edición: 2805 , Martes, 17 septiembre 2019
26/01/2018

El euro sube frente al dólar y Draghi reacciona contra comentarios de un alto funcionario estadounidense

La volatilidad de los mercados de cambios crea alarma por la política de la Administración Trump
Carlos Schwartz
El dólar cayó contra el euro hasta su nivel más bajo en los últimos tres años marcando 1,2538 por euro para descender cerca del cierre a los 1,249. La volatilidad de la paridad euro/dólar fue atribuida de forma indirecta por el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, a las declaraciones en la cumbre de Davos del secretario de Comercio de Estados Unidos Steven Mnuchin. El alto funcionario estadounidense dijo en su intervención pública que un dólar débil era bueno para las exportaciones de su país. Draghi, en general sumamente medido en sus afirmaciones, no dudó en señalar que la volatilidad mostrada por la paridad se produjo tras las declaraciones de Mnuchin y afirmó que cuando alguien verbaliza que una depreciación es buena y que sirve a los intereses económicos de su país es que está a favor de esa caída en la paridad. El presidente del BCE apuntó que existen pactos de larga data que excluyen hacer declaraciones públicas sobre objetivos cambiarios que pueden influir en la paridad de las monedas porque alertan sobre posibles intenciones devaluadoras en el futuro. Draghi dijo que el pacto sobre estas declaraciones en torno a la paridad entre monedas se había abordado y reforzado en octubre pasado nuevamente. La preocupación que la depreciación del dólar impulsa en el consejo del BCE es que acabe por esterilizar los esfuerzos del emisor del euro por alcanzar una tasa de inflación en la zona en línea con sus objetivos estatutarios: el 2% anual. 
Los analistas de los mercados de divisas señalan que la fortaleza del euro es también tributaria de las expectativas de crecimiento económico en la región, pero este juicio es poco convincente porque la recuperación económica en Estados Unidos es pujante con unas tasas de ocupación laboral históricamente muy altas. El presidente estadounidense Donald Trump intentó atenuar el efecto de las declaraciones de Mnuchin señalando que el era partidario de un dólar fuerte, aunque en los hechos es su política económica la que atenta contra el valor de su moneda.

Sin embargo estas escaramuzas en los foros internacionales y en las ruedas de prensa son reflejo de problemas de fondo muy considerables. Una debilidad sostenida del dólar puede retrasar el incremento de los tipos de interés de referencia por parte del BCE porque tendría el efecto de fortalecer aun más al euro. Abarataría además las importaciones europeas y por tanto deprimiría aun más el crecimiento del índice precios. Pero también y de forma muy relevante favorece efectivamente las exportaciones de Estados Unidos y sería un instrumento de la política del America First que encumbró a Trump a la presidencia de su país. 

De momento, los exportadores europeos no están acusando el golpe. La debilidad del dólar no afecta demasiado a los movimientos comerciales intracomunitarios pero si a los extracomunitarios. De acuerdo con un estudio de Thomson Reuters la cotización de las acciones de las empresas que obtienen sus ingresos de los mercados internacionales se ha comportado mejor en 2017 que la registrada por las acciones de las empresas que obtienen sus ingresos de los mercados interiores europeos. Pero existen indicios de que esta situación puede haber iniciado un cambio y los analistas de inversiones tienen la vista puesta en el anuncio de ingresos de las compañías. 

De acuerdo con un estudio de UBS cada 10% que se aprecia el euro las empresas pierden un 6% de ingresos. Esta valoración se acerca a la que ha hecho el Deutsche Bank que señala que cada 10% de ganancia del euro supone una pérdida de ingresos por acción del 5% para las cotizadas en el STOXX 600. De momento las estimaciones de ingresos corporativos futuros a 12 meses se mantienen en el 9% para la eurozona de acuerdo con Thomson Reuters. En este contexto los analistas coinciden en que de momento la fortaleza de la actividad económica en la Eurozona y en general en Europa va a atenuar el efecto de la caída del dólar en los mercados de cambios.

Pero la reflexión entre los operadores de los mercados de cambios, que seguramente comparten pero no verbalizan los miembros del consejo del BCE, es que la tendencia del dólar a una debilidad persistente tiene en realidad su origen en una política más profunda de la administración de Donald Trump y no en las declaraciones de sus portavoces. La reforma fiscal aprobada por el Congreso y Senado de Estados Unidos “es una verdadera ruina para los ingresos fiscales del país y supone de forma inevitable un crecimiento de su déficit público”, señala un economista jefe de un banco en Londres a ICNreport. La reducción del tipo fiscal por una única vez al 15% para los beneficios que las corporaciones repatríen, es un ejemplo. 

De acuerdo con la Administración estadounidense esta entrada de capitales va a generar mayor producción y más actividad económica en el país que a su turno va a compensar la reducción de los tipos fiscales por el mayor volumen de beneficios y empleo que se van a generar. Pero esta teoría queda en entredicho por los planes de inversión pública destinados a profundizar la reactivación económica y hacer las amplias mejoras de infraestructuras que requiere el país. 

Los analistas de los mercados de divisas tienen pocas dudas de que el creciente déficit público al que deberá  hacer frente la Administración Trump va a socavar la fortaleza del dólar sin necesidad de que el Gobierno la impulse de forma específica por otras vías. Es por esto que pronostican la persistencia de un dólar débil de forma continuada. En este contexto es posible que el mensaje de Mnuchin no haya sido más que un intento de dar a entender que los procesos que van a mantener la debilidad del dólar no son malos para la economía del país. Mientras tanto todo parece indicar que los problemas de fondo en torno a la paridad dólar/euro son expresión de problemas más profundos que afirmaciones circunstanciales de los titulares de una cartera y anuncian en un futuro no muy distante la realidad de una guerra comercial que de momento se expresa de forma soterrada.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...