edición: 2742 , Miércoles, 19 junio 2019
30/03/2010
RSC

El 'salario emocional' se hace fuerte en las empresas para crear ventaja competitiva

Una cultura corporativa orientada a las personas ayuda a la retención de profesionales
Beatriz Lorenzo

En tiempos de crisis económica, los aspectos no monetarios del salario han comenzado a cobrar mucha más fuerza en la mayoría de las compañías españolas. Ante la sombra de cierre, reestructuración o quiebra que planea sin remedio sobre el panorama empresarial, las emociones juegan un papel importante a la hora de afrontar cualquier decisión de índole laboral. Experimentar tranquilidad ante el buen rumbo de la compañía, gozar de un buen clima de trabajo o disfrutar de la posibilidad de tener un buen desarrollo profesional son factores que van pesando cada vez más en la psique de los trabajadores. Así pues, el panorama laboral actual es paradójico: por un lado la sombra del desempleo y la parálisis económica impulsan a los trabajadores a ser menos exigentes con los empleos a los que postulan, o con los salarios que están dispuestos a recibir. Pero a pesar de ello -o quizás precisamente por ello- los aspectos emocionales del empleo cobran una importancia que no tenían durante los tiempos de bonanza.

Cada vez son más las compañías que llevan a cabo una cultura corporativa orientada hacia las personas, asumiendo que la atracción y retención de los mejores profesionales pasa por una carrera profesional estructurada en la que cuentan los conocimientos y las habilidades, pero mucho más la actitud de las personas. Medidas tales como la formación continuada, un plan de carrera transparente y preestablecido y las facilidades para conciliar la vida familiar y laboral, juegan un importante papel a la hora de conseguir una buena actitud por parte del empleado y a fidelizarlo.

LA CREACIÓN DE VALOR

Hoy en día para la mayoría de las empresas la ventaja competitiva no reside en los productos, sino en un excelente servicio al cliente. Con un plan de carrera adaptado a este pensamiento, las compañías han de aspirar a que sus empleados adquieran las competencias y conocimientos necesarios para desempeñar de manera eficiente sus funciones, apostando para ello por la modernización en la gestión de las personas, por la flexibilidad ante los cambios y por una discriminación de las políticas retributivas en función de la aportación de cada empleado al proyecto común.

Los beneficios de un salario emocional, que atienda a aspectos relacionados con las necesidades y la individualidad del empleado en lugar de limitarse a lo puramente monetario, son múltiples para las compañías y contribuyen a crear valor añadido, algo muy necesario en tiempos de crisis. Según revela una investigación de la profesora Nuria Chinchilla, del Centro Internacional Trabajo y Familia de España, las empresas que concilian la vida familiar y laboral ven reducido en un 30% su porcentaje de abstencionismo por parte de los empleados.

Los expertos afirman que la productividad de las compañías se incrementa cuando existe un salario emocional porque se evita el llamado “síndrome de Burnout”, descrito en 1974 por Freudemberg y que hacía hincapié en el estrés y agotamiento emocional producidos por la despersonalización o deshumanización del trato laboral.  Sin embargo, la retribución emocional cuenta con herramientas como jornadas laborales cortas, horarios flexibles, jornada semanal comprimida los viernes, etc, que favorecen la productividad del trabajador.  Debido a ello, en la Unión Europea, países como Bélgica, o los Países Bajos, con menos horas trabajadas semanalmente, están en los primeros puestos en el ranking de productividad.

COMUNICACIÓN Y FLUIDEZ

Otro aspecto importante de la relación laboral , la necesidad de comunicación, se refleja en las  palabras de los autores James C. Collins y Jerry I. Porras, “ Una ideología clara y bien expresada, atrae a la empresa a personas cuyos valores personales son compatibles con los valores centrales de la misma. Y a la inversa; repele a aquellos cuyos valores personales son incompatibles”

Así pues, en último término, parece necesario fomentar una relación fluida entre los empleados y la empresa, relación que se encargará de sopesar la permanencia futura del empleado en el lugar de trabajo, a través de la identificación de las áreas en que los empleados son más productivos. A la vez, reconocer el buen desempeño de los empleados se traduce en efectos positivos y tangibles al ampliar los niveles de retención y satisfacción del empleado, al tiempo que mejora la productividad de la organización a todos los niveles.

La importancia del salario emocional va cuajando poco a poco entre las políticas de RRHH de las compañías. La organización británica Grass Roots ha ofrecido recientemente observaciones, fruto de su experiencia, a directivos para establecer programas de motivación adaptados a la actual situación del mercado laboral. La metamorfosis vivida en los últimos años en el mercado laboral ha dado la vuelta a los conceptos tradicionales sobre los elementos de motivación y fidelidad de los trabajadores a la empresa. Antes, el sueldo y la antigüedad eran considerados básicos, pero hoy en día la mayor temporalidad en los puestos de trabajo y la reducción general en el nivel salarial obligan a las empresas a volcarse en el denominado salario emocional, entendiendo como tal los incentivos no monetarios que reconocen los logros de los empleados.

La organización asegura que un programa bien pensado, estructurado y comunicado puede proporcionar al negocio un importante margen competitivo cuando se trata de atraer a personas clave dentro de la organización y retener la fidelidad de los empelados más valiosos, y aboga por la transparencia, y la comunicación fluida como compañeras inseparables del salario emocional.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...