se ha podido ir comprobando en todo el mundo.

La medida ha supuesto una importante sangría a las arcas públicas, ya que en su primer año de vigencia han supuesto una merma recaudatoria de 4.500 millones de euros, y sin embargo, los contribuyentes no han notado sus beneficios individualmente, por lo que su incidencia en la potenciación de la economía ha sido prácticamente nulo.

La mayoría de los partidos de la oposición, desde el PP a Izquierda Unida, ya se han pronunciado en este mismo sentido y han solicitado su desaparición. Esta pasada emana, en el Congreso de los Diputados, Joan Herrera (IU-ICV) propuso esta medida al vicepresidente Solbes, quien le respondió con un lacónico "tomo nota".

Más lejos de ser aceptadas por Hacienda están otras propuestas planteadas por el PP en diversos organismos. Así, la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados debatirá la próxima semana una proposición no de ley del PP que recoge una batería de medidas para reducir la carga fiscal de pymes y autónomos, entre las que se encuentran que estos colectivos no tributen en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) por las facturas pendientes de cobro.

La Comunidad de Madrid, a través de su consejero de Economía y Hacienda, Antonio Beteta, propuso ha propuesto crear un impuesto negativo sobre Sociedades para que Hacienda permita a las empresas de nueva creación el aprovechamiento inmediato de las ventajas fiscales derivadas de la deducción por actividades de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i).

Se trata, de que en aquellos casos en que la deducción fiscal no sea aprovechable en su totalidad por una sociedad de nueva creación, por no tener cuota tributaria suficiente de la que restar la deducción, o, también,  en el caso de las sociedades con pérdidas. En estos casos, podría recuperarse el remanente en forma de subvención.

En tiempos de dificultades económicas, las empresas no disponen de cuota tributaria suficiente para aprovechar en el propio ejercicio la total deducción por actividades de I+D+i a la que tengan derecho, pero en tal caso, la normativa tributaria permite aplicar hasta en 15 años siguientes los saldos de deducción no disfrutada.

Ahora, el Gobierno de Zapatero se apresta a aprobar la revisión de la desaparición paulatina de esta deducción, que se aprobó en la última reforma fiscal.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...