edición: 2724 , Viernes, 24 mayo 2019
26/07/2018
banca 
La batalla es inevitable y durará hasta 2020

Banco de España no puede con la explosión del crédito hipotecario

Las entidades se quejan, hablan de condiciones agresivas de sus competidores, pero todos colaboran en la misma guerra. ”Y si hay que perder -rentabilidad- se pierde”
Juan José González
La batalla viene de lejos. Se desarrolla en el ámbito de los precios de los créditos hipotecarios, de los personales y de los que se dirigen a las pequeñas empresas, pero se manifiesta en especial en los primeros. La banca española ha debido recurrir a diversas vías de negocio para compensar la caída de los ingresos debido a la ya muy larga e intensa fase de tipos de interés bajos. En principio, la jugada era tan sencilla como que, para compensar los ingresos típicos y aprovechando la política monetaria del BCE del dinero gratis, el campo de batalla más sencillo y práctico era el de crecer en volumen de crédito. La situación se prestaba a la batalla por el préstamo o más bien, a una guerra abierta por los precios de los préstamos, precisamente en el momento en que las familias y las empresas, en fase de desapalancamiento, habían reducido la demanda de financiación, lo que provocó que la batalla fuera todavía más encarnizada. Y la batalla dura, se mantiene en la actualidad y por segundo trimestre consecutivo el Banco de España advierte en su "Encuesta sobre Préstamos Bancarios" que las entidades "continúan rebajando los criterios de concesión de préstamos" y lo que es todavía más grave: prevé que en los próximos meses las entidades bancarias sigan la misma senda de relajar y rebajar los criterios de concesión de préstamos. Pero ahora las entidades advierten por su parte que el escenario parece haber evolucionado en favor a esa tendencia que tanto preocupa al Banco de España. Todos los bancos señalan la agresividad de las ofertas de sus competidores, pero todos están en la pelea por el crédito aún a costa de sacrificar una parte de la rentabilidad. Porque, asegura uno de ellos, "si hay que perder, se pierde".
Las cifras avalan las preocupaciones de los supervisores al tiempo que justifican la batalla de la banca en el mercado del crédito. Crece un 11% la contratación de hipotecas y es el crédito inmobiliario el que crece a un ritmo anual del 20% (el inmobiliario representa ya el 40% del crédito) y el de consumo lo hace al ritmo del 14% hasta julio. Pero el inmobiliario es la parte del león, la que ya el pasado año representó el 37,4% del total de los 97.481 millones de euros de préstamos de las familias.

Apuntan varios analistas que la demanda de crédito, principalmente de familias y empresas, está valorando el buen momento de la economía española así como sus perspectivas, y señalan como prueba evidente de esta bonanza la fuerte actividad que registra el mercado inmobiliario y lo que es mejor aún, su tendencia creciente y al parecer duradera en el tiempo.

Pero lo que preocupa al sector desde hace tiempo es la idea del Banco de España para proteger la rentabilidad de la banca, la cual estaría amenazada como consecuencia de la fuerte relajación de los criterios de concesión de préstamos. La idea pasa por regular los costes que debe aplicar a sus créditos. El problema no es nuevo pues tampoco lo es la batalla comercial para crecer en volumen de crédito concedido, iniciada en abril de 2016. La batalla no dejó otra alternativa al supervisor español, no sólo a tenor de las cifras que le llegaban del mercado financiero, sino también por la insistencia del Banco Central Europeo, preocupado por algunos casos flagrantes de abaratamiento de costes en los préstamos.

Y no lo ve con buenos ojos porque el cálculo del precio que aplica una entidad bancaria a un cliente está formado por numerosas variables que tienen en cuenta otros factores del cliente como pueden ser su vinculación al banco o el balance de su relación con la entidad, elementos de valoración que juegan un papel decisivo en el cálculo del precio de un préstamo. Y esta es una herramienta de gestión para la que el banco quiere libertad y aplicar a discreción.

Pero como todo debe tener un límite, al menos así piensan los supervisores, el objetivo del Banco de España y del BCE es que no se produzcan excesos en la concesión de préstamos por una rebaja `temeraria´ de los intereses, porque al final se pone en riesgo la rentabilidad de las entidades. De ahí que lo que se pretende transmitir cuando se habla de "limitación" no es otra que la de extremar el control de la concesión de créditos para que se mantengan en la media sectorial. Y así, lo que para las autoridades financieras y monetarias pretende ser una medida de protección de la rentabilidad, se convierte en la práctica, en una regulación incómoda del precio de los préstamos.

No es fácil que las entidades se vayan a `disciplinar´ siguiendo los consejos del supervisor, quien no ceja en sus advertencias de citar la caída de la rentabilidad como daño directo y motivado por la guerra de precios que mantiene el sector. Incluso en este segundo trimestre se está comprobando que la batalla es aún más agresiva en la medida en que se utilizan otros productos mixtos combinados con intereses más bajos para colocar más crédito a la clientela. La dinámica no parece tener fin por el momento ¿por qué debería echar el freno la banca mientras se mantenga a tan buen ritmo la demanda? En estas condiciones es difícil que el supervisor pueda frenar la explosión del crédito.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...