edición: 2850 , Miércoles, 20 noviembre 2019
23/10/2019
Dificultades para la `venta´ de España

El Gobierno no logra seducir a los inversores extranjeros en su ’road show’ por EE UU

Grandes inversores y fondos internacionales esperan a que remita el temporal político y se consolide un nuevo Ejecutivo estable
Juan José González
Malos tiempos para la venta de las bondades de la economía española en el exterior, en particular, en Nueva York, donde recientemente la ministra de Economía, Nadia Calviño, presentó a los inversores internacionales allí reunidos -un centenar- la actual situación económica del país y las previsiones de crecimiento de España para el presente y próximos ejercicios. No resultó fácil el ejercicio de convencer a los empresarios del "patrón estable que presenta el crecimiento de la economía española" porque como buenos analistas saben que las revisiones estadísticas de las magnitudes macroeconómicas suelen ser a la baja por mucho que se quieran envolver en "papel estadístico". Inversores a los que no es ajeno el momento de incertidumbre política del país ni el escenario europeo donde se multiplican las revisiones a la baja del crecimiento del PIB. Lo cierto es que la reducción de la décima en las previsiones de crecimiento económico del Gobierno en funciones parece que va a colaborar a la imagen negativa de España que perciben los inversores internacionales, incluso aprovechándose de la ventaja que supone la expansión de la economía nacional en un entorno que se prepara ante la llegada de una fase de recesión económica. Calviño no ocultó que el ambiente político "fragmentado" en España influirá en el crecimiento final de la economía nacional.
En medio de la campaña preelectoral española, la ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, ha viajado a Nueva York para exponer ante un grupo de cien empresarios internacionales, el escenario en el que se mueve la actividad económica en España. No se trata de una etapa de un road show internacional de venta comercial, empresarial o financiera, sino de una comparecencia necesaria que atiende la demanda de grupos inversores internacionales que desean conocer el estado de la economía comenzando por ver cómo se encuentra el Gobierno. La `venta´ de España en Nueva York es un asunto de imagen-país que pretende compensar el fracaso de la estrategia de "La España Global", heredera de la "Marca España".

Al margen de la `venta´ política, es la económica la que pretende atraer inversiones e inversores al país. Una estrategia que se enmarca dentro del compromiso de crecimiento económico del actual Gobierno en funciones con Bruselas, y que pasa por el 2,1% del PIB en 2019 frente al 2,2% previsto anteriormente. La `venta´ de la economía se ha saldado, hasta el momento, con una baja respuesta, casi ausencia de demanda de los inversores extranjeros que no parecen tener planes inmediatos de inversión en España y que, como señalan en medios oficiales, prefieren esperar hasta comprobar que el horizonte político rebaja su actual tensión, algo que en principio, debería coincidir con la formación de un nuevo Gobierno después del 10 de noviembre.

Pero los inversores internacionales, suma de empresarios en busca de mercado y de fondos de capital en busca de rentabilidades interesantes, mantienen las incertidumbres propias de la coyuntura, como es la política (Cataluña y las elecciones) y la económica en lo que atañe a los grandes capítulos macro, tales como el gasto público, los salarios o el déficit. El Gobierno ya tiene presentados los planes y los números en Bruselas como compromiso que pretende cumplir y donde se recoge un aumento del gasto público (pensiones y salario de funcionarios) que equivale a un nuevo incumplimiento del compromiso con Bruselas para reducir el déficit.

La `venta´ económica, sin embargo, choca para los inversores con la política en el resbaladizo terreno de la fiscalidad, una de las variables determinantes en el cálculo final del rendimiento de las inversiones. Aquí la preocupación es más alta si cabe que en el terreno político, habida cuenta que los planes del Gobierno sobre los aspectos de su política fiscal no se conocerán previsiblemente hasta la formación de un nuevo Gobierno.

La presentación de la España económica por el mundo, como un mercado atractivo para el desarrollo de negocios e inversiones de largo plazo, no ofrece a los inversores respuestas claras sobre posibles nuevos impuestos, tasas en algunos sectores y otros gravámenes que pueden llegar con el nuevo Gobierno, lo que acaba creando mayor incertidumbre. Como tampoco genera seguridad la disciplina fiscal declarada por Calviño cuando asegura -que no garantiza- su objetivo de reducir la deuda cuando la realidad muestra las dificultades del Ejecutivo para avanzar en esta tarea. La promoción de España como un mercado de oportunidades de inversión se encuentra ahora entre la necesidad de contar con un nuevo Gobierno y la urgencia de atraer más inversiones.

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...