edición: 2679 , Martes, 19 marzo 2019
18/02/2019
banca 
Oxígeno para la limpieza en BBVA y para el ajuste en Santander

El paréntesis electoral paraliza el plan de consolidación bancaria del Banco de España

El nuevo escenario político deja en la espera el plan de consolidación previsto por el BCE y que deberá ejecutar el gobernador del Banco de España
Juan José González
En el sector bancario se apunta a que la unión Unicaja-Liberbank se tan sólo el principio de la nueva fase de consolidación que contempla el plan del Banco de España y que se desarrollará a lo largo del presente ejercicio y se espera culminar a finales de 2020. Secreto bien guardado por el supervisor local, las fusiones de entidades españolas persiguen un primer objetivo ya conocido como es el logro de mejores y mayores rentabilidades, la primera del capital, algo que hoy todavía no se ha logrado, a pesar de los buenos datos de resultados de 2018. Y un segundo objetivo fijado en la consecución de un sector bancario nacional a ser posible con mayor tamaño y/o con el concurso de una entidad de la Unión Europea. El Banco de España de Hernández de Cos pretende formar un sector bancario español más integrado, rentable y competitivo en el marco europeo. Es un mandato no escrito del supervisor europeo al que está obligado Hernández de Cos, si bien, los acontecimientos políticos, en parte, esperados como las elecciones locales, autonómicas y europeas, pero en parte también manifestados antes de lo previsto como las generales, fuerzan la apertura de un paréntesis que se extiende hasta junio, o quizá, incluso, se podría alargar hasta finales del verano en función de los problemas para formar un Gobierno, seguramente de alianzas. En medios del sector la pausa política electoral parece haber sido bien acogida en tanto que los grandes bancos están aplicados en ajustes de red, mientras también otras entidades menores como Ibercaja o Abanca despejan -o deshojan- las posibilidades de futuro, también con aspiraciones de consolidación.
El BBVA era hasta el momento en que estalló el escándalo FG-Villarejo uno de los principales actores o, incluso, por qué no, el principal protagonista de la nueva fase de operaciones corporativas del sistema bancario español. Pero el evento del espionaje presuntamente financiado con fondos del banco ha cambiado los planes y retrasado el arranque de la consolidación que recogen los nuevos planes del Banco de España de Hernández de Cos. Como aseguraba un banquero del segundo banco, consciente de que el BBVA se encontraba en el foco del supervisor para ser la estrella de la primera fusión de la nueva etapa de Hernández de Cos, "somos conscientes de las dificultades que tenemos para negar que el banco -BBVA- es el primer llamado a hacerse cargo de la gran privatización del Estado", en obvia referencia a la venta de Bankia.

Pero nuevamente, el proceso de concentración bancaria, interruptus nuevamente por los avatares de la vida política nacional, se retrasa o aplaza ante la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones generales de abril, un parón que se prolongará hasta después de celebradas las locales, autonómicas y europeas de mayo. Una pausa que por otro lado, puede venir muy bien para a los interesados para madurar y negociar algunos aspectos surgidos a partir de las nuevas revelaciones del caso Villarejo que, según distintas fuentes, podrían llegar a salpicar al actual presidente del banco, Carlos Torres.

Uno de esos aspectos novedosos a revisar en la fase del escándalo, y que ahora dependen exclusivamente de la autoridad judicial, sería la continuidad de Torres en un futuro proyecto de fusión BBVA y Bankia, continuidad descartada en distintos medios bien informados en tanto que lastre incompatible con una nueva entidad producto de una fusión. Este sería uno de los puntos a reflexionar en esta etapa de interrupción política que abierta la semana pasada y que se prolongará hasta principios de mayo, seguramente ya con un nuevo Gobierno del Estado.

Si las razones de causa mayor judiciales en las que está inmerso -y bloqueado- el BBVA por el caso Villarejo, impiden el arranque del nuevo proceso de consolidación que pretende el supervisor español, no es menor la que aporta la situación particular del primer banco español, Santander, enfrascado en un cambio profundo de su estructura interna como es el ajuste de la red con el cierre de 1.200 oficinas y reducción de 3.000 empleos, como paso obligado al comienzo de su nuevo plan estratégico. Un ajuste que, por otro lado, le dejará en mejor posición para cumplir los objetivos de resultados anunciados para 2019.

En cualquier caso, la escena llama de nuevo al sector bancario a una nueva actuación, la nueva temporada de una serie ya iniciada de consolidación con los actores de siempre aunque quizá con un nuevo reparto de papeles provocado por el realizador Hernández de Cos bajo el guion del BCE y donde los actores estarán condicionados por los acontecimientos políticos -y económicos-. Las autoridades, con un nuevo ministro de Economía, contarán entonces con un sector bancario ya ajustado en capacidades y con nuevos planes de reputación en marcha. Y probablemente también con nuevos actores.

Noticias Relacionadas

Director
Alfonso Pajuelo ( director@icnr.es )

Redacción (redaccion@icnr.es)

  • Juan José González
  • Javier Ardalán
  • Carlos Schwartz
  • Rafael Vidal

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
C/ Joaquín María López, 30. 28015 Madrid
Teléfono: 92 118 33 20
© 2019 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...