edición: 2327 , Viernes, 20 octubre 2017
12/04/2016

El mercado de deuda dudosa comienza a mostrar signos de estrés

Los fondos dedicados a explotar los despojos de empresas en dificultades tropiezan con el mercado
Carlos Schwartz
Los grandes fondos de inversión dedicados a comprar deuda de empresas en dificultades con la expectativa de cobrar más de lo que han pagado se enfrentan a cambios de fondo en el mercado. Menor liquidez y ausencia de profundidad dificultan sobremanera disponer de la deuda. Por otra parte, existen inmensos volúmenes de nueva deuda junto con excedentes del ciclo anterior. En estas condiciones los fondos de inversión en deuda “distressed” que agitan ante los ojos de sus clientes sus grandes equipos de profesionales de las finanzas y cuerpos jurídicos como señuelo entran en aguas poco conocidas. Entre otras cosas por las consecuencias de las políticas monetarias poco ortodoxas que han llevado adelante los bancos centrales en años recientes.
Las grandes inyecciones de liquidez han ayudado a mantener en pie a una legión de empresas al borde de la quiebra, que se han arrastrado fuera de los juzgados por la bendición de los tipos de interés cercanos a cero en algunos países y negativos en otros. Pero ese periodo ha generado un excedente de deuda de la que no se puede disponer en el mercado, al mismo tiempo que la reanudación de un ciclo de quebrantos empieza a solapar instrumentos de deuda de “nueva generación”. De momento el efecto es especialmente acuciante en Estados Unidos. De acuerdo con las estadísticas de empresas emisoras de deuda en estado crítico los quebrantos en el primer trimestre de este año contabilizados por Standard & Poors ha sido de 36 comparado con 25 en el primer trimestre de 2015. De ese total 30 se concentran en Estados Unidos.

Los antecedentes de la actividad en este mercado no han sido brillantes en el periodo reciente. La apuesta de comprar deuda averiada para venderla cuando los vientos de la recuperación económica soplen con fuerza ha fracaso... porque no ha habido una recuperación boyante tras la profunda crisis financiera desatada en 2008. Por sobre todas las cosas lo que  ha ocurrido en Estados Unidos ha sido una inundación de liquidez aportada por la Reserva Federal, y sobre esta marea una cierta alegría por un aumento del empleo, aunque este sea bastante precario, y una recuperación de la demanda basada precisamente en el consumo privado. Pero no hay un ciclo de crecimiento significativo. El volumen de deuda dudosa actualmente en el mercado se estima en 3,5 billones de dólares comparado con los 2,5 billones en 2008.

Uno de los más avezados fondos en este tipo de inversión, Oaktree, dejó al desnudo en su reciente junta de accionistas lo duro que está el mercado por la falta de recuperación en sectores muy específicos como el de la energía y la electricidad, el transporte marítimo, los semiconductores o el comercio minorista. Las mejores inversiones de Oaktree en este escenario han estado en Europa y en particular en el sector inmobiliario, de acuerdo con los datos de la empresa. El sector marítimo por el contrario ha sido uno de que peor se han desempeñado. Lo que el ejemplo pone de relieve en cualquier caso es que la expectativa de una recuperación del sector industrial puede suponer un duro desengaño a juzgar por la persistente caída en el precio de las materias primas.

En la historia de los ciclos económicos los periodos de alzas y bajas permitieron el juego de comprar deuda mala y venderla con la recuperación de la actividad, sin embargo esta vez el escenario es distinto opinan los analistas. “Lo que es diferente esta vez, al menos en parte, son las consecuencias no intencionales de las medidas adoptadas contra la anterior crisis. Años de una política monetaria extraordinaria han alentado a las corporaciones a tomar prestados volúmenes colosales de deuda muchas veces para objetivos dudosos. Hay problemas en los mercados de crédito, los más obvios en energía y minería. Lo peor es sin embargo que empresas zombi del ciclo anterior que fueron rescatadas a fuerza de crédito fácil van a reaparecer en las listas de bajas.

Mientras que es imposible predecir cuando va a ocurrir con el análisis de los indicadores que rastreamos, parece que los índices de quebrantos han comenzado a subir”, afirma Ara Lovitt del fondo GMO. Las reformas financieras pos crisis juegan su papel en esta situación en la medida que penalizan este tipo de inversión con más dureza ya que las entidades financieras que pueden tomar esa deuda como inversión se pueden ver obligadas a cubrir una parte considerable de su inversión contra su propio capital lo que resta liquidez al mercado de forma significativa.

En este contexto hay ciertas apuestas locales como la de Abengoa que al final pueden torcer su rumbo y dejar a los audaces clavados con una inversión que no rentabilizan. El fenómeno no es novedoso. “Los paquetes de instrumentos de deuda que antes de la crisis podían venderse en el mercado con incrementos del orden de los 25 millones de dólares ahora pueden generar 5 millones con esfuerzo”, afirma Lovitt. Los fondos de inversión en deuda suelen levantar capital entre sus clientes cuando vislumbran una oportunidad que consideran significativa.

Pero las reticencias de los inversores han comenzado a aparecer junto con el aumento de las crisis empresariales. Un 80% de los inversores consideran que la tasa de quebrantos va a alcanzar este año un 5% comparado con el 3% el año pasado. Por añadidura los inversores consideran que la fase de expansión del crédito que se ha vivido en los últimos años tras la crisis se está agotando. “Una nueva ola de quiebras nos va a encontrar cargados con papel del que no nos hemos podido deshacer, que no ha alcanzado la rentabilidad esperada y no contamos con un mercado lo suficientemente profundo como para deshacernos de ella”, señala una fuente de un fondo de inversión. Parece que el negocio de sentarse a esperar que lo que se compró barato se pueda vender caro no es para esta etapa.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...