edición: 3073 , Viernes, 23 octubre 2020
22/09/2020

El cuadro macro de España empieza a dar señales de estrés y la banca dispara la compra de deuda

En la balanza de pagos el saldo enero mayo de los ingresos por turismo y viajes cayó en 15.000 millones
Carlos Schwartz
De acuerdo con los datos difundidos por el Banco de España, entre otras publicaciones en su último Boletín Estadístico, con cifras para el primer semestre -algunas son enero/mayo, otras hasta julio y agosto- el saldo de la deuda pública de España aumentó en 95.326 millones de euros entre enero y julio este año alcanzando un total de 1,291 billones de euros. Mientras tanto en la balanza de pagos por cuenta corriente los ingresos por Turismo y Viajes fueron entre enero y mayo de 8.933 millones de euros comparado con 23.490 millones de euros en igual periodo un año antes. Se debe tener en cuenta que estas cifras omiten el resultado de los meses de junio, julio, agosto y septiembre. Los empresarios del sector español del turismo ya han señalado que este año realizarán pérdidas del orden de los 99.000 millones de euros. Puede que se queden cortos si se hace la proyección de las cifras enero mayo comparadas con las de 2019. Mientras, en la cuenta financiera de la balanza de pagos, el saldo enero mayo del 2020 fue de -10.023 millones de euros comparado con un saldo positivo de 9.419 millones de euros en el mismo periodo. Del efecto de la crisis da cuenta el hecho que las exportaciones y expediciones de España al exterior cayeron en mayo el 34,4%, mientras que las importaciones e introducciones cayeron un 39,6% lo cual supone un ahorro pero es el espejo de una profunda crisis del comercio internacional.
La deuda externa ha crecido en el primer trimestre este año en 38.000 millones de euros hasta los 2,14 billones de euros. De este total la posición del Banco de España supone 498.899 millones de euros con un incremento de 20.000 millones en el primer trimestre de 2020 comparado con el último del pasado año, mientras que la deuda externa de las entidades financieras es de 468.536 millones de euros con un incremento de 15.000 millones de euros en el primer trimestre. 

De acuerdo con el último balance del Banco de España la inyección de recursos en el sistema financiero en el periodo enero-agosto ha sido de 256.598 millones de euros lo que representa un incremento de 126.198 millones de euros en ese periodo. Las compras de activos por parte del banco emisor eran en agosto de 423.608 millones de euros con un incremento de 88.113 millones de euros en los primeros ocho meses con un saldo total sumando las partidas de 678.247 millones de euros lo que supone un incremento de 218.666 millones de euros entre enero y agosto de este año.

La posición del banco de España en el sistema de pagos del Banco Central Europeo (Target) es de 455.581 millones de euros, lo que supone un incremento de 74.106 millones en los primeros ocho meses de este año. De acuerdo con fuentes del sector financiero, el sistema bancario en España ha sido uno de los principales compradores de la nueva deuda emitida por el estado para financiar la crisis, además de haber canalizado los créditos con aval del estado ICO acordados para hacer frente a los efectos de la pandemia entre autónomos y empresas. Los datos son parciales porque en muchos casos sólo abarcan hasta mayo y en otros solo el primer semestre. Pero aun así ponen de manifiesto una situación de estrés creciente, puesto que el comportamiento de la economía se orienta a un empeoramiento.

De acuerdo con una investigación de S&P Global Ratings los bancos europeos han adquirido más de 200.000 millones de la deuda soberana de sus propios países desde el inicio de la pandemia de Covid-19, lo que comienza a despertar inquietud sobre los niveles de deuda pública que puedan acumular las entidades de crédito. De acuerdo con esta investigación la cartera de deuda soberana de las entidades de crédito de Europa había aumentado en 1.600 millones de euros a finales de junio, un 15% más que en febrero. La agencia de calificación afirmó que el ritmo de acumulación de deuda era superior en siete veces al registrado en igual periodo el año pasado. Según las estimaciones de S&P Grecia, Italia y España junto a las otras economías más débiles de la región son las que tienen una mayor exposición a la deuda de sus gobiernos junto con los países de la periferia que no forman parte de la eurozona en Europa Central y del Este. Los analistas especulan con la posibilidad de que la banca se vea afectada por movimientos incontrolados en el precio de la deuda pública si la crisis se agrava y esto terminará afectando a los resultados de la banca.

“El incremento en la compra de deuda soberana doméstica en Europa es una  respuesta temporaria al exceso de la liquidez en el sistema, en nuestro punto de vista. Creemos que esta vez es diferente que en la fase de acumulación que precedió a la crisis de deuda soberana europea en 2011”, de acuerdo con el analista de S&P Global Ratings Cihan Duran. “Si esto no termina siendo así y la tendencia se mantiene en Europa desdeñar la acumulación de este tipo de deuda puede acabar en la reedición del proceso” en el cual la crisis de la deuda se traduce en una caída de los beneficios bancarios y del precio de sus acciones “en un futuro distante, en particular si los bancos han acumulado exposiciones extremadamente grandes a la deuda soberana”. Con las normas de gasto del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea (UE) suspendidas y la incapacidad de controlar la Covid-19 mientras no haya una vacuna eficaz las economías europeas se dirigen de forma inevitable a un incremento muy significativo del gasto público y por lo tanto a la necesidad de colocar cantidades crecientes de deuda soberana.
 
La extensión de la pandemia en marzo desembocó en una venta masiva de deuda pública particularmente aguda en algunas naciones de la periferia europea ante un temor a una crisis de deuda. Fue la intervención del BCE con un primer paquete de 750.000 millones de euros en compra de bonos, que se expandió posteriormente hasta los 1,35 billones de euros, lo que atajó esa crisis. El banco emisor reforzó estas medidas con una línea de crédito a interés negativo para los bancos que se concretó en 1,3 billones adicionales en dinero fresco tomado por los bancos. Una parte considerable de ese dinero se ha dirigido hacia la deuda soberana de cada país. Entre otras cosas porque la deuda pública en la eurozona se considera un activo sin riesgos y el BCE no exige ningún requisito de capital respecto de ella. Aquí la cuestión de fondo es cuándo habrá una  reactivación económica y esta depende en lo esencial de se frene a la pandemia de un lado y haya una limpieza de empresas que no son viables y que se mantienen merced a la financiación a coste cero.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...