edición: 2388 , Viernes, 19 enero 2018
01/02/2016
Contra corriente

El ’impasse’ por el nuevo Gobierno rompe la inercia económica

La ausencia de mensajes económicos de los futuros gobernantes añade mayor incertidumbre a los inversores
Juan José González
"Éramos pocos..." que dice el refrán, y España añade al frenazo de la economía china y de los emergentes el factor político con mayor incertidumbre para la inversión como es la falta de estabilidad política, la indefinición de la política económica futura por ausencia de dirección en el Ejecutivo. Es un período relativamente corto el que debe ser administrado por un Gobierno en funciones, pero a la vez inquietante por cuanto supone aplazar decisiones e impulsar nuevas reformas en distintos ámbitos, que influyen en la vida de los mercados y afectan a la actividad productiva. De ahí que, tanto sectores empresariales como financieros, en sintonía con los discursos de las grandes instituciones, coincidan en que la falta de un acuerdo para la formación de nuevo Gobierno haya superado ya el estadio de la simple amenaza para alcanzar, de facto, el de una ralentización en toda regla de la inercia económica de los últimos meses. Banca y empresas así lo confirman.
Convencidos de que tras la tempestad regresará la calma, y que por tanto, se podrá recuperar el tiempo perdido, los partidos políticos se mantienen en el peligroso tiempo de la indecisión, sin despejar la principal incógnita que supone la ausencia de un nuevo Ejecutivo. No parecen tener en cuenta sensibilidades de inversores nacionales o internacionales, pendientes de una decisión que les puede (y debe) aportar seguridad complementaria a sus decisiones de inversión. En las últimas semanas se han conocido algunas decisiones empresariales que ponen en duda la prolongación de la inercia económica iniciada en los últimos meses y que se estaba demostrando capaz de reducir la presión sobre el desempleo y de la recuperación en general.

El ritmo, por tanto, de crecimiento económico aparece de esta forma, por el retraso en la formación de Gobierno, no sólo amenazado, que ya lo estaba tras el verano con la deriva independentista en Cataluña y, posteriormente, con las elecciones del pasado 20 de diciembre, sino que, de facto, la velocidad de crucero alcanzada en los últimos meses se da por interrumpida y ralentizada para los próximos meses. Así lo entienden sectores empresariales y financieros que durante el mes de enero se han manifestado públicamente con motivo de la presentación de sus resultados anuales. La falta de premura de la clase política española puede dar al traste con esa valiosa inercia económica, o renta ganada por la estabilidad de los últimos doce meses, si persiste la incertidumbre más allá del presente mes de febrero.

La sensibilidad al riesgo político hace mella en los planes de expansión empresariales y afecta a sus proyectos de inversiones no sólo para el presente año, sino también para el medio y largo plazo, y determinan que algunos de ellos opten por un cambio de rumbo debido a que la indefinición e incertidumbre no afecta únicamente al corto plazo de un Gobierno nuevo de uno u otro signo político, sino que también en cuenta que algunas de sus decisiones de inversión pueden verse truncadas ante un escenario de una legislatura de menor duración de lo habitual. La estabilidad de un Gobierno es también una buena base de certidumbre económica.

Tampoco se escuchan en los últimos días voces tranquilizadoras para empresas y bancos, quizá porque entienden que el actual tiempo de impasse político es connatural a la vida propia del sistema democrático o, bien porque algunas de las iniciativas políticas impresas en sus programas electorales no serán del agrado, precisamente, para la inversión empresarial. En este sentido, ninguno de los líderes políticos con posibilidades de llegar a la Moncloa, en solitario o en coalición, ha sentido la inquietud de enviar mensajes de confianza y tranquilizadores para el futuro económico.

Quizá pensando además en que el sector financiero y el empresarial necesitarían más que nunca de este tipo de mensajes en un momento tan delicado de la coyuntura como el vivido (padecido) en el pasado mes de enero. No sería mala idea que los representantes políticos españoles, los `clásicos´ y los `nuevos´, hicieran un esfuerzo por separar los movimientos y luchas por el poder, y colaborar para sumarse a los posibles y probables cambios en la coyuntura internacional. El acuerdo entre los productores de petróleo para revertir la tendencia de la cotización del crudo, la puesta en marcha de medidas por parte de las autoridades chinas para enderezar el rumbo de su economía y la decisión del BCE para terminar con la inestabilidad en Europa, deberían ser aprovechadas por los `indecisos´ políticos españoles para sumarse a esa corriente y recuperar la inercia perdida. De ella dependerá la recuperación de la actividad productiva y del empleo.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...