edición: 2346 , Viernes, 17 noviembre 2017
08/03/2013

El PE quiere integrar el sector de calefacción y la refrigeración en la transformación del sistema energético

Javier Ardalán
El Parlamento Europeo ha aprobado una resolución en la que pide a la Comisión Europea y a los Veintisiete Estados miembros que examinen la posibilidad de integrar plenamente el sector de la calefacción y la refrigeración en la transformación del sistema energético. Indica en su texto que este sector representa hoy en día alrededor del 45% del consumo energético final en Europa, y que es necesaria una mejor comprensión del importante papel de la calefacción y la refrigeración.

Por tanto, pide a Bruselas que reúna los datos necesarios que reflejen las fuentes de energía y los usos de la calefacción y refrigeración, así como la distribución del calor entre los distintos grupos de consumidores finales (por ejemplo, residenciales, industriales, del sector terciario); anima a que se desarrolle la generación combinada de calor y las centrales eléctricas que utilicen calor renovable o recuperado y calor residual, y apoya nuevas investigaciones sobre sistemas de calefacción y refrigeración con vistas a ejecutar la ambiciosa política de la UE.

La electrificación y las soluciones de energías renovables fáciles de conseguir (energía geotérmica, de biomasa, incluidos los residuos biodegradables, solar térmica e hidrotérmica o aerotérmica), en combinación con medidas de eficiencia energética, consideran que tienen el potencial para descarbonizar la demanda de calor para 2050 de forma más rentable, a la vez que son una respuesta al problema de la pobreza energética.

El Europarlamento insta a la Comisión a que proponga estrategias para después de 2020 y a que, para 2030, presente cuanto antes un marco político para la política energética de la UE, al tiempo que opina que dicho marco político debe ser coherente con el plan de descarbonización de la UE para 2050, y debe tener en cuenta las opciones «útiles en todo caso» reflejadas en la Hoja de Ruta.

La adopción de una estrategia de descarbonización que no tenga en cuenta la situación de algunos de los Estados miembros puede conducir a un enorme incremento del fenómeno de la pobreza energética, considerado como una situación en la que más del 10 % del presupuesto de la economía doméstica se gasta en el suministro de energía.

No obstante, hace hincapié en que el lignito también desempeñará una función en la futura diversificación de la combinación energética; subraya que la extracción de lignito sigue siendo competitiva incluso conforme a los actuales objetivos de protección del clima de la UE, especialmente si se considera su relativamente bajo coste de extracción.

Para lograr la descarbonización total del suministro eléctrico de la UE a largo plazo, cree necesario llevar a cabo una integración más estrecha con los países y regiones vecinos, como son Noruega, Suiza y el Mediterráneo meridional.

Europa puede beneficiarse del desarrollo de las abundantes fuentes de energía renovables en estas regiones para cubrir la demanda local y, con el desarrollo de interconexiones de red de larga distancia, un limitado porcentaje de la demanda de la UE.

Más interconexiones, considera que permitirán a los Estados miembros exportar e importar electricidad procedente de energías renovables, asegurar un suministro energético fiable y equilibrar la generación de energía variable, como por ejemplo la eólica.

Subraya que el pilar básico de la seguridad energética de la UE es el apoyo de los sistemas energéticos de los Estados miembros de la UE en sus propios recursos energéticos y en su capacidad para acceder a los mismos; opina que, por ello, lo más racional desde este punto de vista es que los Estados miembros desarrollen aquellas tecnologías energéticas en las que poseen potencial y experiencia, y que les garanticen un suministro continuo y estable de energía, respetando las normas en materia de medio ambiente y clima.

La política de eficiencia energética a largo plazo de la Unión estima que debería tomar como elemento central la reducción del uso de la energía en los edificios, habida cuenta de que la renovación de los mismos representa un enorme potencial de ahorro de energía; destaca que la tasa actual de renovación de edificios y la calidad de la misma han de mejorar sustancialmente con objeto de permitir que la UE reduzca significativamente el consumo energético del parque de edificios en un 80 %, con respecto a los niveles de 2010, para 2050.

La seguridad energética de la Unión Europea pasa asimismo por una diversificación de las fuentes de importación; hace hincapié, por ello, en la necesidad de que la UE intensifique activamente la cooperación con sus socios.

Observa el Europarlamento que es necesario una mejora estructural del Régimen comunitario de comercio de derechos de emisión (RCCDE) para que dicho régimen esté en mejores condiciones de responder a los cambios desfavorables y favorables en la coyuntura, restablecer la seguridad entre los inversores y reforzar los incentivos basados en el mercado en favor de las inversiones en las tecnologías hipocarbónicas y del uso de las mismas.

El sector no sujeto al RCCDE genera aproximadamente el 55 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE, y en que es fundamental garantizar que, al igual que con el RCCDE, también los sectores no sujetos al RCCDE asuman su responsabilidad en relación con la reducción de las emisiones.

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...