edición: 2511 , Martes, 17 julio 2018
24/10/2012
La ayuda en ciernes al banco del fabricante desata las críticas de competidores como VW

El Gobierno francés prepara una virtual intervención de Peugeot pero pretende que no se trata de un rescate

Carlos Schwartz

El ministro de Industria de Francia, Arnaud Montebourg, ha hecho pública su aspiración de limitar el plan de reestructuración del fabricante de vehículos Peugeot Citroen. El ministro dijo pretender reducir los despidos en “centenares” refiriéndose al plan de la empresa que incluye el cierre de una planta en las afueras de París y una reducción de plantilla de hasta 6.100 trabajadores. Lo cierto es que mientras el ministro manifiesta su oposición al plan de supervivencia de la industria aquejada por la caída en las ventas en sus mercados de Francia, España e Italia, el Gobierno negocia las condiciones en las que avalaría entre 5.000 y 6.000 millones de euros en dinero fresco que un grupo de bancos prestaría a Banque PSA Finance, el brazo financiero del fabricante. Fuentes de medios financieros en París consideran inminente el anuncio de la ayuda.

El Gobierno, que en una primera reacción se mostró reticente al plan de reducción de plantilla del fabricante, tuvo finalmente que acelerar la negociación para la ayuda financiera. Mientras hacía gala de su supuesta dureza ante el fabricante, la degradación por Moody´s de la deuda de Peugeot desde su calificación de Ba2 a Ba3 hace diez días, no hizo más que anunciar la inminente degradación de la calificación del banco lo que supondría un fuerte encarecimiento de los recursos que obtiene del mercado y sus banqueros.

Lo que nadie dice es que Banque PSA Finance ya tiene problemas de liquidez y que pese a que el Gobierno argumenta que no se trata de un rescate del fabricante, sino de una ayuda a su brazo financiero la dialéctica gala hace agua.

Los problemas del brazo financiero son resultado de la caída en las ventas del fabricante. Banque PSA Finance no es estrictamente un banco comercial sino la financiera de las ventas a plazo del fabricante de automóviles. Decir que el plan es una ayuda al banco y no un rescate del fabricante es una estrategia de brazos cortos posiblemente delineada para defender las ayudas ante Bruselas que deberá aprobarlas. El grupo ha comenzado a hacer agua por el brazo financiero, pero pierde en su conjunto 200 millones de euros por mes, y este es el origen de la degradación de su deuda por parte de la agencia calificadora Moody´s a la que posiblemente seguirán otras.

Quien ya ha puesto el grito en el cielo por los planes de ayuda es el segundo mayor accionista de VolksWagen, el estado de Baja Sajonia. Porque, todo en su medida y armoniosamente, el estado federal de Alemania gobernado por la liberal Angela Merkel que empuja a la privatización a Europa en su conjunto también se las trae con su presencia en VW. Dentro del paquete que negocia el Gobierno francés con Peugeot está de forma reñevante la designación de un consejero en representación del Estado y otro en representación de los trabajadores.

Para la familia Peugeot, que detenta el 25% del capital de la sociedad y más del 30% de los derechos de voto, este es un mal trago. Han defendido la independencia de la empresa respecto del estado francés de forma contumaz, pero esta vez con el agua al cuello todo parece indicar que deberán ceder. El estado tiene una presencia en Renault, resultado de su nacionalización por el gobierno provisional de Charles de Gaulle en febrero de 1945. Pero no en su competidor directo. Parece que la hora ha llegado, porque no es previsible que la situación de la empresa mejore a corto plazo y si el horizonte de crecientes dificultades económicas en el país vecino se confirman, y no hay una recuperación económica internacional a corto plazo, lo más probable es que el estado acabe capitalizando el aval para las ayudas al grupo PSA.

Una vez acordado el plan el Gobierno deberá notificar a la Comisión Europea que deberá revisarlo para saber si se ajusta a las normas de las ayudas a la industria dentro de la Unión Europea, y bien puede ocurrir que haya una protesta de los competidores. Mientras, las declaraciones del ministro de Industria parecen una operación mediática en defensa de su imagen de izquierdista, ya que el cierre de la planta de Aulnay en las proximidades de París está virtualmente acordada con el Gobierno, y con algún ajuste poco significativo el plan de reducción de puestos de empleo no podrá ser recortado de forma significativa.

Pero el ruido mediático oculta que el comité industrial que está revisando los planes empresariales junto con los sindicatos no se pronunciará al respecto hasta noviembre. El margen de maniobra es reducido porque la crisis de la empresa es de una entidad considerable. Los fabricantes de coches para el segmento masivo del mercado como Peugeot, Citroen,y Fiat padecen una caída de sus ventas casi sin precedentes y no hay indicios de que el mercado mejore en el corto plazo.

En el caso de España, de acuerdo con las cifras de ANFAC, la producción total de vehículos registró para el periodo Enero-Junio de 2012 una caída del 18,34% con un total de 1.096.082 unidades. Por segmentos los turismos registran una caída del 18% mientras que los vehículos industriales descienden casi un 25%. El descenso de los mercados tradicionales europeos donde España dirige los vehículos que produce, inciden de manera directa en los volúmenes de producción de las factorías españolas. La industria intenta diversificar el destino de esas exportaciones para sostener la actividad. Sin embargo, mientras los nuevos mercados se abren la debilidad de los tradicionales ha provocado que la exportación de vehículos también descienda y el acumulado enero-junio ha registrado una caída del 21,28% con un total de 940.186 unidades enviadas a otros países.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...