edición: 2939 , Jueves, 2 abril 2020
25/02/2020
Aplaza su aplicación y reduce los ingresos

El Gobierno resta peso a los nuevos gravámenes ante el caos de la elaboración presupuestaria

Freno en el arranque presupuestario por una novedosa metodología que pretendía fijar los ingresos sin ajustar a los gastos ya previstos y sin fijar el techo de gasto
Juan José González
Surgen algunos problemas en el arranque de la pesada maquinaria presupuestaria. Y lo hacen a cuenta de la nueva estrategia que parece querer aplicar el Ejecutivo a la forma y al fondo de la elaboración de las cuentas. El arranque falla en el primer intento: contar con los números ciertos de la aportación de los ingresos procedentes de lo que hasta el momento se puede calificar como medidas estrella: los gravámenes a las tecnológicas y a las entidades financieras, la Tasa Google y la Tasa Tobin. Dos gravámenes de los que se esperaban, primero 4.000 millones, después algo más de 2.500 millones y ahora poco más de 1.800 millones. Con estos mimbres se pretendía el arranque presupuestario de 2020, para enterrar de una vez por todas, las cuentas que siguen perturbando el sueño de los ministros económicos, las cuentas de Montoro y de Rajoy. Con esos mimbres se pretende ahora construir un edificio novedoso, con una arquitectura inversa, comenzando por el tejado para proseguir en descenso hasta la planta baja y de aquí a los cimientos, pues qué si no significa contar con los ingresos, sin ajustar a los gastos ya seguramente bien calculados y comprometidos, sin haber fijado el límite, el techo presupuestario. El anuncio de los nuevos tributos ha conseguido un primer objetivo, seguramente, no pretendido, como es el de sembrar la inseguridad entre los inversores, quienes a continuación han puesto a trabajar a sus asesores fiscales y legales sobre la repercusión de las medidas que pretende poner en marcha el Gobierno español.
Se trata de medidas que, curiosamente, lejos de provocar un impacto de peso (se entiende que económico) en los Presupuestos, están creando un escenario propicio a la confrontación, al ruido político y mediático. En este sentido, el anuncio de los nuevos tributos, habría conseguido llamar la atención de los agentes sociales así como también el de amplios sectores de la población ante la posible marea de nuevos impuestos que se les podría venir encima tras los dos señalados Google y Tobin. Lo cierto es que el mensaje sobre los nuevos impuestos que saldrán de la maquinaria del Ejecutivo, muestran la escasa solidez y nula profundidad de las propuestas conocidas, al menos, las relacionadas con las tasas Google y Tobin.

De escasa solidez en tanto que estas dependen, en buena medida de la aceptación de un mayor número de Gobiernos que hoy por hoy, aunque ya han mostrado su intención de alinearse con la implantación de los gravámenes mencionados, siguen sin aprobarlos e implantarlos en sus respectos parlamentos y sistemas fiscales. Aseguran algunos expertos que al contrario de lo que sucede en otros aspectos de la tributación, como el que afectaría a los grandes patrimonios en el caso de que la normativa se cebase con (contra) las sicavs, en las tasas anunciadas para las tecnológicas y las entidades financieras, la iniciativa del Gobierno va más allá de querer meter el miedo en el cuerpo de las grandes compañías.

Es decir, las citadas tasas estarían diseñadas para lograr ingresos tributarios crecientes en los próximos cuatro años, coincidiendo con la actual legislatura. Pero por otro lado, y en línea con algunos expertos fiscales, es probable que las expectativas que viene creando el Gobierno sobre la recaudación de las dos tasas, no sea más que una muestra de voluntad política. Voluntad que no se detendría en las dos tasas, sino que tendría por objetivo ampliar la presión fiscal sobre otras áreas de actividad económica. Llama la atención que las experiencias conocidas hasta el día de hoy, vigentes en cierta medida en otros países que ya han introducido gravámenes similares, no invita precisamente a su aplicación, sino que al contrario, parecen estar sirviendo para aplicar cautelas de todo tipo. Y la primera de ellas ya ha sido el aplazamiento en el tiempo de la entrada en vigor de las nuevas tasas, quizá a fin de año, quizá para el próximo ejercicio. Por si no fuera suficiente, también se ha mencionado la posibilidad de acordar la medida en conjunto, en grupo con el resto de países de la Unión Europea que se muestran más dispuestos a la labor. En suma, el Ejecutivo está reduciendo la fuerza y el entusiasmo que había aplicado en un principio a los nuevos gravámenes.

Pero el Gobierno, quizá en el uso de una singular táctica de presentación de medidas políticas, ha elegido una vía confusa, discutida y polémica como es la de empezar el edificio, el presupuestario, por el tejado y no por la base, los cimientos. Así procede a lanzar su intención sobre los nuevos y posibles tributos, es decir, las leyes fiscales que soportarán los citados gravámenes, para a continuación, calcular con las cifras de recaudación que salen de las pretensiones fiscales del Gobierno, fijar un techo de gasto. 

Se pretende trabajar con cifras aproximadas a las reales, lo que, según muestra la experiencia es el preludio de proporcionales desajustes presupuestarios de los que el país ya cuenta con una dilatada experiencia. Es probable, para muchos seguro, que más pronto que tarde, a los pocos meses de aprobados los Presupuestos Generales del Estado, ya será precisa la labor de un cirujano experto en intervenciones de extirpar órganos, en este caso, de partidas presupuestarias, de gastos. Aunque afortunadamente, la nómina de Hacienda cuenta con un galeno para la faena.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...