edición: 2807 , Jueves, 19 septiembre 2019
26/04/2019

El Gobierno argentino afronta una aceleración de la crisis a pesar del programa de ayuda del FMI

El peso cayó un 19% frente al dólar en lo que va de año y es la moneda emergente más castigada
Carlos Schwartz
El sentimiento de los ahorradores argentinos es nuevamente de catástrofe mientras la prima de riesgo del país pasó brevemente el umbral de los 1.000 puntos. La moneda se devaluó en lo que va de año un 19% frente al dólar y el programa de ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) y sus condiciones respecto del déficit público, tarifas y subvenciones, ha demostrado ser inservible. De hecho el flujo de dinero del organismo multilateral ha aumentado de forma descomunal la deuda externa del país y ante los bajos ingresos fiscales se ha convertido en una losa insoportable. La descomunal fuga de capitales tras el levantamiento del cepo cambiario, frente a la evidencia de que el país caminaba con paso firme hacia el precipicio, ha minado la moneda y para detener su caída frente al dólar el Banco Central de la República Argentina (BCRA) elevó los tipos de interés hasta el 60% anual como suelo aplicado a los activos a una semana. La subasta de letras de liquidez (Leliq), un instrumento monetario del Banco Central a una semana y restringido a los bancos, diseñado para frenar la corrida sobre el dólar, fijo un tipo de interés el lunes del 68,33%. Los funcionarios del BCRA suspiraron tras la subasta porque lograron renovar el volumen de letras pero el tipo de interés sigue al alza. En este escenario los vencimientos de pagos de la deuda externa e interna se hacen difíciles de afrontar para un Tesoro asfixiado.
Mientras tanto las elecciones generales de noviembre se ciernen como un cielo de tormenta en tanto una parte considerable del mundo empresarial cree que el presidente Mauricio Macri no podrá lograr una segunda presidencia. La opositora y ex presidente Cristina Fernández ha reforzado su imagen frente a un desolador panorama económico. La política pactada con el FMI ha agudizado la recesión económica del país, derribando los salarios, liquidando empleo de forma arrasadora, mientras suben las tarifas de los servicios públicos y los combustibles. Macri prometió durante su campaña electoral una “lluvia de inversiones” si resultaba electo. 

Pero el pronóstico no se materializó y en todo caso se ha combinado una sequía de capital productivo con entradas de capital especulativo de corto plazo para aprovechar los tipos de interés siderales. Para las empresas españolas en Argentina, en especial los bancos, esta tormenta puede cobrarse  un precio muy alto. Entretanto los analistas consideran que la probabilidad de una suspensión de pagos del país ha subido hasta un 65%.

El índice de precios al consumo subió en marzo sobre febrero un 4,7%, colocando la estimación de la inflación anual en torno al 55%. La devaluación de la moneda es el motor del proceso inflacionario en Argentina, como lo es en Turquía. Ambos países padecen además una creciente fortaleza del dólar lo que impulsa a la toma de posiciones especulativas en contra de ambas monedas. Pero la gran diferencia es la inmensa debilidad política de Macri. Uno de los principales temores del BCRA es que se llegue a una coyuntura en la cual el miedo a una devaluación aún más pronunciada lleve a los bancos a no renovar las Leliq porque sus clientes vacíen las cuentas corrientes para tomar dólares. 

Una coyuntura de este tipo supondría la necesidad para el banco emisor de rescatar la deuda, y eso sólo lo podría hacer con una fuerte emisión monetaria que derrumbaría aún más la moneda. La otra opción es un nuevo corralito. El precio de una medida de este tipo podría ser un nuevo levantamiento popular. El dólar se apreció en una jornada el 5% para retroceder luego hasta el 2,4% con un cambio de 45,03 pesos por dólar. Pero las oscilaciones diarias sugieren una escalada hacia los 50 pesos por dólar. Mientras tanto el precio de los valores del estado se ha desmoronado, lo que ha elevado su rendimiento. 

La deuda pública a tres años con vencimiento en 2021 ha llevado su rentabilidad a niveles de bono basura. El rendimiento llegó al 21,20% para luego estabilizarse en el 17,9%. El rendimiento del bono a 10 años se mantiene elevado con el 11,38%. El desplome del precio de la deuda pública, y el consiguiente aumento de su rendimiento, se ha visto acompañado por las encuestas de opinión que indican que Cristina  Fernández ganaría unas presidenciales a Macri en la segunda vuelta. Sin embargo la ex presidenta no ha confirmado aún que vaya a entrar en la carrera electoral.

El país logró en marzo un superávit de balanza comercial de 1.180 millones de dólares sobre la base de una contracción de las importaciones del 33,7% en un año. Un año antes el país tenía un déficit comercial de 554 millones de dólares. Sin embargo es necesario tener en cuenta que marzo es el mes de la entrada de divisas al país por el comercio exterior de cereales y por lo tanto el superávit comercial puede ser un incidente transitorio en lugar de una tendencia creciente.

El Gobierno ha instaurado un “control de precios”, que es una medida propagandística sin efecto real de acuerdo con los analistas. El secretario de la Cámara de Empresarios de Combustibles anunció un incremento de al menos el 5% para las gasolinas en mayo, aunque admitió sin convicción que el Gobierno a través de YPF podía actuar sobre los precios. La senda inflacionaria no parece sensible a las medidas administrativas y requeriría una verdadera estabilización. Pero el Gobierno ya ha gastado su capital político. 

El programa del FMI por importe de 53.600 millones de dólares tiene por objetivo central dotar al país de las divisas necesarias para pagar los vencimientos de la deuda externa con sus acreedores, al mismo tiempo que detendría la devaluación de la moneda, mientras los acuerdos de reducción del déficit primario partían del supuesto que el estado podría generar recursos para atender a las necesidades de la economía interna. De conjunto este plan ha fracasado, incluso a los ojos de un sector del empresariado cuya actividad económica ha caído a causa de la recesión económica.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...