edición: 2346 , Viernes, 17 noviembre 2017
18/03/2010
Exceso de euforia autocomplaciente

El sector TIC pone a Zapatero y Sebastián ante el espejo de una situación mal gestionada

La LES se olvidó de ellos, la Ley de Ciencia divorcia al sector público y el privado, el Plan de Acuerdo no detalla el servicio universal –que pagarán las empresas- y se olvida del renove de redes
Aetic le propone objetivos a la administración digital y el dni-e, planes de ahorro y eficiencia energética para las AA PP, regulación de las frecuencias y un acuerdo de inversiones en redes
Zapatero y Merkel abren la CeBit
Ana Zarzuela

Se ha venido arriba. El presidente volvía de la mayor feria tecnológica del mundo, el Cebit de Hanover, con la cabeza alta y un sitio junto al centenar de empresas españolas en la avanzadilla tecnológica global como líderes en tdt, e-health o banda ancha móvil. Quería aprovechar el estatus como invitado de honor “por su espectacular desarrollo en la sociedad de la información” para abrillantar las medallas TIC Made in Spain. Tanto como para alimentar hasta las envidias teutonas. Anécdotas aparte, era Angela Merkel la primera sorprendida cuando en el discurso de Zapatero se colaba uno de esos ‘galones’: más del 99% de los españoles tiene acceso a banda ancha. Un alarde que sólo la letra pequeña -la diferencia entre la cobertura técnica teórica y la conexion de facto- dejaba en su justa medida. Pero los destellos públicos de Moncloa e Industria no tienen quien los encienda por igual a domicilio. La patronal AETIC le enseña ahora en casa el espejo de los olvidos y la falta de concreción. Zapatero y Sebastián juraron hacer de las tecnologías de la información el epicentro de un nuevo modelo productivo con la Ley de Economía Sostenible, les prometían un sitio preferente en la Ley de Ciencia y en el Plan de Acuerdo Político ante la Crisis. Y es Moncloa la primera en reconocer, letra a letra, que un sector que supone ya el 5,9 % del PIB y aumentos de la productividad del 400% será el eje de la recuperación económica o empresarial. Pero poco más. La patronal no tuvo sitio en la elaboración de la Ley de Economía Sostenible, aún espera para conocer su contenido final. De la Ley de Ciencia no esperan nada de nada, por más que avisen que el recorte de la I+D+i y la falta de ventajas fiscales amueblan la perpetuidad de la crisis. La subida del IVA  no sólo será “inoportuna” -dice Banegas-, es el último de los agravios al sector. Los mismos que echarán el servicio universal de banda ancha sobre los hombros de las empresas españolas, de espaldas a los incentivos públicos que la comisaria Kroes impulsa desde Bruselas. Los mismos pasos que ‘olvidan’ concretar los planes de colaboración público-privada para el acceso de redes de nueva generación en la regulación nacional.

Se lo advertían la patronal y las empresas del sector hace justo un año con el título del informe de la AETIC: “la solución [a la crisis] es digital”. Se lo recuerdan ahora, de nuevo, y le ponen hitos para que el Ejecutivo aterrice sus planes en ese camino. Los recortes en innovación de los PGE, la presión y los agravios de la fiscalidad española sobre las empresas y la erosión del Plan Avanza se suman al desencuentro con las telecos y dejan la iniciativa TIC y las promesas sostenibles en fuera de juego y en manos privadas. En una década invirtieron 58.000 millones de euros, seis veces más que la Administración.

A Sebastián le siguen ‘oxidando’ sus propias medallas TIC, olvida la eficiencia energética de los edificios, no despega la e-administración por el embudo del dni-e; se enreda aún en la transición audiovisual, a pesar de que España es líder en producción de TDT y acaba de sellar en Hanover un acuerdo para exportar el modelo a Latinoamérica. Y se resguarda en el laissez faire de las regulaciones pendientes, la agencia radioeléctrica, el CEMA o la letra pequeña del dividendo digital.

Esta vez “el Gobierno ha respondido positivamente a las enmiendas” de la patronal. Esperan, de nuevo, en el banquillo de la concreción. Le encienden las mismas luces rojas que Microsoft: España tiene que salir "del café para todos" y apostar por la inversión tecnológica. Es el único atajo para superar su fuera de juego ante el resto de los Veintisiete (un diferencial entre la inversión per cápita en tecnología en Europa, 180 euros frente a los 82 euros de España). Y no podrá hacerlo -denuncia María Garaña- si las pymes no despejan la vía a la financiación y Moncloa pasa de las palabras a los hechos.

Sintonizaron sus brújulas, o eso parecía, para el sector público el impulso del sector TIC -ése que como recuerda Jesús Banegas (el presidente de Aetic, la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones de España, es el que más paga, más ingresos per cápita genera y más empleabilidad garantiza- iba a ser también el eje de la salida  a la crisis. Y, de la mano de Francisco Ros consiguieron el más difícil todavía: un documento conjunto de toda la industria Tic europea y sus patronales que incluía “despliegue de redes de nueva generación, infraestructuras y servicios” y que  Sebastián prometía utilizar como espina dorsal para la Estrategia de Granada y el bautismo de un nuevo mercado único digital que someterá a la aprobación de los Veintisiete en el Consejo de Ministros de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información abril.

El ministro se acercaba más en las últimas semanas a unas aguas en las que hasta ahora había dejado solo al secretario de Estado de Telecomunicaciones. Si Sinde permitió que la industria de contenidos abra el debate sobre nuevas tasas al adls o algún canon de distribución sobre las operadoras, el ministro intentó flexibilizar la neutralidad de la red ante Bruselas para que las propuestas de cobro a los grandes buscadores y las alianzas en infraestructuras no cayeran en el saco roto de la Comisaria Kroes. Pero la propuesta de la Presidencia Española en la "Declaración de Granada"  que espera aprobar el 21 de abril impulsará en su artículo 30 nuevas medidas penales para proteger los derechos de autor digitales, a pesar de dejar en los hombros de las operadoras y los proveedores de la red una responsabilidad casi policial sobre las webs y la identificación de sus usuarios. Industria les enseña ya a sus socios europeos algunas contradicciones de sus redes: el sector reconoce que los ayuntamientos han apostado casi el doble que en ediciones anteriores por soluciones de innovación y tecnología, pero el Plan E aún sólo destina al sector TIC el 5,16% del presupuesto, el 11% de los proyectos. Las operadoras no olvidan que les atrasa el reparto de frecuencias móviles y el dividendo digital y que el Plan Renove para nuevas redes no ve la luz, mientras Sarkozy dedica a ellas 2.000 millones.

Tragaron dos veces ante la presentación del Avanza2 -con un 56% menos para proyectos-; las empresas españolas han asumido con discreción las lagunas de la puesta de largo de la e-administración desde el 1 de enero: acallaron sus quejas ante las urgencias de la TDT de pago, digieren con calma  la transición a la televisión digital, las 3D y la alta definición (tres sectores en los que las que son líderes europeos) y asumieron, aunque con recelos, que les cargara a las telecos y el sector audiovisual las facturas de RTVE y consumara los recortes de los PGE. Eran sólo el preludio de un desencuentro que la Ley de Ciencia ha terminado por consumar. Ahora, los sectores TIC no quieren ‘enmendar la plana’, pero no esperarán en silencio. Un 63,6% de las empresas TIC prevé mantener sus plantillas y un 25,5% estima aumentar el número de contratados en 2010. Han hecho su parte y quieren concreción de la administración. España no ha sufrido tanto como el conjunto de las tecnológicas el recorte de  ingresos -un 10% mundial-, pero  después de un ejercicio con una caída del 8%, no será como pronto hasta 2010 cuando se recupere, según el Observatorio Europeo de Tecnología de la Información. ASIMELEC augura un 2010 ‘crítico’ en las TIC si persiste el recorte de inversión pública y junto al descenso del consumo privado entorpecen los motores identificados para los próximos meses: el mercado de la telefonía móvil “inteligente”, el desarrollo del 3D y de toda la industria de contenidos digitales y servicios asociados a la TDT como la interactividad o la alta definición.

DE OLVIDO EN OLVIDO

Nada de la inyección específica de 5.000 millones anuales a medio plazo que pedía el sector hace un año para inversiones destinadas a 'info-estructuras', equipamientos eTIC, I+D+i y sostenibilidad. Y a pesar de las bendiciones de la OCDE al Plan Avanza2, no sólo no crece un 25% como había calculado Asimelec  y le había pedido desde 2008 a Industria -para favorecer entre otras cosas la expansión de las redes de nueva generación-, sino que decrece justo ahora que el conjunto de las empresas TIC nacionales vieron por primera vez desde el año 93 caer el sector un 8% en 2009 y prevén un freno del 2,5% para 2010. Las telecos bajaron un 6%. Lejos quedan las exigencias de la Asociación Multisectorial de Empresas de Tecnología de la Información, Comunicación y Electrónica (Asimelec) miraba al escaparate de la UE y exigía duplicar los fondos del Plan Avanza, aumentar un 20% las inversiones en TIC de la Administración, facilitar el acceso a la contratación pública a las pymes con tecnología innovadora y reducir la tasa de las telecos al 0,75 por mil.

Hoy, la AETIC le enseña de nuevo su bitácora de innovación. Esta vez no pasa por ningún plan que afecte a los PGE, nada ni siquiera que exija mayores inversiones públicas. Con un plan de teletrabajo podrían impulsar un ahorro energético del 1,3% en la UE, o alinearse con los objetivos europeos de Green-TIC y reducir las emisiones globales de al menos un 15% para 2020, según el informe 'Smart 2020'  si se implantara un Plan Nacional de eficiencia económica y sostenibilidad ambiental de infraestructuras TIC, para empezar en las AAPP y los data center públicos. Sólo la gestión inteligente de edificios podría reducir el consumo energético en las viviendas de la Unión Europea en un 17,5%. Por eso en la hoja de ruta que Asimelec le ha vuelto a rediseñar a Moncloa, ha incluido la presentación en seis meses de un plan de Extensión del Teletrabajo en la Administración Pública, un Plan de Eficiencia Económica y Sostenibilidad de las infraestructuras TIC de la propia Administración -que se podría financiar a través del ahorro obtenido por la inversión del propio contratista- o un Plan para la implantación de contadores y redes inteligentes que permitan la integración distribuida de la producción de las renovables y el despliegue del coche eléctrico. En cuanto a las redes, Aetic se plantea unir el impulso de las nuevas infraestructuras de acceso ultrarrápidas en viviendas y edificios a la medida lanzada por el Gobierno para impulsar la rehabilitación de viviendas como fuente de empleo.

A las empresas tecnológicas españolas les sabe a poco el incremento de la deducción en el Impuesto sobre Sociedades para las actividades de innovación, que pasa del 8% al 12%. La bajada de la tasa general de operadores no soluciona la alta presión fiscal que padecen las empresas de Telecomunicaciones, abocadas a destinar el 0,9% sobre sus ingresos para financiar la supresión de publicidad en Televisión Española, o la subida del IVA desde el verano. Menos aún -lo advierte la Aetic- compensa  la caída presupuestaria en del Gobierno en materia de gastos de innovación (un 66% sólo los del Ministerio de Industria) ni la erosión de los presupuestos del ICEX para la externalización del sector TIC con un ‘paraguas sostenible’ que no deja sitio a los apellidos tecnológicos de forma explícita, como ha denunciado la asociación estatal de empresas exportadoras Amec. Miran a las promesas del Plan de Innovación de Azcorra -movilizar 6.000 millones de euros de inversión privada, 2.600 pública y el retorno de 700 millones de ayudas de la UE para cumplir en 2015 la Estrategia Estatal de Innovación- y le recuerdan, en palabras de Banegas, que “no necesitan préstamos del Gobierno sino reglas del juego que incentiven la inversión”.

Y aunque el Plan Innovación 2010 recién consagrado por Cristina Garmendia promete que el MICIN impulsará en un año la creación de 3.900 nuevas empresas innovadoras y 40.000 antes de 2015, en la patronal del sector no pueden por menos que sacarle los colores a la Ley de Ciencia y los planes de la ministra. La patronal consiguió de manos de Garmendia y Pétriz poco más que incluir el apellido tecnología en el enunciado de una norma que -como detalla la AETIC- consuma un divorcio entre el empuje de la administración y la empresa privada: no establece medidas para "rentabilizar" social y económicamente la investigación científica y está más dirigido a gestionar la I+D pública que a fomentar la I+D empresarial, que es la que -advierte AETIC y ASIMELEC- "verdaderamente" crea riqueza.  A la nueva Ley de Ciencia se le han olvidado las medidas para rentabilizar la investigación privada y no solventa la "falta de competitividad" de España en materia fiscal.

A diferencia de otros mercados del entorno, como Francia, la deducción por I+D no es un "crédito efectivo", una empresa que tenga pérdidas en España no puede disfrutar de estas deducciones. Menos aún se han eliminado, como le piden las empresas y la patronal española, el límite de la deducción de la cuota, aún no se que la deducción del 40% sobre la cuota de la Seguridad Social al personal investigador sea compatible con la deducción fiscal por actividades de I+D+i. A pesar de que la Ley hace bandera de la liberalización del investigador público, que dispone de flexibilidad para poder realizar estancias en organismos extranjeros, no podrá desarrollar su actividad en organismos privados españoles. Sólo la inclusión de medidas de implantación horizontal de TIC en el tejido empresarial dentro del Plan Integral de Política Industrial puede conjurar algunos de los fantasmas de la innovación nacional. España, en el puesto 17, sigue en la tercera división -entre los "innovadores moderados"- de la UE, según la clasificación de la Comisión Europea, junto a República Checa, Grecia, Hungría, Italia, Lituania, Malta, Portugal y Eslovaquia, por detrás de Chipre, Estonia, Eslovenia o República Checa, y su ritmo de mejora es también más lento que el promedio de los 27, lejos del horizonte del 3% del PIB que la UE se obliga a cumplir para 2020. Y sus debilidades no son otras que la escasa inversión de las empresas en I+D (la segunda más baja de la UE, sólo por delante de Grecia) y la falta de colaboración entre el sector público y privado.

CONTRADICCIONES DE LAS REDES

Miguel Sebastián enseña las contradicciones de la banda ancha y las tecnologías a las telecos. Ya lo hizo -en una de sus grandes ausencias ante la patronal- en la presentación del Informe Sociedad de la Información de la Fundación Telefónica  que Ros apadrinaba: el motor TIC sigue en manos privadas, en una década invirtieron 58.000 millones de euros, seis veces más que la Administración. Industria hace ondear en su presidencia europea, en el Cebit y en el Mobile World Congreso el perfil del segundo país de la UE con mayor densidad de redes sociales, con casi tres de cada cuatro internautas como usuarios, el segundo con mayor número de usuarios -sólo por detrás de Brasil-, líder en conexión empresarial de banda ancha y uno de los mercados de los Veintisiete con mayor penetración de la banda a ancha móvil, que ha sumado sólo en un año más de medio millón de accesos mediante tarjetas de datos y dispositivos USB. La banda ancha fija supera los nueve millones y medio de accesos, lo que supone que el 45% de las viviendas españolas cuentan con Internet de alta velocidad y el 87% de los hogares con acceso a la red se conecta través de banda ancha, un índice que sigue siendo muy superior a la media de la UE-27, del 80%. Pero no ha sido hasta ahora mayoritariamente gracias a la Administración: la empresa privada se ha convertido en ariete del desarrollo de la Sociedad de la Información, con una inversión estimada de 58.000 millones de euros en los últimos diez años, por los apenas 10.000 aportados por la Administración central. Nada que hasta ahora haya podido opacar el Plan Avanza.

De poco le ha servido al equipo de Sebastián colgarse -a contrapié de las operadoras agrupadas en Redtel- el anuncio del servicio universal de banda ancha de un mega y su voluntad de ‘exportarlo’ a la UE. Quiere hacer de él, además, el salvoconducto ante las telecos para las inversiones y las promesas de cesión de frecuencias en el refarming y el dividendo digital, pero como le recuerdan desde ETNO -la patronal europea de las telecos- Sebastián les enseña a sus socios europeos las contradicciones de sus redes: el sector reconoce que los ayuntamientos han apostado casi el doble que en ediciones anteriores por soluciones de innovación y tecnología, pero el Plan E sólo destina al sector TIC el 5,16% del presupuesto, el 11% de los proyectos ; no hay ni rastro del Plan Renove para internet o nuevas redes que Moncloa y la Setsi aseguran que preparan desde 2009. Bruselas sólo tiene ojos para las redes de nueva generación, justo la herencia de su mandato que más desafía ya las cuentas y el mapa de las inversiones de Ros y la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones española. No es Telefónica la única que ha comenzado a exigir un Plan Renove de FTTH. La diferencia entre un desarrollo rápido de la banda ancha y uno lento con el horizonte de 2014 significa poner en peligro un crecimiento del PIB europeo de 400.000 millones. Optar por lo primero crearía 1,8 millones de puestos de trabajo más que quedarse en la vía lenta, según las cifras de Telefónica. Pero las promesas de la Setsi, renovadas mes a mes, aún no han visto la luz. Desde hace un año un grupo de expertos barajan en el borrador del Real Decreto y ya dejaron pasar la primera de las opciones que barajaron para su financiación, el nuevo Plan E de inversión local 2010. A pesar de que el propio ministro presume de una banda ancha móvil que duplica a la estadounidense en penetración, agosta aún la inversión de las operadoras, ahora que Moncloa se guarda el reparto del ‘dividendo digital’ como pronto hasta enero de 2015, que ha devuelto a la ‘nevera el reparto de las frecuencias de 900 Mhz y su refarming y que amenaza con adelantar el 2,6GHz, aunque el sector le advierte que aún es pronto para el LTE.

LA REBAJA DE LA INVERSIÓN  Y LA DEMORA DE LA E- ADMINISTRACIÓN

En inversiones TIC, España progresa adecuadamente pero todavía tiene que mejorar, mucho y a ser posible muy rápido. Una radiografía que revalida el último Informe de la Sociedad de la Información de la Fundación Telefónica. Durante los últimos años la partida TIC se mantiene estable en el 3,5% del presupuesto de la Administración General del Estado (es ya un 10% del sector tecnológico global en España), mientras que en las administraciones locales el aumento ha seguido un ritmo más elevado con un incremento del 23% entre los años 2005 y 2007. Todas las administraciones están realizando un esfuerzo en informatizar los puestos de trabajo, hay 80 ordenadores por cada 100 empleados públicos, el doble que ocho años atrás, pero el número de ordenadores personales de las administraciones del Estado y Local crece con una tasa inferior a la del informe anterior y sólo hay 46 ordenadores con acceso a internet/intranet por cada 100 empleados en la administración global. Y aunque la nueva ley obliga a las Administraciones a tener “quioscos físicos de atención” en todas las dependencias  todavía la mitad de los centros de la administración autonómica no dispone de banda ancha y en los municipios de 1.000 a 10.000 habitantes, sólo el 76% tiene acceso a ella, frente al  92% de las empresas que se conecta mediante banda ancha, situando a España en la primera posición del ranking de la UE-27.

Se lo recuerda la AETIC: necesita establecer plazos concretos para la implantación de soluciones TIC en Sanidad, Dependencia, Educación, Seguridad y Justicia. “Casi todo está aún por hacer”, aunque la E-administración haya adaptado a formato digital el 80% de sus procedimientos (según Presidencia) y la Conferencia de Alto Nivel sobre E-Health en Barcelona haya sido la evidencia de que las empresas españolas como Indra, Telefónica, Everis o Oesía lideran la digitalización sanitaria:  un 98% de los centros de salud ya tenían la historia clínica de cada paciente digitalizada. Pero sobre todo, Moncloa tendrá que establecer un Plan global de Administración Electrónica, que en 2102 tanto la administración central como las CCAA tengan automatizados todos sus procesos. Sebastián ha jugado a ser el más precoz de la estrategia e-2010 de la UE. A la vista del título de novena potencia en administración digital le sabía a poco el horizonte de 2015 que se ha fijado Bruselas como línea roja para hacer exigible el derecho de los ciudadanos a realizar por medios electrónicos las gestiones con administraciones públicas del Estado y puso un ultimátum en vigor desde el 1 de enero de 2010. Pero tres años después de la entrada en vigor de la Ley 11/2007 de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos, la puesta de largo le ha pillado aún lejos de sus expectativas.  No era hasta enero cuando regulaba por real decreto la “interoperabilidad digital entre administraciones”. Y en las Comunidades Autónomas y la Administración Local, los que los derechos no son de obligado cumplimiento, sino en función de sus disponibilidades presupuestarias.

Ni la inversión del Ministerio de 314 millones que destinó desde 2006 para la puesta en marcha del carnet electrónico, ni los planes de Red.es y la suma de 600.000 titulares en un año pueden opacar que al DNI digital aún le falta quien lo use de forma masiva. Y es que dos de cada tres de los más de 24 millones de internautas que hay en España conocen las utilidades del nuevo documento de identidad y casi 15 millones lo tienen ya en sus manos, pero sólo el 40% de ellos -un 22% de los españoles- lo ha usado alguna vez. Además, las previsiones de la Policía y la Guardia Civil apuntan a que el DNI tradicional se seguirá utilizando hasta 2017. La orfandad del DNI digital tiene mucho que ver con que España ocupe aún  la posición décimo tercera del ranking europeo de eGoverment, que clasifica 31 países, incluyendo los 27 estados miembros, además de Croacia, Islandia, Noruega y Suiza. A pesar de las ventajas históricas de España (un modelo ya centralizado con un único documento de identidad) y de que las empresas españolas se han colocado a la avanzadilla de los modelos de dni electrónico -los exportarán a los cinco continentes-, en Castellana 160 se lanzan a buscar ciudadanos que quieran usar sus servicios telemáticos. AETIC le presta su diagnóstico: no sólo tendrá que impulsar la implantación masiva hasta que todos los españoles dispongan de uno con el que acceder a los 20 servicios públicos básicos establecidos en la estrategia e-Europe 2005, sino mejorar la accesibilidad, hoy complicada. Ya hay desarrollos tic españoles que la mejoran y que, si quisiera, el ministerio podría incluir en la implementación de su plan. 

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2017 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...