edición: 2514 , Viernes, 20 julio 2018
19/05/2010
Hacienda busca una distribución de la ‘solidaridad’ más equitativa

El plan de ajuste también afectará, y en profundidad, al IRPF

Contribución más equilibrada de las rentas del trabajo y de profesionales y empresarios
El Ejecutivo guarda para 2011 la baza electoral de gravar al rico y desgravar al asalariado
Juan José González

Aseguran testigos de excepción, hoy fuera del Gobierno, que uno de los penúltimos pulsos dialécticos entre Pedro Solbes y José Luís Rodríguez Zapatero, vino a cuenta de las rentas del trabajo que, según la serie histórica disponible de los últimos siete años 2003-2009 muestra la contribución de esas rentas a la redistribución en más del 14%, es decir, que el 77% de la capacidad de solidaridad del impuesto lo aportan las procedentes, únicamente, del trabajo personal, mientras que el 23% restante de solidaridad proviene de las rentas empresariales y profesionales. Con los números en la mano, el hoy ex ministro se apresuró a concluir que esa relación de solidaridad, un tanto desequilibrada, debería reequilibrarse, por insostenible y antisocial, sobre todo tratándose de un Gobierno socialista, y teniendo en cuenta que la aportación a la solidaridad, en términos fiscales, de rentistas, profesionales y empresarios se batía en clara retirada.

Han pasado unos años desde las últimas reformas del IRPF, que estructuralmente no parece haber sufrido cambios profundos, puesto que se mantiene la naturaleza dual del impuesto, y las rentas del trabajo tributan de forma progresiva y las del capital de forma proporcional. Pues bien, ahora la aportación, contribución -o solidaridad fiscal- de las rentas del trabajo han pasado desde aquel 77% al 82% y subiendo, mientras que las de rentistas, profesionales y empresarios que, como se dijo, se batían en retirada, se ‘batieron’ hasta el 18%.

Así las cosas, desde la Secretaría de Estado de Hacienda se han rescatado algunos estudios sobre la renta que están ayudando a que el Ministerio de Economía tome conciencia de algunos de los cambios que se prevé formen parte de la próxima revisión del impuesto sobre la renta, sobre el IRPF. Se trataría de uno de esos ‘ases’ que el Ejecutivo prepara para, llegado el momento oportuno, por supuesto en 2011, sacarlo de la manga y cambiar la orientación de un voto que hoy se antoja con otro destino.

Desde Economía se extrema el celo en esconder cualquier movimiento que indique cualquier modificación que signifique subida de impuestos, postura en la que insiste el secretario de Estado de Economía, quien sólo apunta que ahora es el momento de hablar de austeridad y no de subir impuestos, puesto que es la mejor forma de reducir de forma acelerada el déficit público. Campa no cierra totalmente la puerta a otras medidas como el cambio en el IRPF, si bien asegura que como gobernar es elegir y la situación es la que es, se ha optado por la más sencilla en el tiempo: recorte de salarios públicos y de gastos en la Administración. El resto de medidas que hoy no figuran en el texto del plan de ajuste del Gobierno, vendrán más tarde, entre ellas la reforma del mercado laboral y la reforma del IRPF.

Pero Campa, aseguran en Alcalá, esta rodeado de opiniones diferentes que el resto de ministros económicos hacen llegar hasta el secretario a través de sus subsecretarios. Se pueden ver numerosos síntomas de que la voz del Consejo de Ministros no es una, sino varias, y que estas van en distinto sentido, se cruzan o se dan la espalda, en sentido contrario. Se asegura también, que lo que a simple vista es un problema de coordinación de altos cargos del Gobierno donde la vicepresidencia primera, María Teresa Fernández de la Vega, “debería imponer orden y diligencia”, se ha convertido en un problema de enfrentamientos de ‘egos’, donde cada miembro económico del Gobierno toma partido por una u otra opción, ya se trate de los partidarios de sólo recortes sociales y subidas de impuestos a las rentas más altas, o se refiera a quienes creen más en medidas de reducción de gastos e inversión pública pero sin tocar los impuestos. En suma, la naturaleza de las medidas para bajar la fiebre al mismo tiempo que combatir la infección, divide al Ejecutivo.

Mientras la vicepresidenta Elena Salgado atiende las labores de la cartera económica en un sinfín de actos públicos europeos, su mano derecha, José Manuel Campa, se vuelca con premura en la preparación de un nuevo –sería el tercero en la presente legislatura- cuadro macroeconómico que recoge los ajustes anunciados la pasada semana por el presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero. Una semana complicada para Campa, justo cuando celebra el primer aniversario de su llegada a la secretaría de Estado económica. En la otra secretaría, la de Hacienda, se trabaja también en la otra pata del plan de ajuste, la del IRPF, aunque en este caso con menor premura.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...