edición: 2512 , Miércoles, 18 julio 2018
15/11/2013

El teórico que respalda al presidente del Bundesbank ataca la política de Draghi porque “impide el ajuste interior”

El presidente del instituto IFO critica al BCE pese a que la actividad industrial y el PIB en la zona euro se estancan
Carlos Schwartz

El presidente del Instituto de Información e Investigación Económica (IFO por su acrónimo en alemán), Hans Werner Sinn, ha lanzado un ataque contra la política del Banco Central Europeo (BCE) de apoyo a la banca mediante la liquidez ofrecida por las transacciones monetarias directas (OMT, por sus siglas inglés). Con una alambicada elucubración Sinn afirma que las prensas electrónicas de los bancos centrales de los seis países nominalmente en crisis, que por delegación del BCE dan dinero a los bancos del sistema a cambio de “activos basura”, generan una liquidez que tras dar la vuelta al mundo acaba adquiriendo bienes alemanes. De acuerdo con esta interpretación, en el fondo de los excedentes de la balanza de pagos germana está entre otros el propio BCE.

En cualquier caso el economista que ya atacó la financiación de los déficit de los países en crisis de la Unión Monetario por el BCE, exigiendo que las naciones de la periferia corrigieran sus balanzas por la vía de la austeridad, y así estamos en España, ahora exige una mayor deflación interna en los países de la periferia.

Las afirmaciones de Sinn carecerían de interés si no fuera porque representan el pensamiento de un sector relevante de la Administración y el empresariado alemán, incluyendo el influyente presidente del Bundesbank, Jens Weidmann quien por cierto se opuso a la última rebaja de tipos de interés anti deflacionaria del BCE al 0,25%. Precisamente el presidente del IFO carga contra esta medida afirmando que una cosa es la tendencia a la deflación en algunos países de la UM, y otra una deflación del conjunto de la misma. Las afirmaciones de Synn han tenido la mala fortuna de caer en medio de los anuncios de Eurostat. El organismo estadístico de la Comisión Europea (CE) anunció esta semana de un lado que la producción industrial de la región del euro en septiembre cayó un 0,5%, y que la caída en la producción industrial de Alemania en ese mes fue del 0,8% y del 0,4% en Francia, mientras que en España en septiembre hay un débil crecimiento del 0,4%, dentro de un panorama específico bastante irregular de nuestro país. Respecto del producto interior bruto (PIB) el crecimiento en el tercer trimestre de este año en la zona del euro es del 0,1% es decir un manifiesto estancamiento. Alemania cae al 0,3% del 0,7% de crecimiento anterior. Francia retrocede, marcando el -0,1% en el 3er. Trimestre. Las cifras parecen desmentir sus razonamientos.

En todo caso el presidente de IFO afirma que los países de la periferia del euro en crisis llegaron a acumular un incremento en el precio de los activos respecto de los países del núcleo central del 30% y que el proceso de deflación en esas naciones es un mecanismo de corrección de la época de la burbuja. El deflactor del PIB en la zona del euro había crecido en el segundo trimestre de este año sólo el 1,6% respecto de igual trimestre el año anterior, mientras el índice de precios al consumo en octubre creció sólo el 0,7% en la eurozona.

Mientras que el economista afirma que “se trata de cifras sin duda bajas” afirma que temer por ello una deflación y combatirla bajando los tipos de interés es un desacierto de Draghi. Afirma que Europa estaba en vías de lograr un equilibrio interno propio sin necesidad de esa medida ya que la economía de Alemania “ha alimentado un auge de la construcción que ha subido los precios, hecho escasa la mano de obra, y podría en última instancia llevar a una inflación de precios y salarios” porque los ahorradores alemanes y las instituciones han mirado hacia adentro.

Es realmente sorprendente que Sinn no sea capaz de ver la creciente debilidad de la actividad industrial de su país, denunciada por hechos objetivos a diario. La última es la caída del beneficio de la compañía eléctrica RWE que viene de anunciar que tendrá que reducir plantilla para hacer frente a la caída de los márgenes y de la demanda. Por añadidura afirma que la actividad de las imprentas electrónicas en los bancos centrales del sur europeo ha deteriorado el tipo de cambio del euro lo que contribuye a reforzar las tendencias al superávit de la balanza de pagos del país, cuando la industria alemana se queja de falta de competitividad precisamente a causa de la fortaleza del euro.

El argumento finalmente llega a un punto de circularidad con las reflexiones anteriores del IFO. Mediante la OMT que acepta deuda soberana de los países en crisis a cambio de dinero “El BCE escolta el dinero de los ahorradores alemanes hasta el sur europeo donde son reticentes a ir de forma voluntaria”, señala, agregando que la financiación a la banca ha supuesto llevar las prensas electrónicas al sur europeo mediante las cuales “se ha exportado más capital público del norte al sur que a través de los mecanismos de rescate oficiales”. El IFO calcula que cuatro quintas partes de la base monetaria europea – es decir de la zona del euro- ha sido creada por los bancos centrales de los seis países en crisis a través de operaciones de refinanciación en el mercado abierto. Hay que reconocer que el dato es alarmante por lo que refleja, la crisis bancaria galopante en la región.

Mientras, señala, ni Alemania ni Finlandia han contribuido al crecimiento de la base monetaria. “Todo el dinero en el banco central alemán viene de fuera” señala Sinn. Según este el dinero a bajos tipos de interés impreso en los países del sur europeo está bloqueando el realineamiento del precio de los activos en los países en crisis. Está claro que Sinn sólo defiende su concepto de una UME, aquel en el cual la única que obtiene un beneficio es Alemania. Pero, mientras, padece una ceguera selectiva. Como el caso de los países en crisis pone de relieve hay una severa corrección del precio de los activos, menos en el de la propiedad hasta donde debería acontecer por la defensa que los gobiernos hacen del “tesoro” bancario. Un tesoro, por cierto, lleno de estiércol.

Y, en todo caso, las prensas electrónicas que generan base monetaria lo hacen para salvar a los bancos para tranquilidad de quienes son sus acreedores, en primer lugar los bancos alemanes.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2018 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...