edición: 2908 , Miércoles, 19 febrero 2020
18/11/2013
A vueltas con los costes

El rescate bancario, como la marea negra, a cuenta del contribuyente

La directiva de protección de los depósitos no protege al contribuyente en las reestructuraciones
Juan José González

El destino parece haber provocado, como un capricho, la coincidencia en el tiempo de la sentencia por la marea negra de la catástrofe del `Prestige´, con el final del rescate bancario. Y así, la actualidad se ha encargado de azuzar dos temas comunes y de importancia capital en ambos casos: la culpabilidad de la autoría y los costes de los daños. Con independencia de que en el primer caso se haya exonerado de responsabilidades a los principales imputados, así como de los costes, en el del rescate bancario los `jueces´ parecen estar trasladando a la sociedad el mismo mensaje, y en ambos la víctima coincide: el contribuyente. En el rescate bancario es `culpable solidario´ con las entidades rescatadas y en el asunto de las preferentes será también el encargado de pagar la pérdida. Mucho tienen que cambiar las decisiones para que la factura del rescate bancario no corra el mismo destino que la del `Prestige´. La devolución (o recuperación) de las ayudas a las entidades rescatadas, se ha convertido en una de las más complejas asignaturas pendientes del Gobierno.

Las previsiones más optimistas sitúan la recuperación del crédito a mediados del próximo ejercicio. Cuentan para ello con que las entidades saneadas y las rescatadas (para esa fecha, también saneadas) estén en condiciones para volver a financiar a empresas y familias. Y cuentan también con un puñado de medidas de estímulo económico que seguramente pondrá en marcha el Gobierno. En el lado negativo, los pesimistas coinciden con los realistas en que el rescate bancario es una asignatura pendiente del Estado y del sector bancario rescatado. Un rescate incompleto todavía, a falta de que en los próximos días los interesados `pujen´ en serio por NCG Banco y Catalunya Banc.

Todos los problemas de la reestructuración bancaria (Bankia y BMN) han consumido dinero: son los casi 42.000 millones del rescate bancario. Las pérdidas de Banco de Valencia y Banco Gallego también han necesitado recursos. Y los pendientes consumirán más, es decir; la venta de NCG Banco, de Catalunya Banc y la fusión de Unicaja y Ceiss, exigirán desembolsos de recursos financieros en abundancia. Y la suma de todas las inyecciones debe ser asumida por el Estado español, quien, a su vez, deberá reintegrarlos a la caja. Pero la tarea de recuperación es compleja por no decir misión imposible puesto que no se prevé una fórmula distinta a la de tirar de déficit del Estado. Por eso, la fórmula para recuperar el dinero contemple la venta de activos de Bankia así como de salidas a los mercados de financiación.

En la reunión de ayer entre el presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi y los responsables de la banca de varios países, y entre ellos los españoles, se trató el asunto de los contribuyentes, de su situación y defensa ante los rescates bancario y soberano. En Bruselas tratan de que los Gobiernos apliquen las normas de buen gobierno y las mejores prácticas en las relaciones entre la banca y los particulares y empresas. Pero en la práctica, en situaciones de reestructuración, las prácticas no siempre son las mejores. Y es que en todos los casos el pagano de la crisis continúa siendo el contribuyente, bien por la vía directa de las pérdidas, en el caso de los productos financieros (preferentes y subordinadas) bien por la vía indirecta de los impuestos.

Porque el asunto de quién paga los platos rotos de una reestructuración bancaria no fueron contemplados en su día en la redacción de la directiva sobre protección de los depositantes y el orden de prelación de los acreedores en las futuras crisis bancarias. La directiva en cuestión, se discutía en uno de los momentos más delicados de la crisis, con Chipre en pleno rescate y con la célebre quita por debajo de los 100.000 euros para los depósitos.

Si aquella directiva es de aplicación el próximo ejercicio, es posible que el contribuyente no sea el pagano inmediato ni único de la reestructuración bancaria. Pero si la norma queda supeditada a la puesta en marcha de la unión bancaria europea, los contribuyentes no serán diferentes a los accionistas ni a los acreedores en el pago de quiebras o rescates bancarios. De esta forma, y en tanto no se aplique la nueva directiva, será difícil que el contribuyente se libre de pagar la próxima marea negra o el siguiente rescate bancario.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...