edición: 3007 , Viernes, 10 julio 2020
01/07/2020
banca 
Las victorias demócratas aceleran la economía, lo dice la historia

El relevo en la Casa Blanca pondrá a prueba las estrategias de la banca española 

Los grandes inversores, con extremada cautela, comienzan a valorar un cambio en la Casa Blanca con la vista puesta en los bancos españoles Santander y BBVA presentes en el mercado americano
Juan José González
Es pronto para hacer pronósticos acertados sobre el resultado final de las elecciones en Estados Unidos, un desenlace que, como es habitual en aquella democracia, es tan esperado como en esta ocasión extremadamente disputado, habida cuenta del pulso que mantendrá el feroz candidato republicano a la reelección y el experto ex vicepresidente demócrata que ya se disputan los votos. Obviamente, el combate, el duelo o la carrera presidencial son observados por el sector financiero con la distancia que marcan las fechas, a medio año vista del resultado. A distancia pero con cercana y próxima preocupación. El país vive una incertidumbre sanitaria que no anima a aventurar pronósticos de cualquier tipo. Quizá el mundo económico, los inversores y los mercados pueden guardar en el recuerdo la experiencia de convocatorias anteriores. Pero esta vez es ligeramente diferente a las anteriores: la emergencia sanitaria trastoca campañas, mensajes y seguramente actitudes y posicionamientos personales. Y en esta ocasión, más que nunca es probable que las encuestas tengan un valor superior al de anteriores citas electorales. De lo que no cabe duda es que, siguiendo la tradición política, "la estadística se encarga de recordar que siempre que ha ganado el partido demócrata, la economía ha crecido más rápido que cuando el partido republicano llegaba al poder". La cita corresponde a la edición 2.000 de Capitalnews de 30 de junio de 2016.
En ese escenario se desarrolla buena parte de la actividad de numerosas empresas españolas, entre ellos los dos grandes bancos españoles, Banco Santander y BBVA, hoy a merced de la coyuntura política, social, sanitaria y económica de la potencia norteamericana. Un mercado el estadounidense donde las dos entidades bancarias mantienen a través de sus franquicias locales posiciones (inversiones) cercanas a los 14.000 millones de dólares, según los datos del documento 13-F que se notifica a la SEC, con una notable diferencia a favor de Santander de unos 11.000 millones de dólares.

Si se cumple el resultado de la experiencia, es decir, una victoria de los demócratas -Joseph Biden- la actividad económica -se espera- se acelerará, lo que en una sociedad basada en el consumo privado significa mayor demanda de crédito, tanto para particulares como para las actividades empresariales. Es un horizonte que acarician las empresas y los bancos españoles presentes en aquel mercado. Como será también una buena noticia si la salida de Donald Trump provoca el regreso a una situación anterior, cuando los aranceles no eran un instrumento intensivo al servicio de la política exterior.

Sobre la posición de los dos bancos citados, parece haber una diferencia notable en el resultado de sus estrategias. BBVA, exigido por una situación particular, singular (caso Villarejo) y la incertidumbre correspondiente sobre el desenlace judicial del asunto, suma el mal rendimiento que le proporcionan sus inversiones en Europa, en especial (si se considera europea) la franquicia de Turquía, un agujero sin fondo para una entidad que debe estar preocupada por obtener rendimientos de sus inversiones. Que en este caso son voluminosas.

Y como el mercado europeo es negativo en aportación a las cuentas del banco, la entidad se vuelca en el mercado norteamericano para intentar compensar los males. Pero el gran mercado americano se resiste a dar satisfacción a Carlos Torres, obligado a ajustar en diciembre sus cuentas con nada menos que 1.348 millones de euros de impacto contable. La posición de BBVA en el mercado no parece que haya sido la más conveniente desde un punto estratégico, ya que ni Houston ni Dallas pudieron ofrecer retorno al banco de Torres. Todo lo contrario que Santander, bien plantado en Boston y con negocio en la costa Este del país. Aseguran en medios financieros que las dos estrategias de negocio distan tanto como que a la del BBVA le pilló un huracán (Harvey) mientras la de Santander tomaba el sol en la playa, en Miami.

Con todo, el mercado norteamericano es un punto fuerte para los dos bancos. Con estrategias diferentes y situaciones geográficas distintas que se encargan de valorar los resultados del negocio. Mientras Santander mantiene seis entidades financieras en Estados Unidos, centradas en el consumo y la financiación de automóviles, BBVA está volcado en el negocio retail, con rendimientos el primero de entre el 20% y el 25% y sin rendimientos el segundo. Esta posición de debilidad de Torres en el mercado norteamericano podría estar influyendo en la definición del nuevo plan estratégico del banco, actualmente en fase de revisión y para que llegue a tiempo de poder aprovecharse, si es el caso, de un cambio de inquilino en la Casa Blanca.

Noticias Relacionadas

Director
Juan José González ( director@icnr.es )

Esta web no utiliza cookies y no incorpora información personal en sus ficheros

Redacción (redaccion@icnr.es)

Intelligence and Capital News Report ®
es una publicación de Capital News Ediciones S.L.
Editor: Alfonso Pajuelo
c/ Real, 3. 40400 El Espinar (Segovia)
Teléfono: 92 118 33 20
© 2020 Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción sin permiso expreso de la empresa editora.

Optimizado para Chrome, Firefox e IE9+

loading
Cargando...