edición: 2561 , Martes, 25 septiembre 2018
16/03/2010
Trata de reproducir su estrategia de triple play y convergencia fijo-móvil

El reinado latinoamericano de Slim topa con los muros de Telefónica y el modelo de operadora integral de Alierta

Telefónica suma más clientes móviles en México, lidera Brasil, Colombia, Perú, Chile y Argentina y Telmex ha perdido un millón de líneas fijas
Carlos Slim
Ana Zarzuela

Quiso darse un homenaje a sus ’70 primaveras’ con la integración de sus tres telecos,  celebrar su liderazgo en el ‘top’ de los millonarios con la adquisición por parte de América Móvil (AM) del 59,4% de las acciones de Teléfonos de México y el 60,7% de Telmex Internacional. Era la oportunidad de Carlos Slim para sacarle brillo al récord de usuarios en telefonía móvil en la región, ahora que ha traspasa los 201 millones. Por eso acelera, intenta vestir de estirón al sur del Río Grande lo que es una reacción a la integración con la que Telefónica y Movistar desembarcaron en la región. En el último trimestre, Movistar ha conseguido batir a Slim en la suma de clientes de móvil en México -el 51.3% de las nuevas líneas- y el magnate azteca ha empezado a asumir que -como advierten los analistas- tendrá que conformarse con la segunda posición en Brasil. Ya ha visto como Telefónica se hace con la corona en una decena de mercados: salvo el azteca, en los de más crecimiento, Brasil, Perú, Argentina y Chile.

Slim ni siquiera podrá arrinconarse en el oasis mexicano, ahora que Movistar aspira a frecuencias móviles propias y podrá esquivar al mexicano con el acceso directo a fibra. El magnate mexicano trata de replicar el modelo de operadora integral de Alierta allende las fronteras aztecas y de blindar con América Móvil -aunque su despegue se ralentiza- los peores resultados en una década de Telmex. Ya sabe que con los niveles de penetración de los mercados móviles americanos y ahora que quedan pocas fichas para movimientos corporativos en mercados ya consolidados, se la juega sino en la convergencia, los servicios 3G de móvil y el triple play, las aguas que no puede tocar en México. Tiene que reestructurar todo su imperio para resucitar sus sueños del ‘triple play’ americano, la convergencia entre el fijo y el móvil y las aspiraciones de la tv de pago. Una carrera en la que Telefónica y Movistar pueden cazar con sus ventajas: el liderazgo fijo y en internet en los principales mercados, las redes en el incipiente 3G latinoamericano y sus ventajas en tv de pago por satélite e iptv, desde que en 2009 consumó la última etapa de su ‘plan Verónica’ -unir sus actividades de fijo y móvil- con la última operación sobre Star Global en Perú y el éxito de la OPA chilena sobre CTC.

Slim busca sitio en el podium de las mayores telecos en el que -lo recordaba Alierta en la presentación del Programa Bravo- sólo hay sitio para tres jugadores seguros: Telefónica, China Mobile y ‘el bronce’ que se siguen disputando AT&T y Vodafone. Al magnate azteca le gusta  prometer que  siente América Móvil a un paso de Telefónica, a  sólo 67 millones de clientes de desventaja y que se hará un sitio en el pelotón de cabeza si consuma la integración de sus empresas. Pero Carlos Slim ya no oculta que el que en los noventa era su feudo americano, las telecomunicaciones se han convertido en cosa de dos. Si hace una década era Telefónica la que buscaba expandir su ‘operación’ para arañarle mercado al reino de Slim, hoy el mexicano ha empezado a desgranar -a los ojos de la galería de los analistas y los mercados- estrategias defensivas para contrarrestar los efectos de la ‘Operación Verónica’ de la española. Con una base de más de 168  millones de clientes de telecomunicaciones, ofrece ya en la región casi el 56% de sus accesos de banda ancha empaquetados en ofertas de doble o triple play (televisión de paga, telefonía móvil e Internet); provee de servicios de Televisión de pago en Perú, Colombia, Brasil, Venezuela y Argentina y accesos de Internet en Centroamérica, Colombia, Perú, Chile, Argentina y Brasil. Se lo recuerda el informe comparativo de JP Morgan: prefiere a la española por su fortaleza operativa, ha ganado a mantenido cuota de mercado en todas sus operaciones en la región y cuenta con un balance más seguro y menos exposición que los ingresos de América Móvil al deterioro macreoeconómico mexicano.

La compañía "número uno" -Alierta dixit- entre las 50 mayores del mundo por capitalización bursátil en términos de rentabilidad por dividendo estimado para 2010 (8,2%) y segunda de telecomunicaciones por valor, espera crecer entre el 1 y el 4% anual en los próximos cuatro años y contar en 2012 con más de 320 millones de clientes, un 30% del mercado en las regiones donde opera. El incremento de sus beneficios un 22% en el último trimestre de 2009 -2,440 millones de euros- lleva el apellido del aumento de su cartera de clientes en América Latina, el motor de crecimiento del grupo, con un sólido comportamiento de los ingresos y un 168.6 millones de accesos en la región, un 6.5% más que el año anterior, debido al crecimiento sostenido en los negocios de telefonía móvil y banda ancha. El rendimiento del mercado latinoamericano le ha permitido que la facturación en esa zona creciera un 3,7% hasta 22.983 millones de euros y que el margen bruto de explotación (ebitda) se elevase un 8,3% hasta 9.143 millones.

Alierta y Slim chocan las espadas y las geografías de dos modelos muy diferentes, el de Slim se ha centrado en inercia de su supremacía mexicana –de que dependía el 80% de sus ingresos hasta 2008- y en la suma de clientes, lo justo para que América Móvil se anotara en el último trimestre de 2009 un 23% más de usuarios que Telefónica, 6.6 millones de adiciones netas y descuente que se hará con 13 millones de adiciones netas durante 2010 en toda América Latina.  El mapa de Telefónica, tras una consolidación país a país -y la consigna de desembarcar con grandes operaciones- llega por la expansión de márgenes, la convergencia a la telefonía total -el modelo de operadora integral que la española acaba de revalidad en su plan Bravo-. Lo reconocía el director de finanzas de la empresa de Slim, Adolfo Cerezo: el futuro del sector está en la combinación de voz, Internet y servicio de vídeo.

Desde 1990, cuando el Grupo Carso compró el 10,4% del monopolio estatal Teléfonos de México (Telmex) bajo la privatización de Carlos Salinas de Gortari,  ha sumado mercados -hasta 18- y clientes -en 2010 traspasó los 201 millones- con las que hasta ahora eran los tres pilares de la pirámide de sus telecomunicaciones: Telcel (telefonía móvil), Telmex Internacional y América Móvil, la joya de su corona, con cotización en las bolsas de México, Nueva York y Madrid. América Móvil rompió récords con una suma neta de 18.2 millones durante el año y superaba a la española en nuevos usuarios, aunque Telefónica tiene ya 256 millones de accesos a nivel mundial, 168,.6 en 15 naciones de América Latina. Pero hasta los informes del CitiBank -encargado de la mayoría de sus colocaciones y uno de los bancos amigos y de ‘cabecera’ de Carlos Slim- le encienden las luces rojas a su modelo de negocio. No sólo porque Telefónica en menos de una década de desembarco americano le pisa los talones de la expansión y las cifras a Telmex, Telint y America Móvil- dominan entre ambas el mercado móvil de la región, con una cuota del 30% y del 40%- sino porque Telmex y América Móvil empiezan a ver los flecos de sus debilidades -haberlos haylos- en el espejo de la estrategia de Alierta.

Mientras Telefónica gastó 7.100 millones de dólares (5.246 millones de euros) en inversiones en líneas fijas y móviles en Latinoamérica, las tres compañías América controladas por Slim -América Móvil, Telmex y Telmex Internacional- invirtieron 5.300 millones de dólares y preparan ya un nuevo recorte superior al 33% para 2010. Un tijeretazo que sólo la integración de las dos grandes marcas telefónicas de Slim puede neutralizar en el medio plazo, aunque no acalle los avisos de Deutsche Bank: los costos de la sinergia  podrían ir de los 2.000 millones de dólares a los 6.000 millones de dólares. La empresa está reestructurando deuda -tiene vencimientos a un año por 31,845 millones de pesos y por 91,588 millones de pesos en moneda extranjera- para mantener liquidez que destinará a capital de trabajo e inversiones y consumar la compra en acciones y efectivo de Telmex Internacional con el tentáculo de América Móvil. Hasta los analistas le sacan los colores de su perfil más financiero: no sólo es Banamex Accival el que ve con un sello de “deterioro con riesgo bajo a medio” su deuda, gracias a un nivel de endeudamiento neto elevado y al aumento de 214.2% en la deuda de corto plazo. Si antes necesitaba 2 meses de flujo operativo (EBITDA) para cubrir su deuda de corto plazo ahora, la empresa emblemática de Carlos Slim necesita siete meses para hacerlo.

No es sólo el mercado mexicano el que encoge a las expectativas de Slim. Adiós a la época dorada de América Móvil, adiós a un crecimiento anual del 42% en ingresos en los últimos 7 años y una penetración de mercado en América Latina que pasó de 12% a 69% desde el 2000. El estirón no ha sido suficiente para compensar las menores tarifas, el descenso del consumo de voz y los costos asociados con la red 3G. Se lo ha advertido Pyramid Research: los ingresos de los operadores móviles en la región cayeron un 1,3% a 73.000 millones de dólares durante el año pasado. Una tendencia que las grandes operadoras sólo esperan revertir con los ‘paquetes’ de servicios, el triple y cuádruple play, el recurso a los smartphones, las bazas low cost -Telefónica lanzará una marca blanca propia para smartphones low cost con la china ZTE en 12 mercados de toda la región-. Centroamérica y el Caribe ya han dejado de ser el segundo oasis privado de los ingresos de Slim: el crecimiento en la cantidad de suscriptores (del 5% en promedio) fue tan escuálido que no compensó la disminución en las ventas y el consumo: su ARPU fue un 15% menor que en 2008  y el balance final de ventas se resintió un 4,3%. Nada que no hayan sentido los resultados de Movistar o Millicom (Tigo). Pero nada que la operadora española no pueda compensar en otras latitudes y otros servicios.

TRAS LA CONVERGENCIA DE TELEFÓNICA

Slim le pisa los talones al mapa y los calendarios de Alierta. Quiere hacer de sus empresas otro un proveedor integral de telecomunicaciones, capaz de distribuir a tres manos la telefonía fija, Internet de banda ancha y TV de pago. Le han puesto nombre a sus debilidades los analistas de Bulltick Capital Markets: ya hace meses que América Móvil –la joya del emporio de las telecos de Slim, a la vista de las zozobras de Telint y Telemex- está teniendo “problemas para crecer y hacerlo de la forma en que quiere en Latinoamérica. Un impasse que ha bautizado la integración de sus tres brazos operativos en América Móvil y la combinación de los activos inalámbricos y de línea fija que Carlos Slim espera consumar este año, aunque con cada paso no haga más que –advierte Deutsche Telekom- tratar de pisarle los talones a la fusión de operaciones de Telefónica, Movistar y sus filiales regionales.

No es otra que la escalada de Telefónica en el mercado latinoamericano y las consecuencias de la crisis financiera las que han obligado a Carlos Slim a fusionar sus compañías para hacer frente a la competencia con el ariete de  servicios múltiples, empaquetados y convergentes con una operación que podría alcanzar los 21.000 millones de dólares. Si llega a buen puerto, -prevé Santander Invest- el nuevo corporativo mostrará una mayor flexibilidad en las marcas y estrategias de precios para un mayor rango de servicios de telecomunicaciones. Carlos Slim, logró la aprobación de la Comisión Federal de Competencia (CFC) para comprar la mayoría de Telmex y Telmex Internacional por AM - América Móvil tendría el control del 59,4% de Telmex y del 60,7% de Telint- , pero tiene que enfrentar aún al resto de los reguladores de los 18 mercados en los que opera. Por eso, el magnate ha querido dejar claro que no se trata de una fusión, sino de una oferta de intercambio accionarial.

Como le recuerda a América Móvil Bulltick Capital Markets a los Slim, la española ya ha fusionado sus operaciones de líneas fijas y móviles. Slim lo hará más tarde, con las sombras de los reguladores aún sin desvanecer y en un mercado en el que los analistas ya descuentan que será Telefónica la que ostente el liderazgo en los próximos cinco años. No hace ni doce meses, los informes del grupo Signals Telecom Consulting preveían que Telmex - con su alianza con Dish en el servicio satelital, y sus planes de IPTV- se hiciera con un mercado, el televisivo, aún incipiente. Ahora, apuestan por los apellidos españoles, al menos para el 40% de usuarios de DTH y capitanear un mercado que hacia 2014 concentrará en México el mayor porcentaje de suscriptores de televisión de pago (40%), lejos de Brasil (20%), Venezuela (13%), Argentina (13%), Colombia (5%), Chile (5%) y Perú (4%). En el caso de operadores de telecomunicaciones juega un papel clave su posición en el mercado y, como prevé Signals Telecom Consulting, el DTH de Telefónica cuenta con un mayor potencial de crecimiento que el de Telmex en la medida que es incumbente en un número mayor de mercados, con lo cual puede fidelizar usuarios mediante el armado de paquetes de servicios que incluyan una opción de DTH económica. El estudio prevé un lento crecimiento de las opciones IPTV debido al freno y las dificultades en la inversión para el desarrollo de redes VDSL y FTTH en países del Caribe y América Latina. El satélite seguirá siendo la primera opción en el año 2014. Un horizonte en el que Telefónica ha empezado a hacerse fuerte hasta aumentar un 66% su número de clientes de televisión de pago, que en 2009 eran de 1,5 millones.

MOTORES CADA VEZ MÁS REÑIDOS

El hombre más rico del mundo sólo tiene ojos para sus coronas: los 53. 500 millones de dólares que le atribuye Forbes (una clasificación contable, por el valor de mercado de las acciones de sus empresas:) le recuerdan que América Móvil tiene un valor de mercado de 76.000 millones de dólares, un 49% más que al cierre de 2008; Telmex Internacional 16.000 millones con un aumento respecto a 2008 del 54%, pero Telmex cayó un 20% hasta 15.000 millones y el empresario de origen libanés no ha podido recuperar el precio de las acciones de América Móvil registrado al cierre de 2007, un 28.9% más que hoy. En las filas de la familia Slim -son sus hijos los que capitanean ya las empresas de telecomunicaciones- saben que no será suficiente, ahora que la lucha por los suscriptores se endureció en los últimos años y que los mercados empiezan a madurar y estabilizarse tras su explosiva expansión de los últimos cinco años. Por si las dudas, es su propio mercado matriz azteca el que certifica la tendencia y le marca las huellas de la portabilidad: durante el último trimestre de 2009 y el primero de 2010 la española - con 51.3% de las nuevas líneas- ha conseguido añadir más suscriptores de pospago que América Móvil.

En México, Movistar continúa ganando participación al grupo Slim, por tercer trimestre consecutivo y ya cuenta con un 20,9% de cuota (frente al 20,3% en el trimestre anterior) mientras que su rival pasa del 71,7% al 71,2%. Además, el negocio va bien con una subida del 18% en los ingresos y del 55% en el ebitda en moneda local. Las empresas de Slim pierden brillo a domicilio: el avance de la tecnología y la mayor competencia han frenado el alto crecimiento de Telmex y AMóvil. Como le advertía a CNN el consultor local Ernesto Piedras, “tiene una colección de coronas y una colección de joyas pero cualquier negocio tiene un ciclo de vida. Su fase más dinámica de expansión ya la tuvo”, al menos en tierras aztecas. Según los datos de los analistas internacionales consultados por Bloomberg, Telmex podría finalizar 2010 con algo más de 16 millones de contratos de líneas telefónicas, lo que supone un 4% menos. Para 2010 América Móvil espera 15.8 millones de adiciones netas, una desaceleración de 6% frente al crecimiento hasta el tercer trimestre de 2009, pero un crecimiento en la base de clientes del servicio de pospago desde el 22.3% en el tercer trimestre de 2009 a 25%. Y a largo plazo, la participación de mercado de América Móvil en México disminuirá en los próximos 3 a 5 años, según Banamex Accival.

En el tercer trimestre del año la penetración de telefonía móvil se situó en el 74%, después de haberse incrementado un 4%. Sin embargo, las estrategias de America Movil no le han permitido aprovechar esta reactivación. La cuota de mercado móvil de Telefónica ha pasado en sólo tres meses del 19,8% al 20,3%. En este periodo, America Movil - que en tierras mexicanas cuenta con un 74% del mercado y es considerado actor dominante por el ente antimonopolios- ha visto cómo por primera vez en la historia perdía suscriptores prepago (38.000) y su base de clientes ya se sitúa en el 71,7%, desde el 72,2% del segundo trimestre. Telmex, la compañía más significativa del grupo empresarial del magnate mexicano Carlos Slim sigue manteniendo alrededor de 85% de las líneas terrestres de México, pero cerraba 2009 con las peores cifras de los últimas dos décadas en Bolsa, una caía del precio de sus acciones un 23% en esos 12 meses y la pérdida de un 4% de líneas –hasta 16 millones de líneas- y cuota de mercado en favor de otros operadores como Movistar y Grupo Televisa o SAP, plataformas que ofrecen paquetes de voz, televisión e Internet, o simplemente ofertas inalámbricas. Y la nueva joya de la corona de su rentabilidad, América Móvil, ha visto cómo sus beneficios operativos y netos caían un cayeron un 1.8% y 17.2%, respectivamente en el último trimestre, aunque el EBITDA fue ligeramente mejor a lo previsto por el consenso de los analistas.

Telmex no ha podido aún emprender su ansiado triple play (televisión por cable, internet de banda ancha y telefonía a un mismo cliente). El título de concesión otorgado en 1989 le prohíbe dar un servicio de televisión por cable que está en manos sobre todo de Cablevisión. Nada que el regulador piense cambiar a corto plazo, todo lo contrario: Slim traga dos veces para digerir el desembarco de Cablevisión en el mercado de la telefonía móvil para 2010 y la evidencia de que Televisa se quedará con un 30% de participación en el operador Nextel, a cambio de una inversión en efectivo de 1.440 millones de dólares.  Y Telefónica y Movistar han empezado a saltarse los muros con los que el mexicano blindaba la operación de Telcel y Telmex en su mercado matriz. El acceso de la operadora española -sola o en consorcio con otras empresas- a la subasta dos hilos de la red de fibra óptica en manos de la Comisión Federal de Electricidad de México le permitirá driblar su dependencia de la red de Telmex. Nada que no busque reeditar con la participación en el concurso de nuevas frecuencias móviles y la mejora de costes para su telefonía celular y la tercera generación móvil. Si la multinacional que preside César Alierta, Televisa o Vivendi consiguen un buen lote en la subasta, por primera vez en la Historia un grupo con el volumen y fortaleza financiera suficiente para hacer sombra a Telmex contará en México con una red propia para prestar sus servicios.

A Slim le empiezan a doler las noticias cariocas. En el último trimestre ha visto mermado su crecimiento y lo será más en la medida en que Vivendi pueble su competencia en fijo con GVT, que el Palacio de Planalto consume el despegue de la fusionada Telebrás y que Telefónica, con 67 millones de usuarios, siga consolidando con Vivo la primacía móvil. Ya en Sao Paulo ha conseguido la llave a la televisión de pago, para amortizar su  participación de TVA y emitir DTH (Direct To Home satellite services). Brasil, de donde procede el 15% de los ingresos totales del grupo y un 14% de su ebitda,  se ha convertido en el segundo mercado mundial para Movistar y dado su potencial de crecimiento futuro (una penetración del 88%), es previsible que su peso siga incrementándose en las cuentas de la operadora española, con más de 50 millones de clientes de Vivo y un 29,5% del mercado. Los problemas de calidad de Telesp  afectaron al negocio fijo, con una caída de ingresos del 2% y del ebitda del 9%. Pero la mejora del negocio móvil de la filial Vivo (7,7% de subida en ingresos y 16% en ebitda) ha logrado compensarlo y se sumará ahora al programa gubernamental para extender la banda ancha universal. Mucho más de lo que puede decir Slim en un mercado muy reñido -las tres grandes tienen más del 20% de cuota- en el que Claro no ha conseguido subir del 25%, por delante de Telecom Italia (23,7%) y el campeón local Oi (20,8%).

UN MAPA CON FRONTERAS YA CONSOLIDADAS

Por eso América Móvil busca compensaciones en otras latitudes ante las estrecheces de un mercado del que se nutre el 80% de sus aventuras continentales. Pero al sur del Río Grande el mapa está ya repartido con Telefónica. Ha dejado Venezuela, le gustaría Cuba, pero los Castro no le dejan ni tocar la participación de Telecom Italia en Etecsa. La decisión de consolidar sus operaciones de telefonía móvil, fija, TV paga e Internet en América Latina promete, en el caso de Colombia, con Telmex Colombia y Comcel crear no solo el mayor operador de telecomunicaciones del país, sino la segunda compañía con más ventas de toda la economía. Será si Alierta decide no insistir en la puja por ETB y le mueve de nuevo la bitácora a Telint. La española invertirá 375 millones de euros para desplegar una nueva infraestructura que acompañe el crecimiento en el servicio de banda ancha en Colombia y llegar a más del 70% de la población colombiana con Internet Móvil 3.5 G.

Centroamérica ya no es una región exclusiva Claro. MoviStar tiene operaciones en toda la región; Digicel también, excepto en Nicaragua; Millicom en El Salvador, Guatemala y Honduras; Cable & Wireless provee servicios en Panamá. Y en el que el magnate mexicano aspiraba a convertir en uno de sus motores celulares a partir de 2010, Costa Rica -con la penetración más baja de la región (el país con el mayor Producto Nacional Bruto per cápita de Centroamérica ($6.060), sigue siendo el de menor penetración celular de la región, con 37 líneas por 100 habitantes, versus 121 líneas en El Salvador, el país de mayor penetración), la Sutel pospuso sine die el concurso de frecuencias y el mexicano ya sabe que Claro se medirá con otros favoritos: MoviStar, Digicel Millicom y Cable & Wireless.

En Argentina, la Casa Rosada ha dejado claro que ni Telefónica ni Slim tendrán acceso al cuádruple play. Pero la ‘guerra’ audiovisual de los Kirchner acorrala sobre todo a Slim, la pinza sobre Clarín le cierra las puertas al triple play, le obliga a desinvertir y aleja los pasos del mexicano de Telecom Argentina. Slim intentó alcanzar por el camino de las adquisiciones y las participaciones lo que la operación de Telmex Internacional y América Móvil no le ha dejado a mano en Argentina, pero si se queda fuera de Telecom Argentina -la única que podría blindarse en la “desconcentración” de los medios-, no habrá para el mexicano premio de consolación en la tierra del tango: lo dejarán aferrado a la cuarta operadora móvil del país, sin poder estirar sus costuras. Cuenta sólo con 16,04 millones de usuarios en la Argentina, Paraguay y Uruguay, de un total de 172,57 millones que tiene en toda la región, Estados Unidos y el Caribe y los 15,4 millones de Movistar en la tierra del tango. No tendrá, como Telefónica -que sostiene el cetro del liderazgo desde 2004 y un tercio de la banda ancha -el consuelo del liderazgo del mercado, la tv abierta con más audiencia (Telefé) y la opción de alquilar sus infraestructuras a los nuevos gestores de la tv por cable.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...